Nuestra Señora del Congo: Anuarite, el Jamaa y la Iglesia más grande de África

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Nuestra Senora del Congo

Anuarite, el Jamaa y la Iglesia mas grande de Africa

La Republica Democratica del Congo es el pais mas catolico de Africa en terminos absolutos: mas de 50 millones de fieles, una red de 47 diocesis que cubre una extension del tamano de Europa occidental, y la ciudad de Kinshasa como la mayor urbe catolica del continente africano. En ese gigante espiritual, la devocion a la Virgen Maria ha adoptado formas que van del martirio heroico a la teologia de la vida cotidiana, de las procesiones en las calles de tierra roja de Kasai a las basilicas de cemento y cristal de la capital. El Congo ama a Maria como solo los que han sufrido mucho saben amar: sin condiciones y sin reservas.

Los primeros misioneros: franciscanos y redentoristas en Kasai

La evangelizacion del Congo Belga comenzo en el ultimo cuarto del siglo XIX, en el marco de la brutal colonizacion impuesta por el rey Leopoldo II de Belgica. Sin embargo, junto a los horrores del Estado Independiente del Congo, llegaron tambien misioneros que dedicaron sus vidas al servicio del pueblo congoles, a menudo en oposicion explicita a las politicas coloniales. Los Padres Franciscanos y los Redentoristas se establecieron especialmente en la region de Kasai, en el centro-sur del pais. Los Redentoristas llegaron en 1899 y construyeron misiones que incluian iglesias, escuelas y hospitales. Su devocion central era Nuestra Senora del Perpetuo Socorro: la imagen bizantina de Maria sosteniendo al Nino que mira a los angeles que llevan los instrumentos de la Pasion. Esta advocacion resueno profundamente en un pueblo que conocia bien el sufrimiento y necesitaba una madre que no se apartara nunca de su lado, ni siquiera en los momentos mas oscuros.

En las misiones de Kasai, los misioneros desarrollaron una pedagogia mariana adaptada a la cultura luba y kuba: tallaban imagenes de Maria con rasgos africanos, componian himnos en lingala y en tshiluba, e integraban la devocion a la Virgen en los rituales del ciclo vital (el nacimiento, la pubertad, el matrimonio, la muerte). No se trataba de sustituir la cultura local sino de transfigurarla desde dentro, como la levadura en la masa.

Anuarite Nengapeta: la Ines africana

El 29 de diciembre de 1939, en la localidad de Wamba en la provincia del Alto Zaire (hoy Tshopo), nacio Marie-Clementine Anuarite Nengapeta. Era hija de un padre poligamo y de una madre cristiana, Isidora Naika, que crio a sus hijos en la fe catolica con una firmeza que marcaria la vocacion de su hija mayor. A los dieciseis anos, Anuarite ingreso en la congregacion de las Hermanas de la Sagrada Familia (fundada por los misioneros de los Sagrados Corazones en el Congo) y tomo el nombre de Maria Clementine.

El Congo Belga se independizo en junio de 1960, pero los anos que siguieron estuvieron marcados por una violencia feroz. En 1964, la rebelion Simba (guerrilleros que se decian invulnerables a las balas por obra de la magia) tomo el control de amplias regiones del norte y el este del pais. El 1 de diciembre de 1964, un grupo de rebeldes Simba capturaron a las Hermanas de la Sagrada Familia en la ciudad de Isiro (entonces Paulis). El coronel Pierre Olombe exigio a Anuarite, la mas joven del grupo, que accediera a sus pretensiones sexuales. Ella se nego con firmeza y sin insultar a su agresor, invocando su consagracion a Dios y a la Virgen Maria como razon de su resistencia. El coronel la golpeo brutalmente y al ver que no cedia, ordeno su asesinato. Mientras agonizaba, Anuarite pronuncio las palabras que la Iglesia grabo en su epitafio: «Te perdono, porque no sabes lo que haces.» Tenia veinticuatro anos.

