Santos del 5 de noviembre
15 personas se recuerdan el 5 de noviembre; 7 de ellas, en el Martirologio Romano de ese día.
Santos y beatos
- Filologo de Sinope Santo/afecha: Martyrologium Romanum (2004)Estado: Confirmado
- Guéthénoc Santo/as. V · fecha: Martyrologium Romanum (2004)Estado: Confirmado
- Guido María Conforti Santo/as. XX · fecha: Martyrologium Romanum (2004)Estado: Confirmado
- Marcos de Aeca Santo/as. IV · fecha: Martyrologium Romanum (2004)Estado: Confirmado
- Bernhard Lichtenberg Beato/as. XX · fecha: Martyrologium Romanum (2004)Estado: Confirmado
- Gomidas Keumurdjian Beato/as. XVIII · fecha: Martyrologium Romanum (2004)Estado: Confirmado
- María del Carmen Viel Ferrando Beato/as. XX · fecha: Martyrologium Romanum (2004)Estado: Confirmado
- Guiraud Santo/as. XII · fecha: WikidataEstado: Confirmado
- Saint Kea Santo/as. VI · fecha: WikidataEstado: Según Wikidata, sin verificar
- Qerim Sadiku Beato/as. XX · fecha: WikidataEstado: Confirmado
- Shtjefën Kurti Beato/as. XX · fecha: WikidataEstado: Confirmado
- Mariano de la Mata Beato/as. XX · fecha: WikidataEstado: Probable
- mártires de Albania Beato/afecha: WikidataEstado: Probable
- Bonaventura Badoardo de Peraga Beato/as. XIV · fecha: WikidataEstado: Según Wikidata, sin verificar
Venerables y siervos de Dios
- Pedro Herrero Rubio Venerables. XX · fecha: WikidataEstado: Confirmado
De dónde sale la fecha de cada santo
La fecha es la del Martyrologium Romanum (2004), el libro oficial de la Iglesia que recoge cada día a los santos y beatos que se recuerdan. Si una persona no figura en él, se da la fiesta que recoge Wikidata, y así se indica en su fila. Algunas tienen dos fechas (la suya y la de su grupo de mártires): salen en las dos.
Este calendario no es el litúrgico: no dice qué misa se celebra ni su rango (solemnidad, fiesta, memoria), que dependen del calendario de cada país, diócesis u orden religiosa. 1.385 personas del Santoral no tienen ninguna fecha documentada y no salen aquí; sí están en los listados por país y en el índice A-Z.
Los santos no son objeto de adoración, que solo se debe a Dios: la Iglesia los venera y pide su intercesión, que conduce a Cristo.
