Vida de un venerable
Había emigrado de Canarias a Uruguay y encontrado allí su camino franciscano. Cuando el Gobierno expulsó a los frailes en 1838, tuvo que volver a partir; en Santiago su oficio de limosnero se convirtió en una red de ayuda.
Andrés García Acosta nació en Fuerteventura, Canarias, en 1800. Quedó huérfano de padre siendo niño, fue pastor de cabras y, ya adulto, emigró a Montevideo buscando mejores horizontes. Allí trabajó como labrador, comerciante y enfermero.
En Uruguay conoció al franciscano Felipe Echenagusia. Entró en el convento de San Bernardino como terciario laico y sirvió de portero y recolector de limosnas. Parecía haber encontrado, lejos de su tierra natal, una comunidad y una manera estable de vivir su vocación.
En 1838 el Gobierno uruguayo expulsó a los franciscanos del convento. Andrés no convirtió aquella decisión política en una explicación religiosa ni pudo conservar el lugar que había encontrado. Acompañó a fray Felipe y emigró de nuevo, esta vez hacia Chile.
En la Recoleta Franciscana de Santiago comenzó ayudando en la cocina. Después le confiaron el oficio de limosnero. Recorrió barrios y casas, pero no se limitó a recoger donativos: llevaba consuelo y ayuda a necesitados, distribuía alimentos, reunía niños para la catequesis y congregaba a obreros.
Su presencia atravesó distintos grupos sociales y la ciudad acabó llamándolo afectuosamente Fray Andresito. Murió en Santiago en 1853. Francisco reconoció sus virtudes heroicas en 2016. La expulsión le quitó un convento; no pudo impedir que construyera pertenencia sirviendo en otra ciudad.
01
Lo que parecía
Que la expulsión de la comunidad uruguaya deshacía el lugar que aquel emigrante había tardado años en encontrar.
02
Lo que descubrimos
Que volver a emigrar no borró su vocación: el humilde encargo de pedir limosna lo puso en contacto con una ciudad entera y convirtió al extranjero en hermano de muchos.
03
Para tu vida
Si una decisión ajena me obliga a dejar una comunidad o un país, reconoceré la pérdida sin concluir que toda pertenencia ha terminado. En el nuevo lugar empezaré por aprender nombres, necesidades y maneras concretas de servir.
Prayer
Una oración para hoy
Señor Jesús, por la intercesión del venerable Fray Andresito, acompaña a migrantes y comunidades expulsadas; concede hospitalidad a quien llega y haz de nuestras calles lugares de encuentro, ayuda y fraternidad. Santa María, consuelo de los afligidos, intercede por nosotros y llévanos a Cristo. Amén.
Origen y referencias
Origen de esta meditación: Vida de un venerable. La etiqueta ayuda a distinguir la Escritura, la memoria de una vida, una tradición y la reflexión editorial, sin presentar unas como si fueran las otras.
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