«Te perdono, porque no sabes lo que haces.»
Beata Maria Clementine Anuarite Nengapeta, 1 de diciembre de 1964

El papa Juan Pablo II aprobo su causa en junio de 1984 y la beatific o el 15 de agosto de 1985 durante su historica visita al Zaire, en una misa multitudinaria en Kinshasa ante mas de un millon de personas. El pontifice la llamo «la Ines del continente africano», comparando su martirio por la castidad consagrada con el de la joven martir romana del siglo IV. Fue la primera mujer bantu elevada a los altares de la Iglesia Catolica. La fiesta de la Beata Anuarite se celebra el 1 de diciembre en toda la RDC, con especial intensidad en las comunidades religiosas femeninas. Es un modelo para las jovenes congolesas que eligen la vida consagrada en tiempos en que la violencia sexual continua siendo utilizada como arma de guerra en el este del pais.

El movimiento Jamaa: una teologia africana del amor

A mediados del siglo XX, en las minas de cobre de Katanga, el sacerdote franciscano flamenco Placide Tempels vivio una de las experiencias teologicas mas originales del catolicismo africano. Tempels habia llegado al Congo Belga en 1933 y, despues de anos de evangelizacion convencional, llego a la conclusion de que los metodos misioneros europeos no tocaban el corazon de la espiritualidad bantu. En 1945 publico su obra mas famosa, «Philosophie Bantoue» («Filosofia Bantu»), donde sostenia que el nucleo de la vision del mundo bantu era la busqueda de muntu (la fuerza vital) y que la espiritualidad cristiana debia dialogar con esta categoria en lugar de ignorarla.

A partir de esta intuicion, Tempels desarrollo el movimiento Jamaa (jamaa significa «familia» en swahili). El Jamaa era un movimiento de parejas casadas dentro de la Iglesia Catolica que buscaba vivir el amor conyugal como reflejo de la Trinidad: el amor del padre y la madre, fecundo y oblativo, es sacramento del amor entre el Padre y el Hijo sellado por el Espiritu Santo. En esta teologia del matrimonio, Maria ocupaba un lugar central: modelo de receptividad al Espiritu, de fecundidad espiritual y de amor que no busca lo suyo. Maria no es solo la madre del Salvador: es el modelo de toda persona que acoge la vida divina y la irradia hacia los demas.

El Jamaa alcanzo su apogeo en los anos 1950-1970, con decenas de miles de seguidores en Katanga, Kasai y otras regiones del Congo. Aunque la Iglesia expreso reservas sobre ciertos desarrollos doctrinales posteriores, su influencia en la inculturacion de la fe catolica en el Congo fue profunda e irreversible: demostro que el Evangelio puede hablar bantu sin dejar de ser el Evangelio.

Kinshasa: la mayor ciudad catolica de Africa

Kinshasa es hoy, con sus mas de 17 millones de habitantes, la ciudad catolica mas grande de Africa y una de las mas grandes del mundo. La Arquidiocesis de Kinshasa tiene mas de cuatro millones de fieles registrados, una cifra que supera a muchas diocesis europeas enteras. Cada domingo, decenas de miles de personas participan en misas al aire libre en los barrios de la periferia, en iglesias sin techos definitivos levantadas con bloques de cemento y chapas de zinc, o en las grandes basilicas del centro de la ciudad.

La devocion mariana en Kinshasa es omnipresente. En los mercados populares se venden imagenes de la Virgen junto a los vendedores de telefonos moviles y ropa usada. Los wax print (las telas de colores brillantes que son el uniforme informal de la moda congolesa) tienen disenos que a veces incorporan motivos religiosos marianos: la silueta de la Virgen Inmaculada, la rosa del rosario, la corona de estrellas del Apocalipsis. Los autobuses y taxis llevan en el parabrisas estampas de la Virgen de Fatima, de la Medalla Milagrosa o de Nuestra Senora del Perpetuo Socorro. El mes de mayo (el mes de Maria) es en Kinshasa una celebracion que transforma la ciudad: procesiones nocturnas con antorchas, calles engalanadas con imagenes y flores, emisoras de radio catolicas transmitiendo rosarios en directo durante horas.

Las procesiones de Fatima en Lubumbashi

En el extremo sur del pais, en la ciudad de Lubumbashi (antigua Elisabethville, capital de la region del cobre), la devocion a Nuestra Senora de Fatima tiene una tradicion particularmente arraigada. Los misioneros belgas que llegaron a Katanga en la primera mitad del siglo XX trajeron consigo la devocion a las apariciones de 1917. Las procesiones en honor de Nuestra Senora de Fatima en Lubumbashi tienen lugar el 13 de cada mes, especialmente de mayo a octubre. Los fieles recorren las calles de la ciudad con velas encendidas, rezando el rosario en lingala, frances y tshiluba. La procesion acaba en la catedral de San Pedro y San Pablo, donde el sacerdote consagra la ciudad y la region al Corazon Inmaculado de Maria. La tradicion se remonta a los anos 1940 y no ha sido interrumpida ni por la independencia, ni por el regimen de Mobutu, ni por las guerras del Kivu.

