Vida de una santa
Esperó el discernimiento de la Iglesia y vio difundirse la medalla sin convertir su misión en notoriedad personal.
En 1830, Catalina Labouré comunicó una misión relacionada con la Medalla Milagrosa. Entonces no buscó convencer al mundo ni hacer pública su experiencia: se la confió únicamente a su director espiritual, el padre Aladel. Pasaron cerca de dos años mientras él discernía y se obtenía la autorización del arzobispo de París. Para Catalina, que creía haber recibido una misión extraordinaria, aquel tiempo podía parecer inmóvil. No comprendía por qué nada visible sucedía ni si la espera acabaría cerrando el encargo.
Ocurrió que en junio de 1832 se acuñaron las primeras dos mil medallas. Su difusión fue enorme, pero Catalina permaneció desconocida. La espera y el discernimiento no habían destruido la inspiración: la habían protegido de la prisa y de la apropiación personal. Al mismo tiempo, el fruto comenzó a crecer sin necesitar que su nombre creciera con él.
Después pasó cuarenta y seis años en servicios sencillos entre ancianos, cocina, gallinero y portería. Su identidad quedó oculta casi hasta la muerte. Así comprendió con su propia manera de vivir que una misión puede alcanzar a multitudes mientras quien la recibió permanece en segundo plano. No confundió fecundidad con reconocimiento ni discernimiento con desconfianza: dejó que la Iglesia examinara lo sucedido y continuó sirviendo donde estaba.
01
Lo que parecía
Que había recibido una misión y, mientras esperaba, no ocurría nada que confirmase su fecundidad.
02
Lo que descubrimos
Que el discernimiento y la espera podían proteger la misión, y que esta podía crecer sin aumentar la notoriedad de Catalina.
03
Para tu vida
Puedo presentar con humildad una inspiración al discernimiento, aceptar el tiempo necesario y seguir sirviendo sin medir su valor por el reconocimiento que recibo.
Oración
Una oración para hoy
Señor, líbrame de confundir tu obra con mi notoriedad; dame paciencia para discernir y alegría para servir aunque nadie conozca mi nombre. Amén.
Origen y referencias
Origen de esta meditación: Vida de una santa. La etiqueta ayuda a distinguir la Escritura, la memoria de una vida, una tradición y la reflexión editorial, sin presentar unas como si fueran las otras.
- Biografía vaticana de santa Catalina Labouré; Hijas de la Caridad
Guardado anónimo y local: no se crea una cuenta ni se envía este dato al servidor.
