Oke María: el Monte de María en Nigeria
Otan Ayegbaju · Estado de Osun · Nigeria · El gran santuario de peregrinación mariana nigeriano
En la colina de Oke María («Monte de María» en yoruba), los Redentoristas fundaron en 1979 el centro de peregrinación mariano más importante de Nigeria. Cada segundo fin de semana de febrero, miles de peregrinos de todo el país suben la colina en procesión con la imagen de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro.
El origen: la Inmaculada Concepción de 1979
El 8 de diciembre de 1979, solemnidad de la Inmaculada Concepción, el obispo de la entonces diócesis de Oyo bendijo solemnemente el santuario de Oke María en Otan Ayegbaju. Los sacerdotes de la Congregación del Santísimo Redentor (Redentoristas, C.Ss.R.) habían elegido esa colina como centro mariano para la diócesis, llevando consigo la imagen de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, la advocación más vinculada a la misión redentorista desde que León XIII se la encomendó en 1866.
La comunidad de Otan Ayegbaju, que data de 1732, recibió el santuario como un don providencial. La devoción mariana en la región yoruba tenía raíces profundas —los Redentoristas habían evangelizado el suroeste de Nigeria desde principios del siglo XX—, pero faltaba un lugar de encuentro. Oke María se convirtió en ese lugar.
La peregrinación anual
Cada año, el segundo fin de semana de febrero, miles de peregrinos de toda Nigeria convergen en Otan Ayegbaju. La peregrinación comienza a las tres de la tarde en la Procatedral de San Nicolás, con un servicio penitencial. A continuación, una procesión solemne de 2,3 kilómetros lleva en andas la imagen de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro colina arriba, hacia el centro de peregrinación de Oke María.
Al llegar a la cima, el obispo diocesano corona la imagen y dirige la oración de consagración. Durante toda la noche se suceden la adoración eucarística, la recitación del Rosario, la unción de enfermos, la predicación y la confesión sacramental. Al amanecer, la Misa solemne cierra la vigilia.
Un monte donde todos son iguales
Oke María tiene una dimensión que va más allá de la devoción. En Nigeria, un país marcado por las divisiones étnicas —yoruba, igbo, hausa, fulani— y religiosas, el santuario funciona como espacio de encuentro. Católicos de las tres grandes etnias del país comparten la misma colina, la misma oración, el mismo silencio de la noche. «En Oke María no hay yoruba ni igbo. Solo hijos de María», es una frase que se repite entre quienes han hecho la peregrinación.
La imagen: Perpetuo Socorro en tierra yoruba
La imagen venerada en Oke María es una reproducción del icono de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, el icono bizantino del siglo XIII custodiado en Roma. En el icono, la Virgen sostiene al Niño Jesús, que se aferra a su mano al ver los ángeles que portan los instrumentos de la Pasión.
En Nigeria, este icono fue recibido con una profundidad particular: para los pueblos yoruba, que tienen una tradición milenaria de venerar a las madres como protectoras del hogar, la imagen de una Madre que sostiene a su Hijo ante la amenaza y no lo suelta habla un lenguaje que no necesita traducción.
