Vida de un beato
Entre diez hijos, tribunales, bancos y obras públicas, Tovini hizo de su hogar la raíz y la medida de su misión.
Giuseppe Tovini fue esposo, padre de diez hijos, abogado, banquero y protagonista de numerosas iniciativas públicas. Tantas responsabilidades podían parecer incompatibles: servir fuera de casa amenazaba con vaciar la vida familiar, mientras cuidar a una familia numerosa podía parecer un límite para el compromiso social. Tovini no resolvió la tensión eliminando una vocación.
Con su esposa hizo de la casa un lugar de oración, educación en la fe, afecto y comunión. Desde la Eucaristía y la vida familiar salió también a defender iniciativas educativas, económicas y sociales inspiradas por el Evangelio. No todo debió encajar sin cansancio ni conflicto, y la fe no convirtió su agenda en algo ilimitado.
Con el tiempo se vio que la familia no había sido el precio de su acción ni la acción una fuga de la familia. San Juan Pablo II presentó aquel hogar como «iglesia doméstica»: allí se recibía a Cristo y desde allí se aprendía a servir la ciudad. Tovini comprendió que su primera comunidad no disminuía la misión; le daba verdad, límites y una escuela diaria de entrega.
01
Lo que parecía
Que una familia tan numerosa y una intensa responsabilidad pública terminarían compitiendo hasta empobrecer una de las dos vocaciones.
02
Lo que descubrimos
Que el hogar vivido como iglesia doméstica podía ser raíz, medida y escuela de un compromiso cristiano fecundo en la sociedad.
03
Para tu vida
Antes de salvar todas mis tareas, hoy cuidaré la pequeña Iglesia que Dios me ha confiado en casa.
Oración
Una oración para hoy
Señor Jesús, por intercesión de Beato Giuseppe Tovini, sostén mi fe cuando no comprenda el camino. Enséñame a recibir tu luz y a responder hoy con una entrega concreta, humilde y verdadera. Amén.
Origen y referencias
Origen de esta meditación: Vida de un beato. La etiqueta ayuda a distinguir la Escritura, la memoria de una vida, una tradición y la reflexión editorial, sin presentar unas como si fueran las otras.
- San Juan Pablo II, homilía de beatificación de Giuseppe Tovini, Brescia, 20 de septiembre de 1998.
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