Santos del 11 de mayo
15 personas se recuerdan el 11 de mayo; 8 de ellas, en el Martirologio Romano de ese día.
Santos y beatos
- Antimo de Roma Santo/as. IV · fecha: Martyrologium Romanum (2004)Estado: Confirmado
- Francisco de Jerónimo Santo/as. XVIII · fecha: Martyrologium Romanum (2004)Estado: Confirmado
- Gangulfo de Varennes Santo/as. VIII · fecha: Martyrologium Romanum (2004)Estado: Confirmado
- Ignacio de Láconi Santo/as. XVIII · fecha: Martyrologium Romanum (2004)Estado: Confirmado
- Mamerto de Vienne Santo/as. V · fecha: Martyrologium Romanum (2004)Estado: Confirmado
- Mayolo de Cluny Santo/as. X · fecha: Martyrologium Romanum (2004)Estado: Confirmado
- Mocius Santo/as. III · fecha: Martyrologium Romanum (2004)Estado: Confirmado
- Gregorio Celli Beato/as. XIV · fecha: Martyrologium Romanum (2004)Estado: Confirmado
- Odilón de Cluny Santo/as. XI · fecha: WikidataEstado: Confirmado
- Anselmo I de Milán Santo/as. IX · fecha: WikidataEstado: Según Wikidata, sin verificar
- Walbert Santo/as. VII · fecha: WikidataEstado: Según Wikidata, sin verificar
- Sára Salkaházi Beato/as. XX · fecha: WikidataEstado: Confirmado
- Mamerto Esquiú Beato/as. XIX · fecha: WikidataEstado: Probable
- Vincent L'Hénoret Beato/as. XX · fecha: WikidataEstado: Probable
Venerables y siervos de Dios
- Matteo Ricci Venerables. XVII · fecha: WikidataEstado: Probable
De dónde sale la fecha de cada santo
La fecha es la del Martyrologium Romanum (2004), el libro oficial de la Iglesia que recoge cada día a los santos y beatos que se recuerdan. Si una persona no figura en él, se da la fiesta que recoge Wikidata, y así se indica en su fila. Algunas tienen dos fechas (la suya y la de su grupo de mártires): salen en las dos.
Este calendario no es el litúrgico: no dice qué misa se celebra ni su rango (solemnidad, fiesta, memoria), que dependen del calendario de cada país, diócesis u orden religiosa. 1.385 personas del Santoral no tienen ninguna fecha documentada y no salen aquí; sí están en los listados por país y en el índice A-Z.
Los santos no son objeto de adoración, que solo se debe a Dios: la Iglesia los venera y pide su intercesión, que conduce a Cristo.
