Oraciones y novenas marianas · Pontevedra
Nueve días de oración a Nuestra Señora la Divina Peregrina, patrona de Pontevedra, venerada en su santuario del Camino Portugués.
Nueve días previos a su fiesta · En torno al 12 de agosto

Novena original de rezaelrosario.org.
Las meditaciones y oraciones propias de esta página han sido preparadas expresamente para acompañar durante nueve días esta devoción. No son transcripción ni adaptación encubierta de ediciones ajenas.
La Virgen que camina con su pueblo: novena a Nuestra Señora la Divina Peregrina de Pontevedra
Sobre la piedra dorada de Pontevedra se alza un santuario con forma de concha de vieira, como si la propia arquitectura quisiera confesar que aquí se venera a una Madre puesta en camino. La Divina Peregrina, patrona de la ciudad y de la provincia, aparece vestida de romera del Camino de Santiago: lleva el bordón del caminante, la esclavina sobre los hombros y la concha que distingue a quien peregrina hacia el sepulcro del Apóstol. No es una reina distante, sino una compañera de ruta que sostiene en brazos al Niño y guía por los caminos de Galicia a cuantos buscan a Dios. Esta novena quiere ser nueve jornadas de camino interior junto a Ella, para aprender a andar la vida como una peregrinación hacia el cielo.
Conviene decirlo con claridad desde el principio: a la Virgen María no la adoramos, porque la adoración se debe solo a Dios, que es Padre, Hijo y Espíritu Santo. A María la veneramos con amor filial y le pedimos su intercesión, es decir, que ruegue por nosotros ante su Hijo. Cuando invocamos a la Divina Peregrina no nos detenemos en Ella como término, sino que, de su mano, somos conducidos a Cristo, camino, verdad y vida. Ella, la primera y mejor peregrina de la fe, nos enseña siempre a hacer lo que su Hijo nos diga.
Datos esenciales de la advocación
- Advocación: Nuestra Señora la Divina Peregrina (Virxe Peregrina), la Virgen vestida de peregrina del Camino de Santiago, con bordón, esclavina y concha de vieira.
- Lugar: Santuario (basílica-capilla) de la Peregrina, en el centro histórico de Pontevedra, Galicia, España, junto a la Plaza de la Peregrina y a orillas del Camino Portugués a Compostela.
- Custodios: la Cofradía de la Virgen Peregrina, fundada según los datos históricos en 1753, junto con el clero encargado del santuario.
- Marco eclesial: Archidiócesis de Santiago de Compostela.
- Fiesta: las Fiestas de la Peregrina, en torno a la segunda semana de agosto; la solemne ofrenda y procesión se celebran el segundo domingo de agosto. La devoción se trasladó al mes de agosto en el siglo XVIII (según las fuentes, hacia 1757) para favorecer la afluencia de fieles con el buen tiempo.
- Coronación: la imagen goza de honda veneración popular y de patronazgo civil y eclesial reconocido; no se afirma aquí ninguna fecha de coronación canónica que no esté documentada con seguridad.
- Devoción: patrona del Camino Portugués y protectora de peregrinos, marineros y del pueblo pontevedrés; la provincia la proclamó su patrona en 1953.
Cómo prepararse para rezar la novena
La novena es un camino de nueve días, y como todo camino pide un mínimo de preparación. Busca cada jornada un rato de silencio, a poder ser a la misma hora, para que la oración se vaya haciendo hábito del corazón. Si te es posible, coloca ante ti una imagen o estampa de la Divina Peregrina, o simplemente una concha de vieira, para recordar que rezas en compañía de la Madre que camina contigo. No se trata de acumular palabras, sino de dejar que Dios trabaje despacio en el alma.
Peregrinar supone dejar algo atrás. Antes de empezar, conviene examinar qué pesos innecesarios llevamos: rencores, prisas, miedos, pecados no confesados. La novena es buena ocasión para acercarse al sacramento de la Reconciliación y a la Eucaristía, de modo que el camino no sea solo devoto sino verdaderamente conversión. La Peregrina no nos lleva a sí misma, sino a la mesa de su Hijo.
Finalmente, reza con intenciones concretas: por tu familia, por los enfermos que conoces, por quienes están lejos de casa, por los que trabajan en el mar y por la paz. Cada día se te propondrá un propósito sencillo; procura cumplirlo, porque la oración que no se traduce en obras se queda a medio camino. Y ofrece toda la novena por las intenciones que la Iglesia y el Papa nos encomiendan.
