Sagrada Escritura
Una conversación nocturna que parecía tímida fue creciendo hasta hacerse visible junto a la cruz.
Nicodemo, fariseo y magistrado judío, fue a ver a Jesús de noche. Reconocía que sus signos venían de Dios, pero no comprendía cómo podía alguien nacer de nuevo. Preguntó: «¿Cómo puede suceder eso?». Jesús le habló del nacimiento del agua y del Espíritu, y del Hijo enviado para que el mundo se salve. La conversación no termina contando una comprensión repentina ni una declaración pública. Más adelante, Nicodemo defendió ante los suyos que la ley no condena a nadie sin escucharlo, y recibió una respuesta despectiva. Finalmente, cuando Jesús había muerto y casi todos se habían dispersado, apareció junto a José de Arimatea. Llevó una gran cantidad de mirra y áloe y participó en la sepultura. La fe que había comenzado con preguntas protegidas por la noche se hizo visible en una hora sin prestigio ni ventaja aparente. Juan permite contemplar su proceso sin inventar lo ocurrido en cada intervalo. Nicodemo enseña que una fe tímida no es necesariamente inexistente: Dios puede hacer crecer silenciosamente lo que todavía no sabe exponerse a plena luz.
01
Lo que parecía
Las preguntas nocturnas de Nicodemo podían parecer una fe demasiado confusa y temerosa para llegar a ser pública.
02
Lo que descubrimos
Sus intervenciones posteriores y su presencia en la sepultura mostraron que aquella búsqueda había crecido silenciosamente.
03
Para tu vida
No despreciaré mi fe por ser aún tímida: hoy daré el paso concreto hacia la luz que sí puedo dar.
Oración
Una oración para hoy
Jesús, recibe mis preguntas nocturnas y haz crecer en mí una fe capaz de aparecer cuando sea necesario.
Origen y referencias
Origen de esta meditación: Sagrada Escritura. La etiqueta ayuda a distinguir la Escritura, la memoria de una vida, una tradición y la reflexión editorial, sin presentar unas como si fueran las otras.
- Evangelio según san Juan 3,1-21; 19,38-42
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