Vida de un venerable
Los seminarios estadounidenses no admitieron a Augustus Tolton por ser negro. Estudió en Roma y regresó ordenado al mismo país para servir a personas negras y blancas.
Augustus Tolton nació esclavizado en Estados Unidos y creció en una Iglesia y una sociedad atravesadas por el racismo. Desde joven sintió inclinación al sacerdocio, rezaba en la iglesia entre sus jornadas de trabajo y recibió formación de sacerdotes y religiosas que reconocieron su vocación. Sin embargo, los seminarios de su país no lo admitieron por ser negro. Aquellas negativas no eran una prueba enviada por Dios ni una prudencia legítima: eran una injusticia que podía haber cerrado definitivamente su camino.
Tolton trabajó, estudió en clases organizadas fuera de los cauces ordinarios y perseveró con la ayuda de quienes se negaron a aceptar que el color de su piel invalidara una vocación. Finalmente fue enviado a Roma. Tras seis años de formación, fue ordenado sacerdote el 24 de abril de 1886 en la basílica de San Juan de Letrán.
Podía parecer que su lugar estaría lejos del país que le había impedido formarse. Sin embargo, recibió la misión de regresar a Estados Unidos. Allí ejerció el ministerio entre católicos negros y blancos, primero en Quincy y después en Chicago. Impulsó la parroquia de Santa Mónica y atendió a quienes se acercaban buscando la gracia y la misericordia de Dios, incluso cuando el racismo siguió haciéndole sufrir dentro y fuera de la comunidad católica.
La historia no convierte el rechazo en algo necesario para que Tolton llegara a ser sacerdote. La Iglesia habría debido reconocer y acompañar antes su vocación. Lo que muestra es otra cosa: una puerta injustamente cerrada no tuvo la última palabra porque otras personas abrieron caminos legítimos y Tolton conservó la libertad de responder sin dejar que la amargura definiera su sacerdocio. Comprender más tarde fue volver como pastor al lugar que antes no había sabido recibirlo.
01
Lo que parecía
El rechazo de los seminarios estadounidenses parecía demostrar que su vocación no tendría lugar en la Iglesia de su propio país.
02
Lo que descubrimos
La formación en Roma no lo alejó de su pueblo: lo preparó para regresar y ejercer allí un sacerdocio abierto a personas negras y blancas.
03
Para tu vida
Cuando una puerta se cierre por una injusticia, busca acompañamiento y caminos verdaderos sin llamar bueno al rechazo ni permitir que la amargura decida quién vas a ser.
Prayer
Una oración para hoy
Señor Jesús, al recordar al venerable Augustus Tolton, perdona el racismo que también ha herido a tu Iglesia. Sostén a quienes encuentran cerradas puertas injustas, envía personas que sepan abrir caminos verdaderos y haznos servidores de una comunidad donde toda vocación sea discernida con dignidad. Amén.
Origen y referencias
Origen de esta meditación: Vida de un venerable. La etiqueta ayuda a distinguir la Escritura, la memoria de una vida, una tradición y la reflexión editorial, sin presentar unas como si fueran las otras.
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