Orden propuesto para cada día
- Comienza santiguándote y haciendo un breve momento de silencio para ponerte en presencia de Dios.
- Reza la oración inicial que se repite todos los días y la invocación al Espíritu Santo.
- Lee la memoria histórica y la meditación propia del día.
- Acoge en el corazón la Palabra de Dios sugerida.
- Formula el propósito del día y recita la oración propia de esa jornada.
- Reza un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria, y añade tus peticiones personales.
- Concluye con una jaculatoria: «Nuestra Señora la Divina Peregrina, ruega por nosotros.»
Opening prayer for every day
Señor, Dios nuestro, que quisiste que tu Hijo naciera de la Virgen María y que Ella lo llevara por los caminos del mundo, concédenos caminar cada día hacia Ti con fe firme y corazón sencillo. A Ti solo, Padre, Hijo y Espíritu Santo, damos la adoración que a nadie más se debe; y por intercesión de la Divina Peregrina, patrona de Pontevedra, te pedimos la gracia que en esta novena imploramos, si es para tu gloria y bien de nuestras almas. Enséñanos a peregrinar por esta vida sin echar raíces en lo que pasa, con la mirada puesta en la patria del cielo. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
Invocación al Espíritu Santo
Ven, Espíritu Santo, luz de los que caminan en la oscuridad y fuerza de los cansados. Tú acompañaste a María desde la Anunciación y la impulsaste a ponerse en camino de prisa; ponte también en marcha con nosotros y abre nuestro entendimiento a la Palabra, para que esta novena no sea rutina de labios, sino encuentro vivo con Cristo. Purifica nuestras intenciones, enciende nuestra caridad y haznos, como la Peregrina, servidores humildes del Evangelio. Amén.
Día primero — María peregrina, compañera de camino
Memoria histórica
La devoción a la Virgen vestida de peregrina echó raíces en Pontevedra a lo largo del siglo XVIII, ligada al paso del Camino Portugués hacia Santiago. Según la tradición recogida por las fuentes locales, el culto nació en torno a una imagen de la Virgen ataviada de romera que unos peregrinos habrían traído a la ciudad. En 1753 se constituyó la Cofradía de la Virgen Peregrina, que dio cuerpo estable a esta piedad. El santuario actual comenzó a levantarse en 1778, en tiempos de Carlos III, y su planta con forma de concha de vieira proclama en piedra la identidad peregrina de esta advocación.
Meditation
La Divina Peregrina no está sentada en un trono lejano: lleva bordón y esclavina, como quien sabe lo que es andar bajo el sol y la lluvia. Así nos la ha dado la fe del pueblo gallego, para que sintamos que la Madre de Dios conoce el cansancio del camino y no es ajena a nuestras fatigas. Al empezar esta novena, dejemos que Ella se ponga a nuestro lado. No la miramos como meta, sino como compañera que, caminando, nos señala siempre a su Hijo. Venerarla es dejarse conducir por Ella hacia Cristo.
Palabra de Dios sugerida
«Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie va al Padre sino por mí» (Juan 14, 6).
Propósito
Comenzar el día ofreciéndolo a Dios y pidiendo a la Peregrina que me acompañe en cada paso.
Oración del día
Divina Peregrina, que caminas con bordón y concha por los senderos de Galicia, ponte hoy a mi lado. Enséñame a no caminar solo ni a mi capricho, sino de tu mano, que siempre lleva hacia Jesús. Ruega por mí ante tu Hijo, para que empiece esta novena con fe humilde y perseverante. Amén.
Día segundo — El Camino de Santiago y la vida como peregrinación
Memoria histórica
Pontevedra es etapa señalada del Camino Portugués a Compostela, y el santuario de la Peregrina se alza precisamente en esa ruta de peregrinación. La concha de vieira que da forma a su planta es el símbolo por excelencia de quien peregrina a Santiago: se colocaba sobre la esclavina y recordaba la meta alcanzada al regreso. Así, la advocación quedó unida para siempre al caminante que busca al Apóstol y, en él, a Cristo.
