关于圣母玛利亚的轶事
《阿尔塔格拉西亚:橘树的巡回画作》

En Higüey, al este de la República Dominicana, se alza la Basílica-Catedral de Nuestra Señora de la Altagracia, Protectora del pueblo dominicano. Su imagen no es una talla, sino un cuadro de estilo hispano-flamenco, probablemente pintado en Sevilla entre 1500 y 1515, que representa el Nacimiento, con el Niño recostado y san José al fondo.
Varias tradiciones se entrelazan en torno a su llegada. Una cuenta que la hija de un rico hacendado pidió a su padre, de viaje a Santo Domingo, una imagen de la Altagracia; el padre no la encontraba, hasta que en una posada un anciano le entregó este cuadro y desapareció. Otra versión, muy difundida en la catequesis popular, añade que el cuadro colocado en la casa desaparecía y aparecía colgado de un naranjo, señal de que la Virgen quería ser honrada allí. Un cronista del siglo XVII, Gerónimo de Alcocer, atribuyó la traída del cuadro a los hermanos Trejo, hidalgos de Plasencia presentes en Higüey hacia 1508.
Conviene distinguir tradición de historia. Lo del naranjo, tan querido en la catequesis, no aparece en la documentación histórica primaria, y debe considerarse leyenda devocional. La atribución a los hermanos Trejo se apoya en Alcocer, pero no se confirma plenamente en los archivos. En cambio, está documentada la antigüedad del cuadro, el culto en Higüey ya en el siglo XVI —un documento de 1569 habla de tres milagros—, y la acción de gracias de 1692 por la batalla de La Limonade, de la que nace la fiesta del 21 de enero.
El reconocimiento oficial llegó cuando Pío XI la proclamó Protectora de la República Dominicana en 1922, y el 21 de enero es hoy feriado nacional con grandes peregrinaciones. La devoción a la Altagracia se asocia tradicionalmente a la intercesión maternal y al Rosario, aunque el cuadro de Higüey represente una escena de la Natividad.
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