Oraciones y novenas marianas · Almería
Nueve días de oración a Nuestra Señora del Mar, patrona de Almería, venerada en su santuario de la ciudad.
22 – 30 de agosto · Fiesta: en torno al 31 de agosto

Novena original de rezaelrosario.org.
Las meditaciones y oraciones propias de esta página han sido preparadas expresamente para acompañar durante nueve días esta devoción. No son transcripción ni adaptación encubierta de ediciones ajenas.
Estrella del mar de Almería
Nuestra Señora del Mar es la patrona de Almería y de su diócesis. Su imagen, muy querida por el pueblo almeriense, se venera en la ciudad como madre y guía de cuantos viven junto al Mediterráneo. Esta novena quiere acompañar nueve días de oración serena, con la mirada puesta en el mar que baña la costa almeriense y en la Virgen que, como Estrella, orienta la travesía de la fe.
Conviene recordar, para rezar con verdad, que a María no se la adora: la adoración se debe únicamente a Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo. A la Santísima Virgen la honramos, la veneramos y le pedimos que interceda por nosotros ante su Hijo, como la mujer que en Caná dijo a los sirvientes: «Haced lo que Él os diga». Bajo la advocación del Mar la invocamos con confianza, seguros de que su intercesión nos acerca siempre a Cristo, único Salvador.
Datos esenciales
- Advocación: Nuestra Señora del Mar (Virgen del Mar).
- Lugar: Almería, ciudad costera del sureste de España, junto al Mediterráneo. Según la tradición piadosa, el hallazgo de la imagen se sitúa en la playa de Torregarcía.
- Custodios: la imagen recibe culto en Almería dentro de la comunidad diocesana; su veneración está confiada a la Iglesia local y a las cofradías y devotos que la honran.
- Marco eclesial: Diócesis de Almería.
- Fiesta: se celebra a finales de agosto, en torno al 31 de agosto.
- Coronación: la imagen ha recibido la coronación canónica, signo del reconocimiento eclesial de una devoción arraigada.
- Devoción: la ciudad la reconoce como patrona y madre; el mar acompaña su título e invita a meditar sobre la travesía de la vida y de la Iglesia.
Cómo prepararse para rezar la novena
Esta novena puede rezarse en los nueve días que preceden a la fiesta, de modo que el último coincida o se acerque al 31 de agosto. También puede rezarse en cualquier momento del año en que se sienta necesidad de encomendarse a la intercesión de la Virgen del Mar: en una enfermedad, ante una decisión difícil, por un ser querido que atraviesa aguas revueltas o simplemente para crecer en el amor a Dios.
Busca cada día un rato de silencio, a ser posible a la misma hora. Si es posible, coloca una imagen de la Virgen, una vela y, quien viva cerca del mar, puede rezar mirando el horizonte del agua, que tan bien recuerda la inmensidad de Dios y la pequeñez confiada del que navega. Prepara el corazón dejando a un lado las prisas, pidiendo perdón de los pecados y disponiéndote a escuchar la Palabra.
Conviene rezar sin agobio y sin buscar sensaciones extraordinarias. La novena no es una fórmula mágica, sino una escuela de confianza: se trata de aprender a poner la vida en manos de Dios por medio de María. Acompaña estos días, si puedes, con la participación en la Santa Misa y con algún gesto concreto de caridad hacia los demás.
Orden propuesto para cada día
- Persignarse y hacer un breve momento de silencio para ponerse en la presencia de Dios.
- Rezar la oración inicial común a todos los días.
- Invocar al Espíritu Santo con la invocación propuesta.
- Leer con calma la memoria histórica y la meditación del día.
- Proclamar la Palabra de Dios sugerida y guardar un instante de silencio.
- Acoger el propósito del día y rezar la oración propia de la jornada.
- Rezar un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria, o bien un misterio del Santo Rosario.
- Concluir con la oración final y una breve acción de gracias.
Opening prayer for every day
Señor, Dios nuestro, que has querido dar a tu Hijo una Madre y hacerla también madre nuestra, te bendecimos por el don de María, a quien honramos bajo la advocación de Nuestra Señora del Mar. A ti solo, Padre, Hijo y Espíritu Santo, damos la adoración que a nadie más corresponde; a ella la veneramos y por su intercesión acudimos a ti. Acepta esta novena que hoy comenzamos, purifica nuestra intención y enséñanos a navegar sin miedo por las aguas de la vida, con la mirada puesta en Cristo, luz que no se apaga. Amén.