Meditation
El cristiano es, por vocación, un peregrino. No estamos aquí para instalarnos, sino de paso hacia la casa del Padre. El Camino de Santiago, con sus flechas amarillas y sus conchas, es una parábola visible de nuestra existencia: hay cuestas, hay fatiga, hay compañeros de ruta y una meta que da sentido a cada paso. La Divina Peregrina, que hizo el camino de su propia vida en fe, nos recuerda que no peregrinamos hacia la nada, sino hacia un encuentro. Vivir como peregrino es no aferrarse a lo que pasa y caminar ligeros de equipaje.
Palabra de Dios sugerida
«No tenemos aquí ciudad permanente, sino que andamos buscando la futura» (Hebreos 13, 14).
Propósito
Desprenderme hoy de algo superfluo para caminar más ligero hacia lo esencial.
Oración del día
Señora de la concha y el bordón, ayúdame a entender que mi vida entera es una peregrinación hacia Dios. Que no me detenga en lo que pasa ni haga de este mundo mi última morada. Intercede por mí, para que camine con esperanza y llegue un día a la patria del cielo. Amén.
Día tercero — María se puso en camino de prisa (Visitación)
Memoria histórica
La iconografía de la Peregrina hunde sus raíces en un rasgo evangélico: María no es una mujer estática. El primer viaje de la Virgen que narra el Evangelio es su ida presurosa a la montaña, a casa de su prima Isabel. La piedad popular de Pontevedra, al vestirla de romera, ha sabido leer en Ella a la primera caminante del Evangelio, la que lleva a Cristo en su seno por los caminos.
Meditation
«María se puso en camino y fue de prisa» (cf. Lucas 1, 39). Apenas concibió al Salvador, corrió a servir. Su peregrinación no fue turismo devoto, sino caridad que se pone en marcha. Cuando llevamos de verdad a Cristo dentro, no podemos quedarnos quietos: nos empuja hacia el hermano que necesita. La Divina Peregrina nos enseña que la fe verdadera tiene pies, y que la prisa del amor es santa, aunque la prisa del egoísmo sea enfermedad. Pidámosle un corazón disponible que sepa salir de sí.
Palabra de Dios sugerida
«En aquellos días, se levantó María y se puso en camino de prisa hacia la montaña» (Lucas 1, 39).
Propósito
Hacer hoy, sin demora, un servicio concreto a alguien que lo necesite.
Oración del día
Virgen Peregrina, que llevaste a Jesús por los caminos hasta la casa de Isabel, hazme portador de tu Hijo allí donde vaya. Que no me quede en la comodidad cuando el amor pide movimiento. Ruega por mí, para que sirva con prontitud y alegría. Amén.
Día cuarto — La fe sencilla y firme del pueblo gallego
Memoria histórica
Durante siglos, generaciones de gallegos han acudido al santuario de la Peregrina para encomendar sus alegrías y sus penas. En 1953, la Diputación Provincial proclamó a la Divina Peregrina patrona de la ciudad y de todos los municipios de la provincia de Pontevedra, recogiendo así una devoción ya muy arraigada. El templo, con su fachada convexa y sus dos torres gemelas, fue declarado Monumento Histórico-Artístico en 1982, testimonio de piedra de una fe que el pueblo hizo suya.
Meditation
La fe de Galicia es honda y sobria, hecha de romerías, de silencios ante el mar y de confianza sencilla en la Madre de Dios. No es una fe de grandes discursos, sino de manos que se juntan y de pasos que suben hasta el santuario. En esa piedad popular hay una sabiduría que la Iglesia valora: el pueblo sabe que necesita a Dios y busca en María una madre cercana. Demos gracias por los que nos precedieron en la fe y aprendamos de su constancia, que no dependía del entusiasmo de un día, sino de una confianza fiel.
Palabra de Dios sugerida
«Te doy gracias, Padre, porque has escondido estas cosas a los sabios y se las has revelado a los sencillos» (Lucas 10, 21).
Propósito
Agradecer a Dios la fe que recibí y rezar por quienes me la transmitieron.
Oración del día
Divina Peregrina, patrona de Pontevedra, que has escuchado durante siglos las súplicas de tu pueblo, guarda la fe sencilla y firme de las gentes de Galicia. Que no la perdamos en medio de las prisas del mundo. Intercede por nosotros ante tu Hijo, para que seamos fieles como lo fueron nuestros mayores. Amén.
