Vida de un santo
No se consideraba digno del cargo y se marchó. Solo aceptó después de una elección eclesial, discernimiento y una petición expresa del Papa.
Olegario nació en Barcelona hacia 1060. Fue canónigo regular, sacerdote, prior y finalmente abad de San Rufo de Aviñón.
En 1116 murió el obispo de Barcelona. El clero y el pueblo eligieron a Olegario. Su reacción fue bastante poco episcopal: huyó. La Abadía de Montserrat conserva este dato en su presentación histórica del santo: Olegario no se consideraba digno del cargo y se marchó.
Ramón Berenguer III intervino y pidió ayuda al Papa. El pontífice escribió a Olegario instándolo a aceptar. Entonces aceptó. Y aquel hombre que había huido del episcopado terminó realizando una importantísima labor como obispo de Barcelona y después también como arzobispo de Tarragona: reorganizó estructuras eclesiales, intervino en la reforma de la Iglesia y desarrolló una importante labor de pacificación. Fue canonizado oficialmente en 1675.
Su reacción inicial decía algo muy claro: él no se veía preparado o digno para aquello.
Aquí debemos evitar la simplificación: «si no quieres algo, es porque Dios te lo está pidiendo». No. En su caso hubo elección eclesial, discernimiento y finalmente una petición expresa de aceptación. Lo que su vida muestra es otra cosa: su propia valoración de sus capacidades no agotaba la verdad sobre aquello que podía llegar a hacer.
Sentirte incapaz de una responsabilidad es una información que debes escuchar; no siempre es una sentencia definitiva sobre tu capacidad para asumirla. A veces otros pueden ver en ti algo que tú todavía no sabes ver.
01
Lo que parecía
Su reacción inicial decía algo muy claro: él no se veía preparado o digno para aquello.
02
Lo que descubrimos
En su caso hubo elección eclesial, discernimiento y finalmente una petición expresa de aceptación. Su propia valoración de sus capacidades no agotaba la verdad sobre aquello que podía llegar a hacer.
03
Para tu vida
Sentirte incapaz de una responsabilidad es una información que debes escuchar; no siempre es una sentencia definitiva sobre tu capacidad para asumirla.
Prayer
Una oración para hoy
Señor Jesús, por intercesión de san Olegario, concede prudencia a quienes reciben una responsabilidad que les supera. Que sepan escuchar sus límites, discernir con la Iglesia y aceptar ayuda sin confundir el miedo con tu voluntad. Santa María, Madre del Buen Consejo, condúcenos siempre a Cristo. Amén.
Origen y referencias
Origen de esta meditación: Vida de un santo. La etiqueta ayuda a distinguir la Escritura, la memoria de una vida, una tradición y la reflexión editorial, sin presentar unas como si fueran las otras.
Guardado anónimo y local: no se crea una cuenta ni se envía este dato al servidor.
