Vida de un santo/una santa
Once religiosas ofrecieron sus vidas por padres y madres arrestados, sin saber qué consecuencias tendría su ofrecimiento ni qué harían con ellas.
Entonces, en julio de 1943, la Gestapo arrestó en Nowogródek a alrededor de ciento veinte habitantes. Las once Hermanas de la Sagrada Familia de Nazaret, encabezadas por María Stella Mardosewicz, servían precisamente a las familias de aquella población. Al conocer el peligro, expresaron su disposición a ofrecer la propia vida en lugar de las personas detenidas que tenían hijos y responsabilidades familiares. No sabían qué efecto tendría ese ofrecimiento ni podían controlar las decisiones de los perseguidores.
Ocurrió que el 31 de julio las religiosas fueron llamadas al comisariado. Pensaban que, como máximo, serían deportadas. Pasaron la última noche en oración y al amanecer del 1 de agosto fueron conducidas a un bosque y fusiladas. Murieron por odio a la fe. La Iglesia conserva la memoria de su ofrecimiento, pero no afirma una operación matemática en la que Dios necesitara once muertes para salvar otras vidas: el crimen sigue siendo crimen y el modo concreto en que se relacionaron los acontecimientos permanece en el misterio.
Después, su gesto iluminó hasta dónde habían decidido llevar la palabra «familia». Habían llegado para servir a aquella comunidad y, antes del martirio, respondieron a la amenaza no con propaganda ni odio, sino ofreciendo lo único que les quedaba. San Juan Pablo II recordó esa entrega al beatificarlas. No conocemos todo lo que su decisión produjo; sí conocemos la forma cristiana que tomó su amor: permanecer unidas, orar y ponerse libremente al lado de quienes corrían peligro.
01
Lo que parecía
Que podían ofrecerse por aquellas familias, pero no sabían qué consecuencias tendría su gesto ni qué harían los perseguidores con ellas.
02
Lo que descubrimos
Que su comunidad mostró, sin controlar el resultado, hasta dónde estaba dispuesta a llevar su vocación de servir a la familia.
03
Para tu vida
Hoy convertiré mi deseo de que otra persona esté bien en una renuncia o ayuda concreta, sin pretender controlar ni explicar todos los resultados.
Oración
Una oración para hoy
Señor Jesús, enséñame a amar con obras, a permanecer junto a quien está amenazado y a no inventar explicaciones para el mal. Amén.
Origen y referencias
Origen de esta meditación: Vida de un santo/una santa. La etiqueta ayuda a distinguir la Escritura, la memoria de una vida, una tradición y la reflexión editorial, sin presentar unas como si fueran las otras.
- Dicasterio para las Causas de los Santos, mártires de Nowogródek
- San Juan Pablo II, beatificación de María Stella y sus diez compañeras
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