Vida de una sierva de Dios
La historia prudente de una mujer enferma que encontró la fe en un hospital y cuya casa llegó a ser lugar de consuelo para muchos.
Rhoda Wise nació en Canton, Ohio, Estados Unidos, en 1888. Era ama de casa y había sido criada en el protestantismo. Sufrió graves problemas de salud y un cáncer de estómago considerado incurable. La enfermedad y el dolor parecían cerrar todas las puertas, y la fe católica le quedaba lejos. Nada en su historia permite presentar aquella enfermedad como un diseño o un castigo de Dios: el sufrimiento no necesita esa explicación.
Entonces ocurrió un encuentro durante su estancia en el hospital de las Hermanas de la Caridad. Allí conoció a santa Teresita y el Rosario. Ese acercamiento abrió un proceso que la llevó a entrar en la Iglesia católica en 1939. Después, su propia casa se convirtió en un lugar de consuelo para muchas personas. La novedad no consistió en llamar buena a la enfermedad, sino en la respuesta de fe que fue creciendo dentro de unas circunstancias que seguían siendo dolorosas.
Después, Rhoda vivió hasta 1948. Su causa comenzó en 2012 y es reconocida como Sierva de Dios. Se le atribuyen fenómenos místicos, pero deben mencionarse únicamente como testimonios: la Iglesia no los ha definido. Por eso, su historia pide prudencia y no admite conclusiones que las fuentes o la Iglesia no ofrecen. Su núcleo es más sobrio: desde una cama de hospital pudo empezar una vida nueva, aprender una forma de oración y ofrecer consuelo a otros sin convertir el dolor en voluntad divina.
01
Lo que parecía
La enfermedad y el dolor lo cerraban todo, y la fe le quedaba lejos.
02
Lo que descubrimos
En el hospital de las Hermanas de la Caridad conoció a santa Teresita y el Rosario, entró en la Iglesia católica en 1939 y su casa se volvió lugar de consuelo para muchos.
03
Para tu vida
Incluso desde una cama de hospital puede empezar una vida nueva; puedo recibir ayuda y ofrecer el consuelo que hoy esté realmente en mis manos.
Molitva
Una oración para hoy
Señor Jesús, permanece cerca de quienes sufren enfermedad y dolor. Abre caminos de fe y consuelo sin que inventemos explicaciones, y enséñanos a cuidarnos unos a otros. Amén.
Origen y referencias
Origen de esta meditación: Vida de una sierva de Dios. La etiqueta ayuda a distinguir la Escritura, la memoria de una vida, una tradición y la reflexión editorial, sin presentar unas como si fueran las otras.
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