Beata María Berenice Duque — Fundó una congregación, la enviaron lejos y tardó diez años en poder incorporarse a ella

María Berenice Duque contempla desde una mesa de correspondencia, a distancia, la joven comunidad colombiana que fundó antes de recibir permiso para incorporarse a ella.
Representación artística original creada para esta meditación.

Vida de una beata

Puso las bases de una obra para jóvenes pobres y excluidas en 1943. Poco después ellas fueron destinadas a otro lugar y ella enviada a Francia; no recibió permiso para pasar a la congregación que había fundado hasta 1953.

Ana Julia Duque Hencker nació en Colombia en 1898 y entró en las Dominicas de la Presentación en 1917, donde recibió el nombre de María Berenice. Trabajó en colegios, en la formación de religiosas y, entre 1938 y 1942, intensificó su servicio entre trabajadores y personas marginadas.

Al acompañar a jóvenes que deseaban la vida religiosa encontró barreras contra las candidatas pobres, negras o hijas de padres no casados. Con permiso de su superiora y consejo del arzobispo de Medellín, el 14 de mayo de 1943 puso las bases de las Hermanitas de la Anunciación.

La obra no quedó inmediatamente en sus manos. Las primeras jóvenes fueron destinadas a otra iniciativa y en 1946 María Berenice fue enviada a la casa madre de Tours, en Francia. Una enfermedad la hizo regresar a Colombia, pero tampoco entonces pudo incorporarse sin más a la congregación que había iniciado.

Desde su destino en Bogotá siguió acompañando la marcha del instituto. La congregación obtuvo reconocimiento canónico en 1950. Solo el 6 de octubre de 1953 recibió autorización para trasladarse a ella y ese mismo mes profesó perpetuamente como hermana de la Anunciación: diez años después de haber puesto sus bases.

María Berenice continuó formando a las religiosas y extendiendo la obra; incluso cuando Roma no confirmó su elección como superiora en 1966, permaneció a su servicio. Murió en 1993 y fue beatificada en 2022. Haber comenzado una obra no le dio derecho a controlarla; tampoco la distancia convirtió en inútiles la responsabilidad y el cuidado que pudo ejercer mientras esperaba.

01

Lo que parecía

Que fundar una comunidad significaría poder entrar enseguida en ella, dirigirla y acompañar personalmente cada uno de sus primeros pasos.

02

Lo que descubrimos

Que durante diez años pudo sostener la obra desde la distancia, aceptar mediaciones eclesiales y esperar el permiso necesario sin considerar que la separación anulaba lo comenzado.

03

Para tu vida

Cuando una obra buena no quede bajo mi control, distinguiré entre responsabilidad y posesión; cuidaré lo que todavía me corresponde sin atribuirme aquello que deben discernir otros.

Prayer

Una oración para hoy

Señor Jesús, por la intercesión de la beata María Berenice Duque, purifica nuestro modo de servir: danos paciencia cuando una obra no quede en nuestras manos y firmeza para no abandonar a quienes esperan un lugar. Santa María, llévanos a Cristo. Amén.

Origen y referencias

Origen de esta meditación: Vida de una beata. La etiqueta ayuda a distinguir la Escritura, la memoria de una vida, una tradición y la reflexión editorial, sin presentar unas como si fueran las otras.

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Reina de la Paz · Medjugorje

Wait for the meditar

An invitation to stop, pray and look back to Jesus Christ.

Fragment of an alleged message, presented with caution in accordance with the Vatican Note of 2024.

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