Vida de unos santos
«Padecer o morir» y «padecer y ser despreciado por Ti» expresan una paradoja santa que solo se entiende desde el amor a Cristo.
Santa Teresa de Jesús resumió su deseo en «o padecer o morir», y la tradición biográfica atribuye a san Juan de la Cruz la petición de padecer y ser despreciado por Cristo. Leídas fuera de su vida de oración, estas palabras pueden parecer desprecio por la salud o búsqueda del dolor. No significan eso. Ambos conocieron enfermedades, contradicciones y trabajos reales; también emplearon medios razonables, discernieron y defendieron la dignidad de sus comunidades.
A la luz de Cristo, deseaban participar en su amor hasta no reservarse nada. El sufrimiento había entrado en el mundo por la condición caída, pero la Cruz abrió una paradoja: aquello que solo parecía temible podía, si llegaba y era libremente ofrecido, convertirse en comunión con el Amado y en intercesión por la Iglesia. No amaban el daño aislado; amaban tanto a Cristo que no querían huir de Él cuando el camino pasara por la Cruz.
Estas frases pertenecen a una madurez espiritual y no deben imponerse a quien sufre ni usarse para rechazar cuidados. Tampoco autorizan provocar dolor propio o ajeno. Su tesoro es la libertad frente al miedo: no pedir una vida protegida a cualquier precio, sino un corazón disponible para amar en lo agradable y en lo costoso. Ese deseo se purifica con el tiempo, bajo prudencia y acompañamiento.
01
Lo que parecía
Que desear padecer solo podía ser amor al dolor, desprecio de la vida o una espiritualidad sin prudencia.
02
Lo que descubrimos
Que los santos deseaban no separarse de Cristo: amaban su Cruz y querían ofrecer por otros cualquier prueba que llegase sin buscarla ni provocarla.
03
Para tu vida
No buscaré el dolor ni rechazaré cuidados. Pediré la libertad de no huir del amor cuando cueste y ofreceré con Cristo la renuncia que hoy me corresponde.
Oración
Una oración para hoy
Jesús, purifica mis deseos. Que no busque sufrir, pero tampoco abandone el amor por miedo a la Cruz; hazme prudente, libre y generoso. Amén.
Origen y referencias
Origen de esta meditación: Vida de unos santos. La etiqueta ayuda a distinguir la Escritura, la memoria de una vida, una tradición y la reflexión editorial, sin presentar unas como si fueran las otras.
- Santa Teresa de Jesús, Libro de la vida, capítulo 40
- Relato tradicional de la petición de san Juan de la Cruz: padecer y ser despreciado por Cristo
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