Invocación al Espíritu Santo
Ven, Espíritu Santo, y llena el corazón de tus fieles; sopla sobre estas aguas de nuestra oración como soplaste sobre el mar en el principio de la creación. Concédenos escuchar hoy tu Palabra, meditarla con María en el corazón y dejarnos conducir por ti, viento y aliento de Dios, hasta el puerto seguro que es tu amor. Amén.
Día primero — Almería y su patrona
Memoria histórica
Almería es ciudad de larga historia, asomada al Mediterráneo, con un puerto que durante siglos la ha unido al mar y a otras orillas. En su seno la devoción a Nuestra Señora del Mar se ha transmitido de generación en generación hasta convertirla en patrona de la ciudad y de toda la diócesis. La Iglesia local, custodia de esta devoción, la reconoce como madre y protectora del pueblo almeriense. Estos datos —el patronazgo, el marco diocesano, la fiesta a finales de agosto— pertenecen a la historia viva de la ciudad y sirven de suelo firme para nuestra oración.
Meditation
Comenzar esta novena es aceptar una invitación de la propia María: dejarse acompañar por la Madre en el camino hacia su Hijo. Que una ciudad entera reconozca a la Virgen como patrona nos enseña que la fe no es solo asunto privado, sino comunión de un pueblo que camina junto. Al invocarla hoy, nos hacemos parte de esa larga cadena de devotos que, ante el mar de Almería, han levantado los ojos y el corazón hacia el cielo.
Palabra de Dios sugerida
«Y dijo María: “Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador”» (Lc 1,46-47).
Propósito
Comenzar la novena con humildad, pidiendo a Dios la gracia de perseverar estos nueve días con fidelidad y confianza.
Oración del día
Nuestra Señora del Mar, patrona de Almería, tú que acompañas a tu pueblo desde antiguo, recíbenos hoy al iniciar esta novena. Enséñanos a alabar a Dios como tú lo hiciste, con el alma agradecida y el espíritu gozoso. Toma nuestras intenciones y preséntalas a tu Hijo, para que todo cuanto pidamos sea según su voluntad. Amén.
Día segundo — El hallazgo junto al mar
Memoria histórica
Una tradición piadosa muy arraigada en Almería sitúa el origen de esta advocación en el hallazgo de la imagen en la playa de Torregarcía, hacia el año 1502. Conviene decirlo con honradez: se trata de una tradición devocional, transmitida por la piedad del pueblo, y no de un hecho documentado con la certeza de la historia crítica. La Iglesia no obliga a creer en estos relatos de hallazgos, pero los acoge con respeto cuando alimentan una fe sana y conducen a Cristo. Distinguir así la tradición de la historia no debilita la devoción: la purifica y la hace más verdadera.
Meditation
Los relatos de imágenes halladas junto al agua expresan una intuición honda: Dios sale al encuentro del hombre allí donde vive y trabaja, también en la orilla del mar. Que la Virgen sea encontrada en la playa habla de una cercanía que no se hace esperar. Aunque no podamos fechar con exactitud ese hallazgo, sí podemos acoger su mensaje: la Madre se deja encontrar por quien la busca, y muchas veces es ella quien primero nos busca a nosotros.
Palabra de Dios sugerida
«Me buscaréis y me encontraréis, porque me buscaréis de todo corazón» (Jr 29,13).
Propósito
Vivir la devoción con verdad, sin confundir la piedad popular con la fe que se debe, y buscar a Dios de todo corazón.
Oración del día
Virgen del Mar, la tradición de tu pueblo te recuerda hallada junto a la orilla de Torregarcía. Enséñanos a buscar a Dios donde de verdad se deja encontrar: en su Palabra, en los sacramentos, en los hermanos. Que nuestra devoción sea siempre limpia y verdadera, camino que conduce a tu Hijo. Amén.
Día tercero — Estrella del mar
Memoria histórica
Desde antiguo la Iglesia ha invocado a María con el título de «Estrella del mar», Stella maris. Antes de que existieran las cartas de navegación modernas, los marineros se orientaban por las estrellas, y la tradición cristiana vio en la Virgen la estrella que guía con seguridad hacia Cristo, el verdadero puerto. Esta imagen, presente en himnos y oraciones venerables de la Iglesia, encaja de modo especial con una advocación como la del Mar, propia de una ciudad portuaria como Almería.
