Vida de un beato
Había crecido trabajando en una granja de Oklahoma y deseaba ser sacerdote. En el seminario, las dificultades académicas y especialmente el latín le hicieron pensar que quizá no sería capaz.
Stanley Francis Rother nació en 1935 en Oklahoma, Estados Unidos, dentro de una familia de agricultores. Sintió pronto la vocación sacerdotal, pero el seminario le resultó difícil. La biografía oficial señala que sus problemas con el latín llegaron a hacerle pensar en abandonar.
Perseveró y fue ordenado en 1963. Cinco años después marchó a la misión de Oklahoma en Guatemala y fue destinado a Santiago Atitlán, donde vivía el pueblo maya tz’utujil. Allí comprendió que no bastaba con esperar que la comunidad hiciera todo el esfuerzo lingüístico para acercarse a él.
Aprendió español y también tz’utujil. Llegó a celebrar la Eucaristía en esa lengua y colaboró en la traducción del Nuevo Testamento. El seminarista que se había sentido superado por una lengua de estudio terminó aprendiendo otra mucho más distante de su infancia porque era la lengua concreta del pueblo al que servía.
Su misión incluyó además trabajo agrícola, cooperativas, una escuela, un hospital y una emisora católica. Durante la persecución su nombre apareció en una lista de condenados a muerte. Regresó temporalmente a Oklahoma, pero volvió a Guatemala y fue asesinado en 1981. Fue beatificado como mártir en 2017.
No convertiremos su asesinato en un desenlace literario ni afirmaremos que la dificultad con el latín ocurrió para prepararlo. La relación documentada es más humilde: una limitación académica no definió para siempre su capacidad de aprender, y años después puso un aprendizaje lingüístico exigente al servicio de otra comunidad.
01
Lo que parecía
Que las dificultades con el latín demostraban que no tenía la capacidad académica necesaria para llegar a ser sacerdote.
02
Lo que descubrimos
Que aquella dificultad no fue una sentencia sobre su inteligencia: en Guatemala aprendió tz’utujil hasta celebrar y colaborar en la traducción del Nuevo Testamento.
03
Para tu vida
No usaré una asignatura difícil ni un fracaso antiguo como diagnóstico permanente de mi capacidad. Si aprender la lengua de otra persona me permite escucharla y servirla mejor, buscaré un método, ayuda y tiempo para empezar.
Prayer
Una oración para hoy
Señor Jesús, por intercesión del beato Stanley Rother, fortalece a quienes dudan de su capacidad para aprender, haznos respetuosos con cada lengua y cultura y concede paz y justicia a los pueblos de Guatemala. Santa María, intercede por nosotros y llévanos a Cristo. Amén.
Origen y referencias
Origen de esta meditación: Vida de un beato. La etiqueta ayuda a distinguir la Escritura, la memoria de una vida, una tradición y la reflexión editorial, sin presentar unas como si fueran las otras.
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