关于圣母玛利亚的轶事
生病后痊愈的女人

En Pellevoisin, pequeña localidad del departamento de Indre, en la diócesis de Bourges, se venera a Nuestra Señora de Pellevoisin, también llamada Madre de la Misericordia. La historia gira en torno a una joven laica de familia modesta, Estelle Faguette, de unos treinta años, gravemente enferma y considerada en fase terminal por los médicos de la época. Los informes de su enfermedad y de su recuperación se conservan en la documentación del proceso diocesano, lo que permite hablar de una curación médicamente inexplicable según los criterios del siglo XIX.
Entre febrero y diciembre de 1876, Estelle declaró haber recibido quince apariciones de la Virgen en su habitación. Los mensajes giraban en torno a la misericordia, la conversión, la oración, la humildad y la confianza en el Corazón de Jesús. Según su testimonio, al borde de la muerte suplicó su curación, y tras una de las apariciones de febrero se levantó de la cama con fuerzas: su recuperación fue rápida, completa y duradera, sin recaída. Conviene precisar que el número y contenido detallado de las apariciones, así como las palabras exactas atribuidas a la Virgen, descansan en el testimonio de Estelle y pertenecen al ámbito de lo que la fe acoge, no de lo verificable empíricamente.
Tras estudiar testimonios y expedientes, la autoridad eclesiástica reconoció el carácter sobrenatural de la curación y autorizó el culto. La Iglesia no ha hecho una definición dogmática de las apariciones, pero sí aprobó el culto y reconoció las gracias vinculadas a ellas. Un rasgo propio de Pellevoisin es el Escapulario del Sagrado Corazón, que la Virgen habría presentado a Estelle: un pequeño escapulario blanco con el Corazón de Jesús. Consta su descripción en los interrogatorios y su posterior aprobación eclesiástica, con indulgencias y uso pastoral autorizado por la Santa Sede y el arzobispo de Bourges.
Hoy la habitación donde Estelle recibió las apariciones se conserva como pequeña capilla, parte del recorrido oficial de las peregrinaciones; allí los fieles rezan especialmente el Rosario y oraciones al Sagrado Corazón y a la Virgen de la Misericordia. Estelle, por cierto, no ingresó en convento: permaneció como laica, dedicada a una vida sencilla, testimonio callado de la gracia recibida. La Iglesia no obliga a creer privadamente en las apariciones, pero reconoce que aquí hubo frutos espirituales, curación y un mensaje conforme a la fe que sostienen la devoción.
¿Falta la advocación de la Virgen María de tu pueblo?
Si no encuentras la advocación mariana de tu ciudad o pueblo, cuéntanosla: la investigaremos para ubicarla y darla a conocer en este mapa del amor de la Madre por el mundo.
Proponer una advocación →