
Devoción a Cristo maniatado tras su prendimiento, invocado por los presos, los cautivos y quienes sufren soledad y falta de libertad.
Historia documentada y memoria recibida
La imagen madrileña del Divino Cautivo fue tallada por Mariano Benlliure en 1944 y está vinculada al Colegio Calasancio y a una hermandad nacida de la experiencia de antiguos presos durante la Guerra Civil. La Archidiócesis de Madrid documenta esta memoria y la renovación de su misión penitenciaria. El relato sobre la conversión del escultor se conserva como testimonio transmitido, no como conclusión independiente.
Qué se venera o conmemora
La mirada se dirige a Jesucristo y al misterio de su Encarnación, Pasión, muerte, Resurrección o reinado. La imagen, reliquia, monumento o costumbre no actúa por poder propio: sirve a la memoria del Evangelio y conduce a la oración, los sacramentos, la conversión y la caridad.
Historia, tradición y discernimiento
Historia e imagen documentadas por la archidiócesis; testimonios personales y privilegios penitenciarios se etiquetan según fuente. La ficha conserva la memoria recibida sin convertir leyenda, testimonio o interpretación creyente en hecho históricamente demostrado.
Celebración y vida devocional
Festividad o tiempo principal: sin fecha litúrgica propia documentada en la fuente principal.
No se documenta una garantía automática de protección, curación, salvación o favor. La práctica cristiana requiere fe, conversión, sacramentos y caridad; ningún objeto actúa como amuleto.
Ubicación en el mapa
El marcador señala Colegio Calasancio · calle General Díaz Porlier, Madrid (España). La coordenada se contrastó con cartografía abierta y la identificación institucional del lugar.
Fuente principal
Archidiócesis de Madrid. Cartografía contrastada con OpenStreetMap/Nominatim.
Para orar
Divino Cautivo, que por mi amor quisiste verte atado y prisionero: libra mi alma de sus cadenas y consuela a cuantos hoy viven presos y solos. Amén.
Image credit
Crucifijo medieval de San Domenico Maggiore, imagen temática libre que no reproduce la talla madrileña del Divino Cautivo. Foto: Diego Delso, CC BY-SA 4.0, Wikimedia Commons.

