Sagrada Escritura
Pidieron gloria convencidos de saber lo que querían; Jesús descubrió ante ellos el cáliz y el servicio.
Santiago y Juan se acercaron a Jesús con una petición concreta: querían sentarse uno a su derecha y otro a su izquierda cuando llegara su gloria. Imaginaban la cercanía al Mesías como un puesto de honor. Jesús respondió: «No sabéis lo que pedís», y les preguntó si podían beber el cáliz que Él bebería y recibir su bautismo. Los otros diez se indignaron, mostrando que la misma ambición estaba cerca de todos. Entonces Jesús reunió al grupo y cambió la medida de la grandeza: entre ellos, quien quisiera ser grande debía hacerse servidor, porque el Hijo del hombre no había venido a ser servido, sino a servir y dar su vida. La petición inicial no fue atendida según el esquema de los hermanos; quedó atravesada por la cruz y redefinida por el don de sí. Después, el camino de los discípulos les enseñaría que compartir la gloria de Cristo no consiste en asegurarse privilegios, sino en seguir su servicio. Jesús no desprecia su deseo: lo purifica para conducirlo hacia algo que ellos todavía no sabían pedir.
01
Lo que parecía
Santiago y Juan creían que los primeros puestos eran un bien evidente y una manera adecuada de estar cerca de Jesús.
02
Lo que descubrimos
Jesús reveló que su grandeza pasa por el cáliz, el servicio y la entrega, no por privilegios asegurados.
03
Para tu vida
Antes de insistir en esta petición, preguntaré a Jesús qué deseo necesita purificar en mí para que aprenda a servir.
Oración
Una oración para hoy
Señor servidor, corrige mis ambiciones y haz que busque estar contigo entregándome, no sobresaliendo.
Origen y referencias
Origen de esta meditación: Sagrada Escritura. La etiqueta ayuda a distinguir la Escritura, la memoria de una vida, una tradición y la reflexión editorial, sin presentar unas como si fueran las otras.
- Evangelio según san Marcos 10,35-45
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