เกร็ดเล็กเกร็ดน้อยเกี่ยวกับพระแม่มารี
"โบสถ์แห่งพระคุณใน Einsiedeln"
En el cantón de Schwyz, en Suiza, se alza la gran abadía benedictina de Einsiedeln, uno de los santuarios marianos más antiguos y visitados de Europa central. En su interior, en la Capilla de las Gracias (la Gnadenkapelle), se venera a Nuestra Señora de Einsiedeln, una imagen de Virgen Negra que sostiene al Niño, ennegrecida por los siglos y el humo de las velas.
El origen del lugar se vincula a la figura de san Meinrado, un monje ermitaño que vivió en aquellos bosques en el siglo IX y que, según la tradición, fue asesinado por unos malhechores a quienes había acogido. Sobre el lugar de su ermita se desarrolló más tarde la abadía. La tradición más célebre del santuario es la de la «consagración angélica»: se cuenta que, la víspera de la dedicación de la iglesia, Cristo mismo, rodeado de ángeles, habría consagrado milagrosamente la capilla, de modo que el obispo, al disponerse a hacerlo al día siguiente, oyó una voz que le advertía que ya había sido consagrada por el Cielo.
Conviene distinguir lo documentado de lo legendario. El martirio de san Meinrado y la antigüedad benedictina de Einsiedeln, con su larga historia como centro de peregrinación europeo, están bien atestiguados. En cambio, la «consagración angélica» pertenece a la tradición piadosa medieval, sin documentación contemporánea que la pruebe, y debe presentarse como leyenda devocional. Los pormenores que no constan en fuentes firmes han de tomarse con cautela.
El Rosario forma parte natural de la vida de oración del santuario y de las peregrinaciones marianas, sin que conste un episodio singular que lo ate de modo específico al origen de esta advocación.
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