Vida de una beata
Antes del martirio no se sintió naturalmente invencible. El decreto de su causa conserva un detalle decisivo: tuvo miedo porque no confiaba en sus propias fuerzas.
Isabel Sánchez Romero nació en Huéscar en 1861 y profesó como dominica con el nombre de Ascensión de San José. Vivió más de cincuenta años de servicio sencillo, oración y adoración eucarística, con una salud frágil.
Cuando comenzó la persecución religiosa de 1936, las religiosas abandonaron el convento y buscaron refugio. Isabel tenía setenta y cinco años. El decreto de martirio no la presenta como una mujer incapaz de sentir miedo: afirma expresamente que las primeras noticias de la persecución la atemorizaron.
La razón de aquel miedo era profundamente humana: no presumía de sus propias fuerzas. Entonces convirtió el temor en oración y pidió al Señor el don de la fortaleza. No sabía de antemano cómo respondería si llegaba el momento.
Fue detenida en febrero de 1937 y asesinada por negarse a blasfemar y renunciar a la fe. Evitamos reproducir los detalles crueles del crimen: no hacen falta para reconocer tanto la injusticia como su fidelidad. Fue beatificada en Sevilla el 18 de junio de 2022.
La fortaleza apareció en ella no como ausencia previa de miedo, sino como una respuesta atravesada por ese miedo. Su historia puede liberar a quien cree que sentir temor demuestra automáticamente falta de fe o cobardía.
01
Lo que parecía
Que una persona llamada a dar testimonio heroico debía sentirse segura, fuerte y sin miedo desde el comienzo.
02
Lo que descubrimos
Que Isabel sintió miedo, reconoció que no bastaban sus fuerzas y pidió la fortaleza que necesitaría para no traicionar su conciencia.
03
Para tu vida
Cuando tenga miedo, no añadiré vergüenza al temor: reconoceré mi fragilidad, pediré ayuda y prepararé el siguiente acto justo y prudente.
Prayer
Una oración para hoy
Señor Jesús, por la intercesión de la beata Isabel Sánchez Romero, sostén a quienes viven amenazados por su fe o su conciencia y concédeles fortaleza sin despreciar su miedo. Santa María, llévanos a Cristo. Amén.
Origen y referencias
Origen de esta meditación: Vida de una beata. La etiqueta ayuda a distinguir la Escritura, la memoria de una vida, una tradición y la reflexión editorial, sin presentar unas como si fueran las otras.
Guardado anónimo y local: no se crea una cuenta ni se envía este dato al servidor.