Día quinto — La ría y los que trabajan en el mar
Memoria histórica
Pontevedra se asoma a su ría, y con ella vive del mar buena parte de la comarca. La devoción a la Peregrina se entreteje con la vida marinera de la costa gallega, donde tantas familias dependen de la mar y encomiendan a la Virgen a quienes salen a faenar. La Madre que camina con los peregrinos es también, en el corazón del pueblo, protectora de los que se hacen a la mar y esperan volver a puerto.
Meditation
El mar es hermoso y es temible. Quien trabaja en él conoce la fragilidad de la vida y la necesidad de encomendarse a Dios. Los apóstoles, muchos de ellos pescadores, aprendieron en una barca a fiarse de Jesús cuando la tormenta arreciaba. También hoy pedimos por los marineros, por los mariscadores, por cuantos ganan el pan entre las olas y por sus familias, que aguardan en tierra. La Divina Peregrina, que sabe de caminos inciertos, interceda para que ninguno se pierda y todos hallen puerto seguro, en el mar y en la vida.
Palabra de Dios sugerida
«Maestro, ¿no te importa que nos hundamos? Él se despertó, increpó al viento y dijo al mar: Cállate, enmudece» (Marcos 4, 38-39).
Propósito
Rezar hoy expresamente por los que trabajan en el mar y por su seguridad.
Oración del día
Virgen Peregrina, protectora del pueblo marinero, guarda a cuantos se hacen a la mar buscando el sustento. Sé estrella que orienta y mano que sostiene en la tormenta. Ruega por ellos a tu Hijo, Señor del viento y del mar, para que todos regresen a puerto y a los brazos de los suyos. Amén.
Día sexto — La Virgen junto a los enfermos
Memoria histórica
A lo largo de generaciones, incontables fieles han subido hasta el santuario de la Peregrina para pedir salud para sí o para sus seres queridos, dejando ante la imagen sus lágrimas y su esperanza. Aunque la Iglesia es siempre prudente y no proclama a la ligera prodigios, la memoria devota de Pontevedra guarda el consuelo de tantos que encontraron aquí fuerza para llevar la enfermedad con fe.
Meditation
La enfermedad es una de las cuestas más duras del camino. En ella, la tentación del desánimo llama con fuerza. Pero el creyente sabe que también el dolor, unido a la cruz de Cristo, puede hacerse camino de salvación. María estuvo al pie de la cruz sin huir del sufrimiento de su Hijo; por eso comprende como nadie el dolor de sus hijos. No le pedimos que suprima toda prueba, sino que nos acompañe en ella y nos alcance de Dios lo que más nos convenga: la salud, si es bueno para el alma; y siempre, la paz y la fortaleza.
Palabra de Dios sugerida
«Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré» (Mateo 11, 28).
Propósito
Visitar, llamar o rezar hoy por un enfermo concreto, ofreciéndole cercanía.
Oración del día
Divina Peregrina, consuelo de los que sufren, mira a los enfermos que hoy te encomiendo. Alcánzales de tu Hijo la salud del cuerpo si conviene, y siempre la paz del alma y la esperanza que no defrauda. Que ninguno se sienta solo en su dolor, porque Tú caminas a su lado. Amén.
Día séptimo — Caridad con el peregrino y el forastero
Memoria histórica
El Camino Portugués trajo durante siglos hasta Pontevedra a peregrinos de muchas tierras, y con ellos la tradición hospitalaria de acoger al caminante cansado. La misma imagen de la Peregrina, ligada según la tradición a peregrinos que llegaron de fuera, recuerda que la ciudad y su santuario están hechos de encuentros con el forastero que pasa camino de Santiago.
Meditation
Acoger al peregrino es una de las obras más entrañables de la caridad cristiana. En el forastero que llega cansado, la fe nos enseña a reconocer el rostro de Cristo, que dijo: «Fui forastero y me acogisteis.» Hoy el mundo está lleno de gente en camino: emigrantes, desplazados, personas solas que buscan un techo o una palabra amable. La Divina Peregrina, que conoce el polvo del camino, nos empuja a abrir la puerta y el corazón. La verdadera devoción no se queda en el santuario: baja a la calle y se hace hospitalidad.
Palabra de Dios sugerida
«Fui forastero y me acogisteis… cada vez que lo hicisteis con uno de estos, conmigo lo hicisteis» (Mateo 25, 35.40).
