Sagrada Escritura
Tres años sin higos parecían una sentencia; el viñador respondió cavando, abonando y pidiendo tiempo.
Jesús contó la parábola de un hombre que tenía una higuera plantada en su viña. Durante tres años fue a buscar fruto y no encontró nada. Desde aquella evidencia, la conclusión parecía cerrada: el árbol ocupaba inútilmente la tierra y debía ser cortado. Su esterilidad presente parecía definir toda su historia y todo su futuro.
El viñador pidió algo distinto: «Señor, déjala todavía este año». No propuso una espera vacía. Se comprometió a cavar alrededor de la higuera y a echar abono; después se vería si daba fruto. Jesús pronunció esta parábola en una llamada urgente a la conversión, no para declarar que da igual responder o no. Pero la urgencia quedó acompañada por una paciencia activa. Entre el fruto que todavía no existe y la sentencia final se abre un tiempo de cuidado, trabajo y posibilidad. La higuera no puede presumir del mañana, pero tampoco debe ser considerada inútil antes de recibir aquel nuevo cultivo. Lo que parecía un final inmediato se convierte en una oportunidad concreta para cambiar.
01
Lo que parecía
Que tres años sin fruto demostraban definitivamente que la higuera ya no servía y no podía responder de otra manera.
02
Lo que descubrimos
Que el viñador abrió un tiempo real de cuidado y conversión antes de dar la historia por terminada.
03
Para tu vida
Cuando hoy piense «ya no sirvo», escucharé «déjala todavía» y aceptaré el cuidado concreto con el que Dios me llama a cambiar.
Oración
Una oración para hoy
Señor Jesús, cava la tierra endurecida de mi corazón, recibe mi pobreza y haz fecundo este tiempo que tu misericordia me concede. Amén.
Origen y referencias
Origen de esta meditación: Sagrada Escritura. La etiqueta ayuda a distinguir la Escritura, la memoria de una vida, una tradición y la reflexión editorial, sin presentar unas como si fueran las otras.
- Evangelio según san Lucas 13,6-9
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