La beata Petra de San José, Ana Petra Pérez Florido, fundó las Madres de Desamparados y de San José de la Montaña e impulsó en Barcelona el santuario que conserva su memoria. Su vida se orientó a acoger a huérfanos, ancianos y personas necesitadas. La ficha distingue los datos de su proceso eclesial de las expresiones de devoción que han crecido alrededor del santuario.
Dónde está
El marcador corresponde a la iglesia del Real Santuario de San José de la Montaña, en la avenida del Santuari de Sant Josep de la Muntanya, 25, Barcelona. OpenStreetMap identifica la iglesia del santuario; por eso la precisión es verified_building. Se señala el edificio de culto vinculado a su obra, no se afirma que la coordenada sea el punto interior exacto de sus restos.
Historia documentada
Petra de San José nació en el Valle de Abdalajís, Málaga, en 1845. La homilía de beatificación de 1994 la presenta como una mujer consagrada que, después de quedar huérfana siendo niña, tomó a la Virgen como madre. Esa experiencia aparece en la fuente pontificia como parte de su camino espiritual y no se convierte aquí en una aparición mariana independiente.
Su carisma se expresó en la acogida de niños, jóvenes y ancianos que carecían de apoyo familiar. La congregación de Madres de Desamparados nació en el siglo XIX y extendió hogares y obras de servicio. En Barcelona, la iniciativa y la perseverancia de Petra quedaron ligadas a la construcción del Real Santuario de San José de la Montaña, que hoy se presenta como centro de peregrinación y de devoción a san José.
La Iglesia la beatificó el 16 de octubre de 1994. Su estado eclesial es el de beata de la Iglesia católica. Las fuentes consultadas no autorizan a llamarla santa canonizada ni a atribuirle milagros que no estén documentados en su proceso.
Acogida de los desamparados
El nombre de su congregación resume la orientación de su obra: ofrecer hogar y cuidado a quienes estaban solos o en situación de abandono. El santuario recuerda esa historia por medio de su vida de oración, su atención a los peregrinos y la memoria de la fundadora. La caridad se presenta como servicio concreto, no como una idealización que oculte las dificultades de las personas atendidas.
La tradición del santuario conserva cartas, celebraciones y prácticas de piedad relacionadas con san José y con la beata Petra. Se pueden contar como expresiones de la devoción del lugar; no se presentan como garantía de curaciones ni como aprobación automática de cada relato particular.
María y san José
La devoción mariana de Petra está documentada en la homilía de beatificación mediante la imagen de la Virgen como madre. María es venerada y se solicita su intercesión; la adoración se reserva solo a Dios. La espiritualidad del santuario se centra además en san José como protector y guía de la congregación, siempre dentro de la fe cristiana orientada a Cristo.
Oración
Beata Petra de San José, ruega por los huérfanos, los ancianos y las personas que se sienten abandonadas. Pide a la Virgen y a san José que nos ayuden a acoger, cuidar y servir con perseverancia. Amén.
