La Virgen de la Colina Mariana de Levoča

La Virgen de la Colina Mariana de Levoča

Mariánska Hora · Levoča, Eslovaquia · desde 1247

Los tártaros y la promesa

En 1241, las hordas de Batu Kan arrasaron el territorio de la actual Eslovaquia. Las ciudades fueron destruidas y la población diezmada. Entre los supervivientes que lograron refugiarse en las montañas y los bosques, muchos hicieron promesas a la Virgen: si sobrevivían, construirían un santuario en su honor en el lugar donde hubieran encontrado refugio.

En 1247, cuando los tártaros se retiraron, los supervivientes de la región de Levoča cumplieron su voto. Levantaron una pequeña capilla en la colina que dominaba la ciudad, la Mariánska Hora, y colocaron en ella una imagen de la Virgen con el Niño. Ese fue el inicio de uno de los santuarios marianos más antiguos y más visitados de Eslovaquia.

Siete siglos de peregrinación ininterrumpida

El santuario de Levoča tiene una característica que lo hace excepcional en Europa: desde 1247 hasta hoy, sin una sola interrupción documentada, los fieles han subido en peregrinación a la Mariánska Hora cada primer domingo de julio. Ni las guerras husitas del siglo XV, ni la Reforma protestante, ni los siglos de dominación habsburga, ni el comunismo del siglo XX lograron romper esa cadena de devoción.

Durante el régimen comunista checoslovaco, las peregrinaciones a Levoča fueron prohibidas y vigiladas por la policía política. Sin embargo, las crónicas de la época recogen que los fieles seguían acudiendo igualmente, a veces caminando por caminos secundarios para eludir los controles, arriesgando el trabajo y la libertad. En 1985, en plena era soviética, más de 100.000 personas subieron a Mariánska Hora desafiando la prohibición oficial.

«En Levoča la fe no se enseña solo con palabras: se aprende caminando, generación tras generación, por el mismo camino que los padres.»— Mons. Ján Babjak, obispo de Prešov, homilía de la peregrinación de 2023

Juan Pablo II en Levoča (1995)

El 3 de julio de 1995, el Papa Juan Pablo II presidió la peregrinación de Levoča. Más de 650.000 personas subieron a la Mariánska Hora para concelebrar con él. Fue el mayor acto religioso celebrado en suelo eslovaco. Juan Pablo II, que había visitado el país el año anterior de la independencia eslovaca (1993), quiso confirmar con su presencia el lazo entre la joven nación eslovaca y su devoción mariana más antigua.

🌹 Virgen de la Colina Mariana de Levoča,
que siete siglos de caminantes te han buscado en la cima,
ayúdanos a no cansarnos de subir
aunque el camino sea largo y la colina, empinada. Amén.

学习诵念玫瑰经 · 圣母敬礼

🌹 Pensamiento

阅读 →
🌹 想法
🌹玛丽安轶事发现它们