Vida de una beata
La muerte de su madre la obligó a asumir la casa con trece años; con el tiempo, aquella responsabilidad temprana se convirtió en capacidad para formar a muchas jóvenes.
Josefa Naval Girbés nació en Algemesí, Valencia, en 1820. Entonces, al morir su madre cuando ella tenía trece años, tuvo que asumir la casa y dejar atrás la vida que le habría correspondido como niña. Aquella muerte no fue causada por Dios para darle una misión. Fue una pérdida dolorosa que adelantó responsabilidades y cambió su vida antes de tiempo.
Ocurrió que Josefa aprendió a sostener esas tareas y, con los años, la experiencia adquirida se convirtió en suelo para una vocación laical. Se consagró a Dios viviendo en el mundo mediante un voto de castidad. Como bordadora, abrió en su propia casa un taller-escuela gratuito para muchachas. Allí el aprendizaje del bordado fue también un espacio de formación cristiana para muchas jóvenes.
Después pudo verse cómo una responsabilidad asumida demasiado pronto había dado a Josefa capacidades concretas para acompañar y enseñar. No porque la orfandad fuese un designio que debamos justificar, sino porque ella hizo fecundo lo que había aprendido en medio de aquella pérdida. Murió en Algemesí en 1893 y fue beatificada por Juan Pablo II en 1988. Su historia invita a mirar con verdad las cargas tempranas: sin llamarlas buenas, pueden contener habilidades y una sensibilidad que, libremente ofrecidas, se conviertan en material de una misión al servicio de otros.
01
Lo que parecía
Con trece años, la muerte de su madre la obligó a asumir la casa y a renunciar a la vida que le habría correspondido como niña.
02
Lo que descubrimos
Con el tiempo, aquella responsabilidad fue suelo de su vocación: se consagró en el mundo e hizo de su taller gratuito de bordado una escuela de fe para muchas jóvenes.
03
Para tu vida
Lo que la vida me obligó a asumir antes de tiempo puede ser material de mi verdadera misión; hoy reconoceré una capacidad nacida allí y la pondré al servicio de alguien.
Molitva
Una oración para hoy
Señor Jesús, acoge mis pérdidas y enséñame a poner al servicio de otros las capacidades que he adquirido en el camino. Amén.
Origen y referencias
Origen de esta meditación: Vida de una beata. La etiqueta ayuda a distinguir la Escritura, la memoria de una vida, una tradición y la reflexión editorial, sin presentar unas como si fueran las otras.
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