Siervo de Dios
Un crimen humano durante la persecución de 1936 abrió una crisis profunda; la recuperación de la fe llegó después, como proceso y nunca como explicación de aquel mal.
Eduardo Ortiz de Landázuri nació en Segovia en 1910 y vivía alejado de la práctica religiosa. Entonces la fe no ocupaba el centro visible de su vida. En 1936 su padre fue asesinado durante la persecución. Aquel asesinato fue un crimen humano: no fue acto de Dios, castigo suyo ni instrumento justificable por lo ocurrido después. Abrió en Eduardo una crisis profunda marcada por un dolor injusto.
Con el tiempo ocurrió un proceso distinto: de aquella crisis nació gradualmente su conversión y la recuperación de la fe. No fue un premio por la muerte de su padre ni una consecuencia automática del crimen. Entre el mal padecido y su respuesta posterior no debemos inventar una explicación causal. Solo puede reconocerse que, después de aquella herida, Eduardo volvió a la práctica religiosa mediante un camino interior.
Después desarrolló su vocación familiar y médica. Casado con Laura Busca y padre de familia numerosa, fue internista, catedrático y figura clave de la Clínica Universidad de Navarra. Era cuñado de Guadalupe Ortiz de Landázuri, persona distinta y protagonista de la ficha 289. Murió en Pamplona en 1985; su causa se abrió el 11 de diciembre de 1998. Su vida testimonia que una luz puede brotar después sin volver bueno el crimen ni atribuírselo a Dios.
01
Lo que parecía
Vivía alejado de la práctica religiosa.
02
Lo que descubrimos
El asesinato de su padre en 1936, un crimen humano de la persecución y nunca un acto o castigo de Dios, abrió una crisis profunda; solo después y con el tiempo comenzó el proceso de su conversión y de la recuperación de la fe.
03
Para tu vida
Del dolor más injusto, con el tiempo, puede brotar una luz que no elegimos.
Molitva
Una oración para hoy
Señor Jesús, sostennos cuando no comprendemos y enséñanos a responder con verdad, fe y amor. Amén.
Origen y referencias
Origen de esta meditación: Siervo de Dios. La etiqueta ayuda a distinguir la Escritura, la memoria de una vida, una tradición y la reflexión editorial, sin presentar unas como si fueran las otras.
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