Vida de un venerable
La guerra lo arrancó de su vida ordinaria y la tuberculosis cerró sus proyectos; él respondió ofreciendo sus últimos días por la paz y acompañando a otros enfermos.
Ismael Molinero Novillo nació en Tomelloso en 1917 y trabajaba como dependiente en una tienda de tejidos. Entonces era un chico normal, con una vida corriente, hasta que fue movilizado a la fuerza en el Ejército republicano. La guerra lo puso donde no quería estar. Tras la batalla de Alfambra fue hecho prisionero y enfermó de tuberculosis. Ni la guerra ni la enfermedad deben atribuirse a Dios: fueron males que irrumpieron en su vida y cerraron sus proyectos.
Ocurrió que Ismael respondió a aquello que no había elegido con una entrega silenciosa. Ofreció su vida por la paz y, mientras permanecía enfermo, animaba a los ancianos del Hospital Clínico de Zaragoza. No convirtió el sufrimiento en espectáculo ni necesitó explicarlo. Quiso llegar a la basílica del Pilar, pero su enfermedad se lo impidió. Murió en 1938, con veintiún años, invocando a la Virgen del Pilar, a la que no pudo llegar a ver.
Después, su breve vida quedó recordada no por una explicación de la guerra o la tuberculosis, sino por la libertad con que ofreció lo que aún tenía. En 2024 el papa Francisco reconoció sus virtudes heroicas y fue declarado venerable. Su historia conserva el misterio de cuanto se truncó, sin fabricar un porqué. Enseña algo más sobrio: cuando una puerta se cierra y no llegamos adonde queríamos, todavía podemos cuidar a quien está cerca y convertir el tiempo que queda en una ofrenda de paz.
01
Lo que parecía
Un chico normal fue arrancado de su vida por la guerra, puesto donde no quería estar y encerrado por una enfermedad que deshizo sus proyectos.
02
Lo que descubrimos
Sin atribuir a Dios la guerra ni la tuberculosis, descubrimos que Ismael ofreció su vida por la paz, animó a los ancianos del hospital y murió invocando a la Virgen del Pilar, a la que no pudo llegar a ver.
03
Para tu vida
Cuando todo se cierra y no llego adonde quería, todavía puedo ofrecer lo que me queda y cuidar a quien tengo cerca.
Oración
Una oración para hoy
Señor Jesús, cuando mis planes se cierren, dame la libertad de ofrecerte lo que aún tengo y de llevar consuelo a quien está cerca. Amén.
Origen y referencias
Origen de esta meditación: Vida de un venerable. La etiqueta ayuda a distinguir la Escritura, la memoria de una vida, una tradición y la reflexión editorial, sin presentar unas como si fueran las otras.
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