Santos del 4 de junio
15 personas se recuerdan el 4 de junio; 7 de ellas, en el Martirologio Romano de ese día.
Santos y beatos
- Filippo Smaldone Santo/as. XX · fecha: Martyrologium Romanum (2004)Estado: Confirmado
- Francisco Caracciolo Santo/as. XVII · fecha: Martyrologium Romanum (2004)Estado: Confirmado
- Optato Santo/as. IV · fecha: Martyrologium Romanum (2004)Estado: Confirmado
- Petroc Santo/as. VI · fecha: Martyrologium Romanum (2004)Estado: Confirmado
- Quirino de Sescia Santo/as. IV · fecha: Martyrologium Romanum (2004)Estado: Confirmado
- Antoni Zawistowski Beato/as. XX · fecha: Martyrologium Romanum (2004)Estado: Confirmado
- Stanisław Kostka Starowieyski Beato/as. XX · fecha: Martyrologium Romanum (2004)Estado: Confirmado
- Gualtiero de Serviliano Santo/as. XIII · fecha: WikidataEstado: Confirmado
- Hripsime Santo/as. IV · fecha: WikidataEstado: Confirmado
- Buriana Santo/as. VI · fecha: WikidataEstado: Según Wikidata, sin verificar
- Saturnina Santo/afecha: WikidataEstado: Según Wikidata, sin verificar
- Pacifico da Cerano Beato/as. XV · fecha: WikidataEstado: Confirmado
- Santiago de Viterbo Beato/as. XIV · fecha: WikidataEstado: Confirmado
- Francesco Pianzola Beato/as. XX · fecha: WikidataEstado: Probable
- José María Gran Cirera Beato/as. XX · fecha: WikidataEstado: Probable
De dónde sale la fecha de cada santo
La fecha es la del Martyrologium Romanum (2004), el libro oficial de la Iglesia que recoge cada día a los santos y beatos que se recuerdan. Si una persona no figura en él, se da la fiesta que recoge Wikidata, y así se indica en su fila. Algunas tienen dos fechas (la suya y la de su grupo de mártires): salen en las dos.
Este calendario no es el litúrgico: no dice qué misa se celebra ni su rango (solemnidad, fiesta, memoria), que dependen del calendario de cada país, diócesis u orden religiosa. 1.385 personas del Santoral no tienen ninguna fecha documentada y no salen aquí; sí están en los listados por país y en el índice A-Z.
Los santos no son objeto de adoración, que solo se debe a Dios: la Iglesia los venera y pide su intercesión, que conduce a Cristo.
