Vida de un venerable
Su madre murió y su padre fue ejecutado durante una revuelta. Con diecisiete años tuvo que asumir la responsabilidad de una familia empobrecida.
José Antônio Maria Ibiapina nació en Ceará, Brasil, en 1806. Entró en el seminario en 1823, pero la muerte de su madre interrumpió aquella primera etapa. Al año siguiente su padre fue ejecutado por participar en una revuelta y uno de sus hermanos fue condenado al exilio.
José quedó responsable de sostener a la familia. Tras un breve regreso al seminario, en 1828 lo dejó para estudiar Derecho: aquella carrera podía permitirle mantener a sus hermanas, que habían quedado en la pobreza.
Fue profesor, magistrado, jefe de Policía y diputado. Propuso una ley para impedir el desembarco de esclavos africanos, pero sus intentos de mejorar el sistema judicial fracasaron. Renunció como juez, dejó el Parlamento y ejerció como abogado de personas pobres.
En 1850 abandonó la abogacía y pasó un tiempo de retiro, oración y discernimiento. La vocación sacerdotal que había quedado interrumpida décadas atrás maduró de nuevo. Fue ordenado en 1853, a los cuarenta y siete años.
Como sacerdote atendió enfermos durante una epidemia de cólera y fundó veintidós Casas de Caridad con servicios sanitarios, educativos, religiosos y profesionales. Murió en 1883 y fue declarado Venerable en 2025. Dejar el seminario no había sido necesariamente abandonar a Dios: en aquel momento fue la forma concreta de asumir una responsabilidad familiar que nadie más podía cargar.
01
Lo que parecía
Que salir del seminario para estudiar Derecho cerraba la vocación sacerdotal y lo introducía definitivamente en una vida profesional, judicial y política distinta.
02
Lo que descubrimos
Que cumplir con sus hermanas no destruyó aquella llamada; después de ejercer responsabilidades públicas y servir a pobres como abogado, pudo discernirla de nuevo y ser ordenado a los cuarenta y siete años.
03
Para tu vida
No juzgaré una vocación solo por la continuidad exterior de su itinerario. Si una responsabilidad familiar urgente me obliga a aplazar un proyecto, la asumiré con fidelidad y conservaré espacios reales para discernir de nuevo cuando cambien las circunstancias.
Prayer
Una oración para hoy
Señor Jesús, acompaña la causa del venerable José Ibiapina; sostiene a quienes deben cuidar y mantener a su familia, ilumina las vocaciones tardías y danos profesionales y pastores entregados a la justicia y a los pobres. Santa María, intercede por nosotros y llévanos a Cristo. Amén.
Origen y referencias
Origen de esta meditación: Vida de un venerable. La etiqueta ayuda a distinguir la Escritura, la memoria de una vida, una tradición y la reflexión editorial, sin presentar unas como si fueran las otras.
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