「もう丘の上にあるよ!」:ウルクピニャの小さな石

聖母マリアに関する逸話

「もう丘の上にあるよ!」:ウルクピニャの小さな石

Quillacollo, Cochabamba (Bolivia) (tradición; culto consolidado en el siglo XVIII)

Virgen de Urkupiña (Bolivia). Foto: SHIRLEY ARO, Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0)

Cerca de Quillacollo, a pocos kilómetros de Cochabamba, la tradición cuenta que vivía una familia campesina muy pobre, dedicada a sus ovejas. La hija menor, una niña pastorcita, llevaba el rebaño a pastar junto a una vertiente que brotaba entre las rocas. Allí, un día, se encontró con una hermosa Señora que llevaba un Niño en brazos. La Señora le hablaba con dulzura, y la niña jugaba con el Niño; los encuentros se repitieron tantas veces que sus largas ausencias preocuparon a sus padres.

Cuando contó lo de su «amiga del cielo», los padres acudieron al párroco y a los vecinos, y le pidieron que avisara la próxima vez. Según la leyenda, un 15 de agosto la niña vio de nuevo a la Señora y corrió a llamar a todos. Una multitud la acompañó hasta el cerro, y allí vieron a la mujer con el Niño elevarse hacia el cielo entre los algarrobos. La pastorcita, señalando la altura, gritó en quechua: «¡Orqopiña!» — «¡Ya está en el cerro!». De aquel grito, castellanizado, nació el nombre Urkupiña.

«¡Ya está en el cerro!» gritó la niña, y un pueblo entero subió tras ella a buscar a su Madre.

Hay una leyenda complementaria, igualmente piadosa: la Señora habría dicho a la niña que recogiera unas piedras y las llevara a casa; al llegar, las piedras se habían convertido en plata. De ahí la costumbre, viva hasta hoy, de subir al Calvario de Urkupiña y extraer una piedrita, signo del «préstamo» que la Virgen hace al devoto —una casa, un trabajo, una empresa— con una enseñanza muy clara: la Madre concede la bendición, pero hay que trabajar para alcanzarla.

El editor distingue con cuidado. Las apariciones, los juegos con el Niño, la visión colectiva, el origen exacto del nombre y las piedras vueltas plata son reconocidos por las propias fuentes como leyenda y tradición oral, sin documentación contemporánea. Ni siquiera consta con certeza la fecha del inicio del culto: algunos lo remontan al siglo XVI, pero los estudios consideran más probable mediados del siglo XVIII.

Lo documentado es firme: la devoción a la Virgen de Urkupiña en Quillacollo, identificada con la Asunción y celebrada cada 15 de agosto; el Templo Matriz de San Ildefonso y el Calvario en la serranía de Cota; su reconocimiento como Patrona de la Integración Nacional y la declaración de la Basílica como «Santuario de Integración Nacional» en 1998. El pueblo la llama con ternura «la mamita», y a su fiesta acuden devotos de toda Bolivia y de países vecinos. Su fiesta es la Asunción, cuarto misterio glorioso del Rosario, y en novenas y vigilias es habitual rezarlo, aunque no consta un carisma rosariano propio de esta advocación.

Fuentes: Wikipedia en español, «Virgen de Urkupiña» (incertidumbre sobre el origen del culto y datación); relatos devocionales y prensa local de Quillacollo (leyenda de la pastorcita, el grito «Orqopiña», la piedra vuelta plata, declaración como Santuario de Integración Nacional en 1998).

🌹聖母マリアへの花

聖母マリアの愛に感謝しましょう。この物語を思い起こしながら、アヴェ・マリアの祈りを唱えましょう。

アヴェ・マリアを唱えましょう

¿Falta la advocación de la Virgen María de tu pueblo?

Si no encuentras la advocación mariana de tu ciudad o pueblo, cuéntanosla: la investigaremos para ubicarla y darla a conocer en este mapa del amor de la Madre por el mundo.

Proponer una advocación →
🌹マリアの逸話それらを発見する