Vida de un venerable
Su vocación lo llevó a abandonar una carrera brillante para ser jesuita. Después dedicó su sacerdocio a formar laicos llamados a permanecer en la universidad, la empresa y la familia.
Tomás Morales nació en Venezuela en 1908 dentro de una familia española y creció en Madrid. Estudió Derecho, presidió asociaciones de estudiantes católicos, recibió un premio extraordinario y realizó el doctorado en Bolonia. Tenía delante una carrera profesional prometedora.
A los veintitrés años ingresó en la Compañía de Jesús y fue ordenado sacerdote en 1942. En su caso, responder a la vocación había significado dejar la trayectoria jurídica y la vida profesional secular. Era su camino concreto, no una regla para todos.
Como sacerdote comenzó una intensa labor con trabajadores y jóvenes. Fue comprendiendo las posibilidades apostólicas de los laicos y el valor del bautismo vivido en medio de las realidades temporales. Dedicó miles de horas a ejercicios espirituales, formación y acompañamiento.
Impulsó los Cruzados y Cruzadas de Santa María, los Hogares y la Milicia de Santa María. Insistió en la formación intelectual y en el desempeño pleno de la profesión. El hombre que había salido de aquel mundo enseñó a otros que su llamada podía consistir precisamente en permanecer dentro de él.
Francisco reconoció sus virtudes heroicas en 2017. Su historia corrige una tentación espiritual frecuente: convertir la propia biografía en medida universal. Lo que uno debe dejar puede ser el lugar donde otro debe quedarse. Discernir exige respetar que la fidelidad adopta formas distintas.
01
Lo que parecía
Que su salida de la carrera profesional podía sugerir que dejar el mundo era la forma más plena de responder a Dios.
02
Lo que descubrimos
Que muchos laicos están llamados a santificarse y evangelizar permaneciendo en su profesión, familia y sociedad.
03
Para tu vida
Evitaré convertir mi camino en regla para otro y escucharé qué fidelidad concreta se le está pidiendo a esa persona.
Oración
Una oración para hoy
Señor Jesús, por la intercesión que pedimos al venerable Tomás Morales, fortalece a los laicos en su vocación bautismal y a quienes los acompañan. Enséñanos a respetar la llamada de cada persona. Santa María, llévanos a Cristo. Amén.
Origen y referencias
Origen de esta meditación: Vida de un venerable. La etiqueta ayuda a distinguir la Escritura, la memoria de una vida, una tradición y la reflexión editorial, sin presentar unas como si fueran las otras.
Guardado anónimo y local: no se crea una cuenta ni se envía este dato al servidor.
