Vida de un venerable
Había elegido permanecer en un monasterio cisterciense. La exclaustración lo expulsó de allí y terminó llevando su formación por parroquias, universidades y misiones de tres continentes.
Jerónimo Usera nació en Madrid en 1810 e ingresó adolescente en el Císter. Fue ordenado sacerdote en 1834. Había elegido una vida monástica estable, marcada por oración, estudio y comunidad. Un año después, los decretos de exclaustración de 1835 lo obligaron a abandonar el monasterio. Una decisión política hizo imposible la forma concreta en que esperaba vivir su vocación.
Al principio aguardó una posible restauración de las órdenes religiosas. Mientras tanto ejerció como párroco y profesor. Enseñó griego en Madrid y recibió el encargo de formar a dos jóvenes africanos procedentes de Fernando Poo. Aquel encuentro amplió su conocimiento de África y se relacionó con su posterior disponibilidad misionera.
Viajó a Fernando Poo, en el golfo de Guinea, con intención de permanecer, pero una enfermedad grave lo obligó a regresar. Más tarde sirvió en Santiago de Cuba, Puerto Rico y La Habana. Esta historia se cuenta sin presentar a los pueblos africanos o caribeños como receptores pasivos de una superioridad europea: Usera defendió educación y dignidad en sociedades heridas por desigualdad y esclavitud.
En 1864 fundó las Hermanas del Amor de Dios para la educación de niños y jóvenes, especialmente pobres. Lo aprendido en el silencio monástico no desapareció cuando perdió el claustro. Lo acompañó en aulas, barcos, parroquias y territorios diversos, dando unidad interior a una vida geográficamente dispersa.
San Juan Pablo II reconoció sus virtudes heroicas en 1999. La expulsión no fue un bien ni una condición necesaria para que su vida resultara fecunda. La luz posterior está en otra parte: las paredes podían contener una forma de su vocación, pero no poseían la vocación entera. Cuando desapareció el lugar previsto, el núcleo de su entrega pudo viajar con él.
01
Lo que parecía
Que la exclaustración podía haber terminado la vida religiosa y estable para la que se había preparado.
02
Lo que descubrimos
Que la oración, el estudio y la entrega aprendidos en el monasterio podían acompañarlo por parroquias, universidades y misiones.
03
Para tu vida
Distinguiré hoy entre el lugar o la forma que he perdido y el bien profundo que todavía puedo llevar conmigo.
Prayer
Una oración para hoy
Señor Jesús, por la intercesión que pedimos al venerable Jerónimo Usera, acompaña a quienes han perdido su lugar y a quienes sirven entre culturas distintas. Haznos humildes defensores de la dignidad humana. Santa María, llévanos a Cristo. Amén.
Origen y referencias
Origen de esta meditación: Vida de un venerable. La etiqueta ayuda a distinguir la Escritura, la memoria de una vida, una tradición y la reflexión editorial, sin presentar unas como si fueran las otras.
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