«Fatima es tambien una historia de Africa», dijo una vez un sacerdote lubumbashense: «tres ninos que ven a la madre de Dios en un campo, cuando el mundo no los tiene en cuenta. Eso lo entendemos aqui.» Esta identificacion entre los videntes de Fatima (ninos pobres de un pais periferico) y los fieles congoleses ha hecho de la devocion a Nuestra Senora de Fatima una de las mas populares en todo el Congo.

«Nuestra Senora de Fatima es nuestra Senora de Africa. Ella aparece a los pequenos, a los que el mundo olvida.»
Dicho popular en Lubumbashi, Katanga

El catolicismo congoles y la inculturacion mariana

Uno de los rasgos mas notables del catolicismo en el Congo es su capacidad de inculturacion: adoptar la fe cristiana y hacerla hablar en las categorias culturales propias sin traicionar ni la identidad africana ni la fe apostolica. En la devocion mariana, esto se manifiesta de manera especialmente visible. Las imagenes de Maria en las iglesias congolesas presentan con frecuencia rasgos africanos: piel oscura, cabello rizado o con trenzas elaboradas, ropas de colores brillantes que evocan las telas luba o kongo. Los himnos marianos se componen en los metros y los modos armonicos de la musica central africana, con percusiones de tambor ngoma, maracas y palmas. Las procesiones tienen una energia festiva que incorpora la danza, el canto antifonal y la expresion corporal que en la tradicion bantu no son ajenas a la oracion sino su forma mas completa y mas honesta.

Esta inculturacion no es una concesion cultural superficial sino una teologia profunda: si el Verbo se hizo carne en una cultura concreta (la judia del siglo I), puede y debe encarnarse tambien en la cultura bantu del siglo XXI. Maria, que dijo si en arameo, puede decirlo tambien en lingala, en tshiluba, en kinyarwanda, en swahili: su si no tiene limites de lengua ni de cultura.

Una Iglesia que sufre y canta

La Iglesia Catolica en el Congo vive en medio de un sufrimiento que no cesa: la violencia en el este del pais ha producido millones de desplazados, los campos de refugiados de la region del Kivu son los mayores de Africa, y las comunidades religiosas continuan siendo blanco de violencia. Sacerdotes, religiosas y catequistas han sido asesinados en los ultimos anos en el este del Congo. La figura de Anuarite no es historia pasada: es el espejo de lo que todavia ocurre. Y sin embargo, la Iglesia canta. Los domingos en Kinshasa, los coros de las parroquias llenan la ciudad con armonias que suben hasta el cielo como una oracion que no puede ser silenciada. Las mujeres llevan a Maria en procesion y en sus corazones como una companera de sufrimiento que conoce el dolor desde adentro, porque ella tambien sostuvo a su hijo muerto en los brazos y no perdio la esperanza. En el Congo, Maria no es un consuelo facil: es una companera de resistencia. La que no huyo al pie de la cruz. La que se quedo cuando los discipulos escaparon. Y eso es exactamente lo que este pueblo, que ha sobrevivido a todo, necesita y reconoce en ella.

Los martires del Congo: de Anuarite a nuestros dias

El martirio de Anuarite Nengapeta no fue un hecho aislado en la historia de la Iglesia congolesa. Desde la independencia de 1960 hasta hoy, la Iglesia del Congo ha dado numerosos martires: sacerdotes asesinados en el este del pais, religiosas violadas y asesinadas en zonas de conflicto, catequistas ejecutados por grupos armados de diversas ideologias. La lista es dolorosa y larga, y la mayor parte de estas muertes no han llegado a ningun proceso de beatificacion porque ocurrieron en regiones donde no habia nadie que las documentara.

