Oraciones y novenas marianas · Segovia
Nueve días de oración a la Fuencisla, patrona de Segovia, venerada en su santuario al pie de las Peñas Grajeras, junto al río Eresma, amparo de los que caen.
Fiesta: último domingo de septiembre

Novena original de rezaelrosario.org.
Las meditaciones y oraciones propias de esta página han sido preparadas expresamente para acompañar durante nueve días esta devoción. No son transcripción ni adaptación encubierta de ediciones ajenas.
Nuestra Señora de la Fuencisla, novena a la patrona de Segovia
Al pie de las Peñas Grajeras, donde el río Eresma se estrecha entre paredones de roca antes de abrazar la ciudad, se alza el santuario de Nuestra Señora de la Fuencisla, patrona de Segovia. Su imagen, venerada desde antiguo, ha sido durante siglos refugio del pueblo segoviano en la alegría y en la prueba. Esta novena de nueve días quiere acompañar al creyente en un camino sereno de oración, memoria y confianza, para llegar renovado a la fiesta de la Virgen.
Conviene recordar, desde el principio, que la Iglesia adora únicamente a Dios, uno y trino, y que a la Santísima Virgen se le rinde veneración y se le pide su intercesión. Cuando rezamos a María no la ponemos en el lugar de Dios: le pedimos que ruegue por nosotros ante su Hijo, como una madre que presenta al Padre las necesidades de sus hijos. Con esta certeza acudimos a la Fuencisla, seguros de que ella nos conduce siempre a Cristo.
Datos esenciales
- Advocación: Nuestra Señora de la Fuencisla, patrona de Segovia.
- Lugar: Santuario de la Fuencisla, al pie de las Peñas Grajeras, junto al río Eresma, en Segovia.
- Custodios: el santuario está al cuidado de la diócesis de Segovia y ha estado vinculado a la vida religiosa de la ciudad.
- Marco eclesial: diócesis de Segovia (Iglesia católica).
- Fiesta: se celebra en torno al 25 de septiembre, y la solemnidad mayor tiene lugar el último domingo de septiembre; por depender de ese domingo, la fecha de la celebración principal es móvil cada año.
- Coronación: la imagen fue coronada canónicamente el 24 de septiembre de 1916.
- Devoción: arraigada devoción popular segoviana, ligada al traslado de la imagen a la catedral y a la celebración de una novena en su honor.
Cómo prepararse para rezar la novena
La novena es una oración perseverante de nueve días que prolonga la súplica de la Iglesia y educa el corazón en la constancia. No es una fórmula mágica ni un método para forzar la voluntad de Dios, sino un tiempo de fidelidad en el que dejamos que la gracia trabaje en nosotros. Antes de comenzar, conviene disponer un rincón sencillo de oración: una imagen de la Virgen, una vela encendida, la Sagrada Escritura abierta. La sobriedad exterior ayuda al recogimiento interior.
Elige una hora fija cada día y respétala en lo posible. La regularidad protege la oración de los vaivenes del ánimo. Puedes rezar a solas, en familia o con la comunidad; conviene que cada jornada dispongas de unos minutos de silencio para escuchar, no solo para hablar. La oración cristiana es diálogo, y en todo diálogo el silencio tiene su lugar.
Prepara también el corazón mediante el examen y, si es posible durante estos días, acércate al sacramento de la reconciliación y a la Eucaristía. Pedir la intercesión de la Virgen tiene su fruto pleno cuando va unido a la conversión personal y a la vida sacramental. Así, la novena no será un paréntesis piadoso, sino el inicio de una fidelidad más honda.
Orden propuesto para cada día
- Signarse con la señal de la cruz e invocar la presencia de Dios.
- Rezar la oración inicial común, la misma todos los días.
- Hacer la invocación al Espíritu Santo.
- Leer con calma la memoria histórica y la meditación del día.
- Proclamar la Palabra de Dios sugerida y guardar un breve silencio.
- Acoger el propósito del día y hacerlo concreto en la propia vida.
- Rezar la oración del día y presentar las peticiones personales y de la comunidad.
- Concluir con un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria, y la señal de la cruz.
Opening prayer for every day
Dios y Padre nuestro, fuente de toda gracia, que has querido darnos en la Santísima Virgen María una madre atenta y una fiel intercesora, nos acercamos a ti por medio de Nuestra Señora de la Fuencisla, venerada al pie de las Peñas Grajeras de Segovia. Purifica nuestra intención, ordena nuestros deseos y enséñanos a pedir lo que verdaderamente conviene. Que estos nueve días nos afiancen en la fe, nos abran a la esperanza y nos hagan crecer en la caridad, para gloria tuya y salvación nuestra. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
Invocación al Espíritu Santo
Ven, Espíritu Santo, y enciende en nosotros el fuego de tu amor. Tú que llenaste de gracia a la Virgen María y la hiciste morada del Verbo, dispón nuestro corazón para escuchar la Palabra y guárdanos en la verdad. Danos docilidad para dejarnos guiar, humildad para reconocer nuestra pobreza y confianza para abandonarnos en las manos del Padre. Amén.
