En el puerto de Paita (Piura, Perú) se venera a Nuestra Señora de las Mercedes, con una historia que conmueve. La imagen se salvó dos veces de ser destruida por los piratas que asolaban la costa.
En 1587, un corsario incendió el puerto, y un devoto anónimo, arriesgando su vida, rescató la talla de entre las llamas. Aquel gesto de amor a la Madre quedó grabado en la memoria del pueblo marinero de Paita.
Cuando todo ardía, alguien corrió hacia el fuego para salvar a su Madre. El amor verdadero no calcula el riesgo.
🙏 Nuestra Señora de las Mercedes, ruega por nosotros.
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