Lass dich von der Jungfrau Maria annehmen
Du bist nicht allein. Du hast eine Mutter im Himmel, die deine Hand niemals loslässt.
Quizá hoy sientes que nadie te entiende. Que no tienes a quien contarle lo que llevas dentro. Tal vez tu familia está lejos, o ya no está, o simplemente no te hacen caso. Tal vez los años te han dejado a un lado, en una habitación demasiado silenciosa.
Escucha bien esto, porque es verdad: tienes una Madre. Se llama María, y te quiere desde antes de que nacieras. No le importa tu edad, ni tus errores, ni que nadie más se acuerde de ti. A ella le importas tú.
Solo te pide una cosa muy sencilla: déjate querer.
"Bin ich nicht hier, ich, eure Mutter?"
Hace casi cinco siglos, en el cerro del Tepeyac, la Virgen María se apareció a un indio pobre y humilde, San Juan Diego. Él iba angustiado y con prisa, porque su tío se moría. Y ella, su Madre, lo detuvo y lo consoló con unas palabras que ya nunca se han olvidado:
«¿No estoy yo aquí, que soy tu Madre?
¿No estás bajo mi sombra y resguardo?
¿No soy yo la fuente de tu alegría?
¿No estás en el hueco de mi manto, en el cruce de mis brazos?
¿Tienes, por ventura, necesidad de alguna otra cosa?»
— Die Jungfrau von Guadalupe an den Heiligen Juan Diego (Tepeyac, 1531)
Y esto, que le dijo a Juan Diego, te lo dice hoy a ti. También tú estás bajo su sombra y su resguardo. También a ti te lleva en el hueco de su manto, en el cruce de sus brazos. No te falta nada de verdad, porque la tienes a ella por Madre.
Lass dich lieben
Trátala como lo que es: tu Madre del cielo. No hace falta saber rezar de una manera especial. Basta con que le hables, como le hablarías a la mejor de las madres:
- Sprich mit ihm in leiser Stimme, wenn du aufwachst und bevor du einschläfst.
- Erzähl ihm alles, was dich traurig macht. Verschweige nichts.
- Sagen Sie ihm, was Sie an Ihrem Leben verbessern möchten.
- Sag ihm, was dir deine Hoffnung und Freude zurückbringen würde.
- Bitten Sie selbstbewusst um Hilfe, wie ein kleines Kind.
- Behalte das den ganzen Tag über im Hinterkopf… und du wirst sehen, wie sich dein Leben nach und nach verändert.
Conviértela en tu Madre, y ella te ayudará, te buscará, te rescatará y te conducirá por el camino bueno. Tú solo déjate querer.
Wie man sie jeden Tag findet
Drei ganz einfache, ebenso alte wie schöne Wege, mit ihr zusammen zu sein:
Das Angelus
Un saludo a María a mediodía, recordando que Dios se hizo niño en su seno. Bete den Angelus →
Die drei Ave Marias
Drei Ave Maria beim Aufwachen und drei Ave Maria beim Zubettgehen, indem du dich zu Beginn und am Ende des Tages in seine Hände begibst.
Der Heilige Rosenkranz
La oración más tierna: pasar las cuentas mientras le hablas, misterio a misterio. Beginnen Sie den Rosenkranz →
Sei wie sie
Sich von Maria adoptieren zu lassen bedeutet auch, jeden Tag ein bisschen mehr wie sie zu werden und sie um ihre Tugenden zu bitten:
Gebet der Adoption
Madre María,
hoy te elijo como mi Madre.
Yo, que a veces me siento solo y olvidado,
quiero ser tu hijo y dejarme querer por ti.
Tómame de la mano, no me sueltes;
búscame cuando me pierda, consuélame cuando llore
y condúceme despacio hasta tu Hijo Jesús.
Desde hoy no estoy solo: te tengo a ti.
Madre, déjame ser tuyo. Amén.
