Vida de una santa
Obedeció cuando prohibieron su obra y cuando la apartaron de su dirección; el reconocimiento de su rectitud llegó después de su muerte.
Magdalena Aulina, nacida en Banyoles en 1897, impulsó una forma novedosa de consagración: mujeres dedicadas a Dios, sin hábito, que vivían apostólicamente en el mundo y vinculadas a las parroquias. Su intuición se adelantaba aproximadamente una década al reconocimiento de los institutos seculares. No comprendía cómo una obra nacida de su deseo de servir a la Iglesia podía ser prohibida por la propia autoridad eclesial.
Entonces, en 1936, el obispo de Girona prohibió la obra en la diócesis porque no era plenamente comprendida. Magdalena obedeció. La oposición se resolvió en 1941 y la obra fue reconocida en Pamplona en 1945. Sin embargo, una visita apostólica del Santo Oficio terminó en 1955 con su destitución como directora general. Obedeció de nuevo, sin hacer de la obediencia una confesión de culpa ni del sufrimiento una campaña contra la Iglesia.
Después enfermó gravemente y murió en mayo de 1956 sin conocer el resultado de una nueva investigación. En 1958, el informe final al Santo Oficio declaró demostradas su extraordinaria rectitud de conciencia y su total fidelidad a Dios y a la Iglesia. La venerable murió sin conocer la última página del expediente; la verdad continuó escribiéndose después. Su historia no promete que todo reconocimiento llegue a tiempo. Muestra que obedecer mientras algo se aclara no convierte la opinión ajena en la verdad definitiva sobre una conciencia.
01
Lo que parecía
Que la prohibición de su obra y su destitución daban una sentencia definitiva sobre su fidelidad eclesial.
02
Lo que descubrimos
Que la investigación eclesial reconoció póstumamente su rectitud de conciencia y su fidelidad a Dios y a la Iglesia.
03
Para tu vida
Hoy obedeceré lo legítimo sin mentir sobre mi conciencia, guardaré los hechos con claridad y renunciaré a imponer por la fuerza mi propia reivindicación.
Oración
Una oración para hoy
Señor Jesús, dame obediencia sin servilismo, verdad sin dureza y paciencia cuando no pueda conocer la última página. Guarda mi corazón en tu Iglesia. Amén.
Origen y referencias
Origen de esta meditación: Vida de una santa. La etiqueta ayuda a distinguir la Escritura, la memoria de una vida, una tradición y la reflexión editorial, sin presentar unas como si fueran las otras.
- Dicasterio para las Causas de los Santos, biografía de la venerable Magdalena Aulina
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