Para la Iglesia congolesa, estos martires anonimos son tan reales como Anuarite. En muchas parroquias del este del Congo, las misas del 1 de noviembre (Todos los Santos) incluyen una lista leida en voz alta de los fieles asesinados en los ultimos anos en la region: catequistas, religiosas, sacerdotes y simples fieles que murieron por su fe o por su fidelidad al Evangelio. Maria es invocada en esas misas como la que acoge a sus hijos martires del mismo modo en que acoge a sus hijos vivos: sin distincion, sin condicion, con el mismo amor infinito.

La Iglesia del Congo y la sociedad civil

En un pais donde el Estado ha fallado repetidamente a sus ciudadanos, la Iglesia Catolica es frecuentemente la unica institucion que mantiene su presencia y su credibilidad en todos los rincones del territorio nacional. La red de hospitales, escuelas y centros de formacion profesional de la Iglesia congolesa es la mayor del sector privado del pais: mas de 6.000 escuelas, mas de 700 hospitales y centros de salud, cientos de centros de formacion tecnica. Esta presencia social da a la Iglesia una autoridad moral que ningun otro actor posee.

En esta red de servicio, la devocion mariana tiene una presencia concreta: los hospitales llevan nombres de advocaciones marianas (Hospital de Notre-Dame de la Paix, Centro de Salud Inmaculada Concepcion), las escuelas tienen capillas donde se reza el rosario al comenzar la jornada, y las religiosas que trabajan en los centros de salud son a menudo las unicas personas de confianza que los enfermos tienen en los momentos mas criticos de su vida. Maria, en el Congo, no es solo una imagen en un altar: es una mujer de bata blanca que te toma la mano en el hospital, una hermana con habito que te ensena a leer, una voz que te dice en lingala que no eres invisible, que Dios te ve y te ama.

El Congreso Eucaristico Nacional y la devocion mariana

La Iglesia Catolica de la RDC celebra periodicamente Congresos Eucaristicos Nacionales que reunen a cientos de miles de fieles de todas las diocesis del pais. En estos congresos, la devocion mariana ocupa siempre un lugar prominente: procesiones con la imagen de la Virgen, vigilias de rosario con participacion masiva, renovacion de la consagracion del pais al Corazon Inmaculado de Maria. El ultimo Congreso Eucaristico Nacional celebrado en Kinshasa reunio a mas de 500.000 personas en el estadio de los Martyrs (cuyo nombre recuerda, entre otros, a Anuarite), en una celebracion que tuvo momentos de intensidad emocional poco habituales en los documentos fotograficos de eventos religiosos contemporaneos.

Para los organizadores de estos congresos, la devocion mariana es un factor de unidad nacional en un pais que tiene mas de 200 grupos etnicos y una historia de divisiones politicas profundas. Maria, a quien todos llaman «Mama» independientemente de su etnia o de su provincia, es quiza el unico simbolo que convoca al mismo tiempo a un Kongo del oeste, a un Luba del sur, a un Mongo del centro y a un Nande del este. En un pais que a veces parece a punto de romperse por sus centrifugas tensiones, la unidad ante la madre comun es algo muy serio.

El Congo en la mision universal

La Iglesia del Congo no es solo receptora de mision: cada vez mas, es tambien enviante. En las ultimas decadas, sacerdotes y religiosas congoleses han salido a misionar en Europa, America Latina, Asia y otras regiones de Africa. Llevan consigo una devocion mariana que sorprende a las comunidades que los reciben: un amor a Maria que tiene algo de urgencia y de gratitud que no siempre se encuentra en los catholicos de los paises de antigua tradicion cristiana.

Un sacerdote congoles que trabaja en una parroquia de Bruselas lo expreso asi: «Cuando yo rezo el rosario con mis feligreses belgas, a veces siento que ellos lo rezan por costumbre y yo lo rezo porque me salvo la vida. En el Congo, Maria no es una devocion opcional: es el pan de cada dia. Y cuando yo lo digo asi, algo cambia en los ojos de la gente que me escucha.» La fe del Congo tiene una intensidad forjada en el sufrimiento que es, paradojicamente, un regalo que el Congo hace a la Iglesia universal.