Meditation
En la noche del alma, cuando el rumbo se pierde y las olas parecen tragarlo todo, María es la estrella que no se apaga. No es ella la meta —la meta es Dios—, sino la luz fiel que señala el camino. Mirarla es como levantar la vista en medio de la tormenta y volver a encontrar el norte. Quien la contempla no naufraga en la desesperación, porque aprende a fijar los ojos en Aquel al que ella siempre remite.
Palabra de Dios sugerida
«Vosotros sois la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad puesta en lo alto de un monte» (Mt 5,14).
Propósito
En algún momento de oscuridad o duda de hoy, levantar la mirada a María y pedirle que me oriente hacia Cristo.
Oración del día
Estrella del mar, luz fiel de los que navegan, guía nuestra travesía cuando la noche se cierra y el miedo aprieta. No dejes que perdamos el rumbo; señala siempre hacia tu Hijo, puerto seguro de nuestra vida. Que, mirándote a ti, aprendamos a caminar hacia Él sin desmayo. Amén.
Día cuarto — La Iglesia, barca en la travesía
Memoria histórica
Desde los primeros siglos, los cristianos han comparado la Iglesia con una barca que navega por el mar del mundo hasta el puerto del Reino. Los relatos evangélicos de la barca de los apóstoles en el lago, con Jesús que calma la tempestad, alimentaron esta imagen. En una diócesis costera como la de Almería, donde el mar forma parte de la vida cotidiana, esta comparación resuena con fuerza y ayuda a comprender qué es la comunidad de los creyentes.
Meditation
La Iglesia no navega sola ni al azar: lleva a Cristo en la barca, aunque a veces parezca dormido. También hoy se levantan tempestades —divisiones, escándalos, persecuciones, cansancios—, pero la barca no se hunde, porque el Señor está en ella. María, que perseveró con los apóstoles en oración, nos enseña a permanecer dentro de la barca, sin saltar por la borda a la primera ola, confiando en que Jesús tiene poder para decir de nuevo: «Calla, enmudece».
Palabra de Dios sugerida
«Se levantó, increpó al viento y dijo al mar: “¡Calla, enmudece!”. El viento cesó y vino una gran calma» (Mc 4,39).
Propósito
Rezar hoy por la Iglesia, especialmente por la Diócesis de Almería, sus sacerdotes y su obispo, y no abandonar la barca en las dificultades.
Oración del día
Virgen del Mar, tú perseveraste con los apóstoles esperando al Espíritu. Sostén a la Iglesia en medio de las tempestades de este tiempo y ayúdanos a permanecer en la barca con fe. Que no perdamos la calma, sabiendo que Cristo va con nosotros y tiene poder sobre el viento y el mar. Amén.
Día quinto — La fe del pueblo y el mar
Memoria histórica
El mar ha marcado la vida de Almería: pesca, comercio, viajes, encuentros y despedidas. Generaciones de almerienses han vivido pendientes de sus aguas, y en la Virgen del Mar han encontrado a la madre que acompaña esa existencia ligada a la costa. La piedad popular ha unido de forma natural el trabajo cotidiano junto al agua con la confianza en la protección de la Virgen, expresada en fiestas, cofradías y oraciones que se transmiten en familia.
Meditation
El mar enseña que la vida del hombre está hecha de travesías: hay calmas y tormentas, salidas y regresos, esperas largas en la orilla. La fe sencilla del pueblo, que encomienda a María la faena diaria y los peligros del agua, es una gran lección: no separa la vida de la oración. Dios no está lejos de nuestro trabajo ni de nuestras fatigas; en todo ello podemos buscarlo, agradecerle y confiarle a los nuestros.
Palabra de Dios sugerida
«Los que surcan el mar en las naves, los que comercian por las aguas inmensas, esos han visto las obras del Señor, sus maravillas en el océano» (Sal 107,23-24).
Propósito
Ofrecer hoy el propio trabajo, por humilde que sea, uniéndolo a la oración y confiándolo a la intercesión de la Virgen.