Día primero — Segovia y su patrona
Memoria histórica
Segovia, ciudad de piedra dorada tendida entre el Eresma y el Clamores, ha reconocido desde antiguo en Nuestra Señora de la Fuencisla a su patrona y su amparo. La devoción a esta imagen, muy venerada por el pueblo, ha acompañado la historia de la ciudad en sus gozos y sus quebrantos, uniendo a generaciones en torno a la Madre. Comenzamos esta novena situándonos, con humildad, en esa larga cadena de fe que nos precede.
Meditation
Tener una patrona no es un adorno del pasado, sino una manera de reconocer que ninguna comunidad se sostiene sola. El pueblo que se pone bajo el amparo de María confiesa, en el fondo, que necesita de Dios y que quiere caminar hacia Él con la ayuda de su Madre. Hoy pedimos que la fe recibida de nuestros mayores no se apague en nosotros, sino que la sepamos vivir y transmitir con gratitud.
Palabra de Dios sugerida
«Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí» (Lc 1, 48-49).
Propósito
Dar gracias hoy, de modo concreto, por la fe que he recibido y por quienes me la transmitieron.
Oración del día
Virgen de la Fuencisla, patrona de Segovia, que velas por tu pueblo desde el pie de las peñas, enséñanos a valorar el don de la fe. Ruega por nosotros a tu Hijo, para que sepamos custodiarla y compartirla con sencillez. Amén.
Día segundo — El santuario junto al Eresma
Memoria histórica
El santuario de la Fuencisla se alza en un paraje singular, allí donde las Peñas Grajeras se levantan sobre el cauce del Eresma. El lugar, hermoso y sobrecogedor, ha atraído durante siglos a los peregrinos que suben o bajan por el valle para encomendarse a la Virgen. La misma naturaleza, agua y roca, parece invitar al recogimiento y a la oración.
Meditation
Los santuarios son lugares donde el pueblo aprende a rezar y donde la fe se hace visible en la piedra y en el camino. Pero el verdadero santuario que Dios busca es el corazón del creyente. Al contemplar el santuario junto al Eresma, pedimos que también nuestro interior sea morada limpia y silenciosa donde el Señor pueda habitar. La belleza exterior nos remite a la belleza mayor de una vida entregada a Dios.
Palabra de Dios sugerida
«¿No sabéis que sois templo de Dios y que el Espíritu de Dios habita en vosotros?» (1 Co 3, 16).
Propósito
Buscar hoy un momento de silencio interior, apartando ruido y prisas, para tratar con Dios.
Oración del día
Señora de la Fuencisla, que habitas junto al río y la roca, haz de nuestro corazón un santuario sencillo. Intercede por nosotros, para que aprendamos a orar y a guardar la presencia de Dios en lo cotidiano. Amén.
Día tercero — La tradición de María del Salto
Memoria histórica
Entre las tradiciones piadosas que rodean a la Fuencisla se cuenta la de María del Salto, una mujer judía que, según el relato transmitido por la devoción popular, habría sido arrojada desde las Peñas Grajeras y salvada por la intercesión de la Virgen. Conviene decirlo con honestidad: se trata de una tradición piadosa, no de un hecho histórico probado. La Iglesia distingue siempre entre el dato cierto y el relato edificante que el pueblo ha conservado.
Meditation
Aunque no podamos verificar los pormenores del relato, la tradición encierra una verdad que sí es firme: María acoge al que clama con confianza, sin excluir a nadie. Su maternal cercanía no mira méritos ni condiciones, sino la sinceridad del corazón que se encomienda. Que este relato, recibido con prudencia, avive nuestra confianza en que nadie que acude a la Madre queda desamparado.
Palabra de Dios sugerida
«Invócame el día del peligro, te libraré y tú me darás gloria» (Sal 50, 15).
Propósito
Acoger sin prejuicios a alguien de quien suelo desconfiar o a quien tiendo a excluir.
Oración del día
Virgen de la Fuencisla, a quien el pueblo invoca como amparo de los caídos, aumenta nuestra confianza. Ruega por nosotros, para que sepamos clamar en el peligro y acoger al que sufre, sin cerrar el corazón a nadie. Amén.