La presencia de Maria en el arte plastico del Congo

El Congo tiene una tradicion de arte plastico que es una de las mas ricas de Africa: las mascaras Kuba, las estatuillas de poder Nkisi, los tejidos de rafia, las ceramicas Mangbetu. Cuando el catolicismo llego a estas tierras, los artesanos locales comenzaron a aplicar sus tecnicas y sus simbolos a las imagenes religiosas con resultados de una originalidad asombrosa. Las «Madonas negras» del Congo (imagenes de Maria talladas en madera oscura o en marfil, con rasgos africanos y vestidas con telas de colores intensos) son hoy piezas coleccionadas en museos de todo el mundo.

Esta tradicion de arte mariano africano no es solo estetica: es teologica. Cada escultor que tallaba un rostro africano en la imagen de Maria estaba afirmando, sin necesitar palabras, que Dios se hizo hombre en una cultura concreta pero que su madre pertenece a todos los pueblos. Que la Theotokos no tiene una raza ni un color definitivos: tiene todos los colores, todos los rostros, porque es la madre de todos.

Los escultores congoleses del siglo XX que trabajaron para la Iglesia (muchos de ellos en los talleres de las misiones de Kasai y de Kinshasa) desarrollaron un canon iconografico propio para la representacion de Maria: las caderas amplias de la madre africana que ha parido y amamantado, los brazos fuertes de la mujer que trabaja, los ojos grandes y serenos de quien ha visto el sufrimiento y no ha perdido la paz. Este canon iconografico congoles tiene tanto valor teologico como el canon bizantino o el canon renacentista italiano: es una interpretacion cultural valida del misterio de la Madre de Dios.

La Iglesia del Congo y el dialogo interreligioso

El Congo tiene una minoria musulmana significativa (entre el 10 y el 15% de la poblacion, segun las estimaciones) y una mayoria de fieles de tradiciones religiosas africanas que coexisten con el catolicismo en diversas formas de sincretismo. La Iglesia Catolica congolesa ha desarrollado en los ultimos decadas un enfoque de dialogo que reconoce lo valioso de estas tradiciones sin renunciar a la especificidad cristiana.

En este dialogo, la figura de Maria juega un papel inesperado. En las tradiciones africanas del Congo, hay figuras femeninas de gran poder espiritual (las «Mamas» de los cultos de posesion, las sacerdotisas de las religiones de los ancestros) cuya funcion de mediacion entre el mundo de los vivos y el de los espiritus tiene paralelismos obvios con la funcion intercesora de Maria en la teologia catolica. Los teologos congoleses mas creativos han trabajado estas analogias con cuidado y rigor, buscando no una sincretismo superficial sino un dialogo que ilumina ambas tradiciones.

El resultado de este dialogo ha sido, entre otras cosas, una mayor comprension de por que la devocion a Maria tiene tanto arraigo en el Congo: porque responde a una necesidad humana profunda y universal (la necesidad de una madre que interceda, que proteja, que no abandone) que las culturas africanas ya habian expresado en sus propias categorias antes de que llegara el catolicismo. Maria no reemplazo a esas figuras: las cumplio, en el sentido en que Jesus dijo que no venia a abolir la ley sino a darle su plenitud.

La promesa de la Iglesia del Congo

El Congo tiene todos los recursos para ser uno de los paises mas ricos del mundo: minerales, agua, selva, tierra fertil, y sobre todo, un pueblo de una creatividad y una resistencia extraordinarias. Tambien tiene una de las Iglesias mas vivas del planeta: mas de 50 millones de fieles que aman a Maria con la intensidad de quien sabe que el amor es lo unico que no se puede robar ni destruir. El Congo ha sido robado, explotado, mutilado por la historia. Pero nadie ha podido robarle a Maria. Y mientras Maria este en el Congo, el Congo tiene esperanza.

Los ninos congoleses que aprenden el rosario en las parroquias de Kinshasa o en las capillas de tierra batida del Kivu estan aprendiendo algo mas que una oracion: estan aprendiendo que hay una madre que les escucha, que el sufrimiento no es la ultima palabra, que el amor es mas fuerte que la violencia. Esa ensenanza, transmitida por Maria a traves de los labios de las religiosas y los catequistas, es el recurso mas valioso que el Congo tiene para construir su futuro. Anuarite lo supo antes de morir. Los monjes del Kasai lo supieron antes que nadie. Y hoy lo saben los millones de fieles que cada domingo llenan las iglesias de Kinshasa y cantan a Maria en lingala, en tshiluba, en swahili, en todas las lenguas del Congo. Que ningun canon de artilleria ha podido silenciar.


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