Oración del día
Nuestra Señora del Mar, madre del pueblo almeriense, tú acompañas la vida sencilla de cuantos trabajan y esperan junto a la costa. Enséñanos a no separar la fe del trabajo, a ver las obras de Dios en lo cotidiano y a confiarte cada travesía. Ampara a las familias que viven pendientes del mar. Amén.
Día sexto — María en la enfermedad
Memoria histórica
A lo largo de los siglos, los fieles han acudido a las advocaciones marianas en tiempos de peste, de epidemia y de enfermedad, pidiendo salud del cuerpo y, sobre todo, fortaleza del alma. La devoción a la Virgen del Mar, como tantas devociones patronales, ha recogido también estas súplicas del pueblo que sufre. La Iglesia venera a María como «Salud de los enfermos», no porque ella sane por sí misma, sino porque su intercesión nos acerca a Cristo, médico de cuerpos y almas.
Meditation
La enfermedad es una de las tempestades más duras de la vida. En ella se prueba la fe y se aprende la humildad. María, que estuvo firme al pie de la cruz junto a su Hijo doliente, no nos ahorra el sufrimiento, pero lo acompaña. Su presencia nos recuerda que el dolor unido a Cristo no es estéril, y que también en la enfermedad hay un camino de salvación. A ella confiamos hoy a los enfermos, a quienes los cuidan y a quienes se sienten solos en su dolor.
Palabra de Dios sugerida
«Junto a la cruz de Jesús estaba su madre» (Jn 19,25).
Propósito
Rezar hoy por un enfermo concreto y, si es posible, acompañarlo con una visita, una llamada o un gesto de cercanía.
Oración del día
Virgen del Mar, que permaneciste firme junto a la cruz de tu Hijo, vuelve tus ojos hacia los que sufren en el cuerpo y en el alma. Alcánzales consuelo, paciencia y esperanza, y a nosotros la caridad para acompañarlos. Que nadie atraviese solo la tempestad de la enfermedad. Amén.
Día séptimo — La caridad con los necesitados
Memoria histórica
Las costas del Mediterráneo han visto siempre travesías de necesidad: marineros en peligro, viajeros, y en nuestro tiempo tantas personas que cruzan el mar buscando una vida digna, no pocas veces con riesgo de su propia vida. La caridad cristiana, que brota del Evangelio, impulsa a la Iglesia a socorrer a quien llega a la orilla necesitado de auxilio. La devoción a la Virgen del Mar no puede quedarse en sentimiento: pide traducirse en obras de misericordia con los más frágiles.
Meditation
María fue la primera en servir: apenas concibió al Hijo de Dios, «se puso en camino» hacia su prima Isabel para ayudarla. Su fe no la encerró en sí misma, sino que la lanzó al servicio. Honrar a la Virgen del Mar es aprender de ella a salir al encuentro del que sufre, sin distinción de origen ni condición. El mar, que une orillas, nos recuerda que todos somos hermanos y que la caridad no conoce fronteras.
Palabra de Dios sugerida
«En aquellos días, se puso en camino María y fue aprisa a la montaña, a un pueblo de Judá» (Lc 1,39).
Propósito
Realizar hoy una obra concreta de caridad: una limosna, una ayuda, un servicio silencioso a quien lo necesite.
Oración del día
Nuestra Señora del Mar, tú que te pusiste en camino para servir, mueve nuestro corazón a la caridad con los marineros en peligro, con los que cruzan el mar buscando amparo y con todos los necesitados. Que tu ejemplo nos saque de nosotros mismos y nos haga prójimos de quien sufre. Amén.
Día octavo — La esperanza más allá de la tormenta
Memoria histórica
La tradición cristiana ha visto en el ancla un antiguo símbolo de la esperanza: así aparece ya en los primeros escritos y en el arte de las catacumbas. Quien navega necesita un ancla que lo sujete cuando arrecia el temporal. La devoción mariana, en advocaciones como la del Mar, ha sostenido a lo largo de los siglos esta esperanza firme: la certeza de que, más allá de toda tormenta, aguarda el puerto seguro de Dios.
Meditation
La esperanza cristiana no es un optimismo ingenuo que niega las tormentas, sino la certeza de que Cristo ha vencido y nos espera en la otra orilla. María, la primera creyente, es también la primera en la esperanza: vivió la noche del Sábado Santo aguardando la Resurrección. Ella nos enseña a echar el ancla en Dios, a no rendirnos cuando el mar se encrespa y a mantener encendida la mirada hacia el horizonte donde amanece la vida eterna.
