Rosario por los cristianos perseguidos
Rezamos con María por la Iglesia que sufre.
Rosario meditadoEn muchos lugares del mundo, profesar la fe en Cristo cuesta el trabajo, la libertad o la vida. Esos hermanos forman la Iglesia que sufre, y su fidelidad silenciosa sostiene a toda la comunidad cristiana. Rezar el Rosario por ellos es unirnos a su esperanza desde la distancia: contemplando los misterios Gloriosos, recordamos que Cristo ha vencido, que la muerte no tiene la última palabra y que la sangre de los mártires no se derrama en vano.
Cómo rezarlo
Reza el Santo Rosario como de costumbre — señal de la Cruz, Credo, y cada misterio con su Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria. Antes de empezar, haz la oración inicial; en cada decena, acoge la intención propuesta; al terminar, la oración final. Si quieres rezarlo guiado paso a paso, entra en Comenzar el Rosario.
Oración inicial
Misterios y meditaciones
Misterios Gloriosos — la victoria de Cristo, esperanza de los mártires, para esta intención:
Cristo ha vencido a la muerte: esa es la roca sobre la que se sostiene la Iglesia perseguida. Por encima de toda amenaza, quien cree en Él sabe que la vida triunfa sobre el odio.
Jesús sube al cielo y nos precede en la gloria. Quienes hoy entregan su vida por Él no caen en el vacío, sino que van a su encuentro. Recordamos a los mártires de nuestro tiempo.
El Espíritu llena de valentía a los apóstoles temerosos. Pedimos ese mismo don para los que viven su fe a escondidas, sin poder reunirse ni rezar abiertamente.
María es acogida en cuerpo y alma en el cielo, primicia de la victoria que espera a los fieles. Le encomendamos a quienes responden al odio con perdón, como hizo su Hijo en la Cruz.
María reina junto a Cristo e intercede por toda la humanidad. Pedimos por la libertad religiosa en el mundo, para que en todas partes se respete el derecho a buscar y adorar a Dios.
Oración final
Al terminar, puedes ofrecer este Rosario como una rosa a la Virgen en el Jardín del Rosario.
🌹 Ofrecer este Rosario como una rosaTambién puedes dejar una intención o rezar por las intenciones de otros.