Día cuarto — María, amparo de los que caen
Memoria histórica
La imagen de quien es rescatado de la caída ha quedado unida, en la piedad segoviana, a la Virgen de la Fuencisla. Bajo esas peñas verticales, el pueblo ha visto en María a la que sostiene al que se precipita, física o moralmente. Por eso a este santuario han acudido durante generaciones quienes se sentían al borde del abismo, buscando amparo y aliento.
Meditation
Todos conocemos caídas: las del pecado, las del desánimo, las del cansancio. La fe cristiana no promete una vida sin tropiezos, sino la mano de Dios que nos levanta cuantas veces caemos. María, la primera redimida, se hace intercesora de los que se sienten hundidos, y nos recuerda que la última palabra no la tiene la caída, sino la misericordia. Pedir su amparo es dejarse levantar por la gracia.
Palabra de Dios sugerida
«Aunque caiga, no quedará postrado, porque el Señor lo sostiene de la mano» (Sal 37, 24).
Propósito
Reconocer con humildad una caída propia y confiarla a Dios en el sacramento o en la oración.
Oración del día
Señora de la Fuencisla, amparo de los que caen, tiende tu mano sobre nosotros. Intercede ante tu Hijo, para que su misericordia nos levante y no permita que el desaliento tenga la última palabra. Amén.
Día quinto — La fe del pueblo segoviano
Memoria histórica
La devoción a la Fuencisla se expresa de modo especial cuando la imagen es trasladada desde su santuario a la catedral de Segovia para la novena y las fiestas. En esos días, el pueblo acompaña a su patrona por las calles de la ciudad, y la piedad sencilla de muchos se hace manifiesta y agradecida. La fe del pueblo, humilde y perseverante, es un tesoro que la Iglesia valora y cuida.
Meditation
La religiosidad popular, cuando está bien orientada, es una verdadera riqueza espiritual: mantiene viva la memoria de Dios en la vida cotidiana y sostiene la fe de generaciones. No hay que despreciarla como cosa de otro tiempo, sino purificarla y alimentarla con la Palabra y los sacramentos. Hoy damos gracias por la fe sencilla de tantos creyentes anónimos que, como el pueblo segoviano, han sabido rezar y confiar.
Palabra de Dios sugerida
«Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y se las has revelado a los pequeños» (Mt 11, 25).
Propósito
Valorar y no menospreciar la fe sencilla; aprender de la piedad humilde de otros.
Oración del día
Virgen de la Fuencisla, a quien tu pueblo acompaña por las calles de Segovia, guarda la fe de los sencillos. Ruega por nosotros, para que nuestra piedad sea humilde, verdadera y arraigada en Cristo. Amén.
Día sexto — María en la enfermedad
Memoria histórica
A lo largo de los siglos, muchos segovianos han acudido a la Fuencisla en tiempos de enfermedad y epidemia, encomendando a la Virgen a los enfermos y a quienes los cuidaban. El santuario ha sido, en horas de prueba, lugar de súplica confiada y de consuelo para las familias afligidas. La Madre ha recogido esas lágrimas y las ha presentado a su Hijo.
Meditation
La enfermedad pone a prueba la fe y descubre nuestra fragilidad. En esos momentos, María nos enseña a permanecer junto al que sufre, como ella permaneció al pie de la cruz. No siempre se nos concede la salud que pedimos, pero siempre se nos ofrece la fuerza para atravesar el dolor con esperanza. Encomendar los enfermos a la Virgen es unirlos a Cristo, que ha cargado con nuestras dolencias.
Palabra de Dios sugerida
«Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré» (Mt 11, 28).
Propósito
Visitar, llamar o rezar hoy por una persona enferma, ofreciéndole cercanía concreta.
Oración del día
Señora de la Fuencisla, consuelo de los afligidos, mira a los enfermos y a quienes los cuidan. Intercede ante tu Hijo, para que reciban salud si conviene, y siempre la fortaleza y la paz que solo Dios da. Amén.
Día séptimo — La caridad
Memoria histórica
La devoción mariana verdadera ha florecido siempre en obras de caridad. En torno a la Fuencisla, como en tantos santuarios, la fe del pueblo se ha traducido en atención a los pobres, a los peregrinos y a los necesitados. Honrar a la Madre sin amar al hermano sería una devoción vacía; por eso la piedad auténtica se prolonga en gestos concretos de amor.
Meditation
María, en la Visitación, no se quedó contemplando su gracia, sino que corrió a servir a Isabel. Así nos enseña que el amor a Dios se demuestra en el amor al prójimo. La caridad no es un sentimiento pasajero, sino la entrega paciente y concreta que busca el bien del otro. Que la Virgen nos alcance un corazón atento, capaz de ver al necesitado y de salir a su encuentro.