Palabra de Dios sugerida
«En su angustia gritaron al Señor y él los sacó de sus apuros: cambió la borrasca en brisa y enmudecieron las olas del mar» (Sal 107,28-29).
Propósito
Renovar hoy la esperanza en una situación que me pese, poniéndola de verdad en manos de Dios por medio de María.
Oración del día
Virgen del Mar, ancla firme de nuestra esperanza, sostennos cuando el temporal amenaza con arrastrarnos. Enséñanos a esperar contra toda esperanza, seguros de que tu Hijo nos aguarda en la orilla de la vida. Que nunca soltemos el ancla que nos une a Dios. Amén.
Día noveno — Envío hacia la fiesta
Memoria histórica
La fiesta de Nuestra Señora del Mar se celebra en Almería a finales de agosto, en torno al 31 de agosto, y congrega al pueblo en torno a su patrona con actos religiosos y populares. Este día noveno nos coloca a las puertas de la fiesta, como quien llega a puerto tras la travesía de la novena. La coronación canónica de la imagen, reconocimiento eclesial de una devoción arraigada, corona también el sentido de estos días de oración: honrar a la Madre para amar más al Hijo.
Meditation
La novena no termina en sí misma: es envío. Como los discípulos, que después de encontrarse con el Señor fueron enviados a anunciarlo, también nosotros salimos de estos días para llevar a la vida lo que hemos rezado. La fiesta de la patrona no es solo alegría exterior, sino renovación de la fe de todo un pueblo. Que la Virgen del Mar, honrada y venerada, nos devuelva siempre a Cristo, único Señor, y nos envíe a ser en el mundo testigos de su amor.
Palabra de Dios sugerida
«Su madre dijo a los sirvientes: “Haced lo que él os diga”» (Jn 2,5).
Propósito
Participar, si es posible, en la fiesta de la patrona y en la Santa Misa, y renovar el propósito de vivir cada día haciendo lo que Cristo pide.
Oración del día
Nuestra Señora del Mar, al llegar al término de esta novena te damos gracias por acompañarnos estos días. Al acercarse tu fiesta, enséñanos a hacer lo que tu Hijo nos diga, como pediste en Caná. Envíanos a vivir con fe la travesía de cada jornada, hasta el puerto seguro de tu Hijo, que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.
Closing prayer
Nuestra Señora del Mar, patrona de Almería y de su diócesis, que a lo largo de generaciones has sido madre y guía de tu pueblo, te damos gracias por estos nueve días de oración. A Dios solo, Padre, Hijo y Espíritu Santo, sea toda adoración, honor y gloria; a ti, Madre, nuestra veneración y confianza. Recibe las peticiones que hemos puesto en tus manos y preséntalas a tu Hijo, para que las conceda según su voluntad y para nuestro bien verdadero. Estrella del mar, guía nuestra travesía; no permitas que naufraguemos en la duda ni en el desaliento, y condúcenos con toda la Iglesia, barca de salvación, hasta el puerto seguro del cielo. Que un día, terminada la travesía de esta vida, lleguemos a contemplar el rostro de tu Hijo, en compañía tuya y de todos los santos. Amén.
Peticiones de la comunidad
- Por la Iglesia y, de modo particular, por la Diócesis de Almería, su obispo, sus sacerdotes y todos sus fieles, para que naveguen unidos en la barca de Cristo.
- Por la ciudad de Almería y cuantos viven junto al mar, para que encuentren en la Virgen del Mar amparo y guía en su vida cotidiana.
- Por los marineros, pescadores y navegantes, y por cuantos arriesgan la vida en el mar, para que sean protegidos y regresen con bien a puerto.
- Por los enfermos y los que sufren, para que, unidos a Cristo en la cruz, hallen consuelo, esperanza y compañía.
- Por los que cruzan el mar buscando una vida digna y por cuantos los socorren, para que la caridad no conozca fronteras.
- Por todos los que rezamos esta novena, para que, honrando a la Madre, amemos más al Hijo y lleguemos con toda la Iglesia al puerto seguro del cielo.
Novena preparada por el equipo de rezaelrosario.org como material devocional original. Los datos históricos se ofrecen conforme a la tradición y al magisterio de la Iglesia; la devoción se dirige a Dios, y a María se le pide su intercesión.