Palabra de Dios sugerida
«Cuanto hicisteis a uno de estos hermanos míos más pequeños, a mí me lo hicisteis» (Mt 25, 40).
Propósito
Realizar hoy una obra de caridad concreta, aunque sea pequeña y escondida.
Oración del día
Virgen de la Fuencisla, que corriste a servir a tu prima Isabel, enséñanos a amar con obras. Ruega por nosotros, para que la devoción a ti se haga caridad viva con los que sufren. Amén.
Día octavo — La esperanza
Memoria histórica
La coronación canónica de la Virgen de la Fuencisla, el 24 de septiembre de 1916, fue para Segovia una jornada de gozo y de esperanza renovada, en la que la ciudad reconoció públicamente el amor a su patrona. Aquel gesto, como cada fiesta de la Fuencisla, ha sido ocasión para que el pueblo levantara la mirada más allá de las dificultades del presente. La esperanza cristiana no niega la prueba, pero la ilumina.
Meditation
La esperanza es la virtud de los que caminan sabiendo que Dios no defrauda. No es optimismo ingenuo, sino confianza firme en las promesas del Señor. María es figura y madre de la esperanza: creyó cuando todo parecía oscuro y permaneció fiel hasta el final. Encomendarnos a ella es aprender a esperar contra toda esperanza, apoyados no en nuestras fuerzas, sino en la fidelidad de Dios.
Palabra de Dios sugerida
«La esperanza no defrauda, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones» (Rm 5, 5).
Propósito
Poner en manos de Dios una preocupación que me quita la paz, haciendo un acto de confianza.
Oración del día
Señora de la Fuencisla, coronada por tu pueblo como Reina y Madre, sostén nuestra esperanza. Intercede ante tu Hijo, para que no nos venza el desaliento y sepamos confiar en las promesas de Dios. Amén.
Día noveno — Envío
Memoria histórica
Cada año, la solemnidad mayor de la Fuencisla se celebra el último domingo de septiembre; por depender de ese domingo, la fecha es móvil. Concluida la novena y celebrada la fiesta, la imagen regresa a su santuario junto al Eresma, y el pueblo vuelve a su vida ordinaria llevando consigo el fruto de estos días. Terminar la novena no es cerrar un ciclo, sino recibir un envío.
Meditation
La oración de estos nueve días quiere prolongarse en la vida. Como los discípulos bajaron del monte de la Transfiguración para seguir a Jesús por el camino, también nosotros volvemos a lo cotidiano con el corazón renovado. María nos envía a ser testigos sencillos del Evangelio allí donde vivimos y trabajamos. Que lo pedido y recibido en la novena se traduzca en fidelidad diaria, en fe vivida y en caridad concreta.
Palabra de Dios sugerida
«Haced lo que él os diga» (Jn 2, 5).
Propósito
Elegir un compromiso concreto para vivir en las próximas semanas el fruto de esta novena.
Oración del día
Virgen de la Fuencisla, patrona de Segovia, al terminar esta novena nos ponemos de nuevo en tus manos. Ruega por nosotros a tu Hijo, para que seamos fieles cada día y llevemos a los demás la fe, la esperanza y la caridad que en ti contemplamos. Amén.
Closing prayer
Nuestra Señora de la Fuencisla, patrona de Segovia, venerada al pie de las Peñas Grajeras junto al río Eresma, te damos gracias por estos nueve días de oración a tu lado. Tú, que eres madre e intercesora, presenta a tu Hijo nuestras súplicas y nuestras vidas. No adoramos en ti sino la obra de la gracia de Dios, y por tu mediación pedimos crecer en la fe, afianzarnos en la esperanza y abundar en la caridad. Ampara a Segovia y a cuantos se encomiendan a ti; guarda a los enfermos, consuela a los afligidos, sostén a los que caen y acompaña a los que buscan a Dios. Y al final del camino, condúcenos a Cristo, tu Hijo, que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.
Peticiones de la comunidad
- Por la Iglesia, por el Papa y por la diócesis de Segovia, para que anuncien con fidelidad el Evangelio.
- Por la ciudad de Segovia y sus gentes, para que vivan unidas en la fe y la concordia bajo el amparo de su patrona.
- Por los enfermos, los ancianos solos y quienes atraviesan la prueba del dolor, para que encuentren consuelo y esperanza.
- Por los que se sienten caídos o alejados de Dios, para que la misericordia los levante y los acoja.
- Por las familias, para que sean hogares de fe, de caridad y de perdón.
- Por los difuntos, para que gocen de la luz que no tiene ocaso.
Novena preparada por el equipo de rezaelrosario.org como material devocional original. Los datos históricos se ofrecen conforme a la tradición y al magisterio de la Iglesia; la devoción se dirige a Dios, y a María se le pide su intercesión.