Propósito
Tener hoy un gesto concreto de acogida o ayuda con alguien que está solo o de paso.
Oración del día
Señora de los caminos, que acogiste en tu casa de Pontevedra a tantos peregrinos, enséñame a abrir mi corazón al forastero y al necesitado. Que en cada persona que llega sepa reconocer a tu Hijo. Ruega por mí, para que mi fe se traduzca en obras de caridad. Amén.
Día octavo — La esperanza que no defrauda
Memoria histórica
El santuario de la Peregrina se consagró al culto en 1794, tras años de esfuerzo del pueblo y de su cofradía. Levantar aquel templo con forma de vieira fue un acto de esperanza colectiva: la certeza de que valía la pena dar lo mejor a la Madre de Dios. Más de dos siglos después, la fachada sigue en pie y la devoción sigue viva, señal de que la esperanza puesta en Dios no se malogra.
Meditation
El peregrino camina porque espera llegar. Sin esperanza, ningún paso tiene sentido. La esperanza cristiana no es un optimismo ingenuo, sino la certeza firme de que Dios cumple sus promesas y de que Cristo nos aguarda al final del camino. María es «causa de nuestra alegría» y «estrella de la esperanza», porque creyó que se cumpliría lo que le había dicho el Señor. Cuando el camino se hace largo y las fuerzas flaquean, levantemos los ojos hacia la Peregrina: Ella ya ha llegado a la meta y nos anima a no rendirnos.
Palabra de Dios sugerida
«La esperanza no defrauda, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones» (Romanos 5, 5).
Propósito
Renovar hoy mi confianza en Dios en aquello que más me preocupa, entregándoselo.
Oración del día
Divina Peregrina, estrella de la esperanza, sostén mi confianza cuando el camino se hace cuesta arriba. Recuérdame que Dios nunca falla y que su Hijo me aguarda al final de la ruta. Intercede por mí, para que no me detenga ni desespere, sino que camine siempre con esperanza. Amén.
Día noveno — Envío a la fiesta de agosto
Memoria histórica
Cada segunda semana de agosto, Pontevedra se vuelca en las Fiestas de la Peregrina. Ya en el siglo XVIII la fiesta se había trasladado a agosto para aprovechar el buen tiempo y facilitar la afluencia de los fieles. El segundo domingo se celebra la solemne ofrenda a la Virgen, con misa en el santuario y procesión de la imagen por las calles del casco histórico, entre danzas gremiales y el pueblo entero congregado en torno a su patrona.
Meditation
Toda peregrinación desemboca en fiesta, porque llegar a la meta es motivo de gozo. Así, esta novena culmina apuntando a la gran celebración de agosto, cuando Pontevedra rinde homenaje a su Madre. Pero la fiesta cristiana no es evasión: es acción de gracias que después se hace vida. Que la alegría de honrar a la Peregrina no se quede en lo externo, sino que nos envíe a seguir caminando cada día hacia Cristo. Cerramos estos nueve días no como quien termina, sino como quien recibe un envío: seguir peregrinando, ahora con el corazón más firme.
Palabra de Dios sugerida
«Hizo en mí obras grandes el Poderoso, su nombre es santo» (Lucas 1, 49).
Propósito
Dar gracias a Dios por esta novena y comprometerme a seguir un camino concreto de conversión.
Oración del día
Divina Peregrina, patrona de Pontevedra, al terminar esta novena te doy gracias por haber caminado conmigo estos nueve días. Envíame de nuevo a los caminos de la vida con el corazón renovado. Que la fiesta con que tu pueblo te honra sea también en mí acción de gracias hecha vida. Ruega por mí ante tu Hijo, ahora y siempre. Amén.
Closing prayer
Nuestra Señora la Divina Peregrina, Madre que caminas con bordón, esclavina y concha por los senderos de Galicia y del mundo: te hemos venerado en estos nueve días, no como término de nuestra fe, sino como guía segura que nos conduce a Cristo, único Salvador, a quien con el Padre y el Espíritu Santo damos toda adoración. Concédenos, si es para gloria de Dios y bien de nuestras almas, las gracias que en esta novena te hemos pedido. Alcánzanos perseverar en el camino de la fe, servir con caridad al hermano y llegar un día, de tu mano, a la patria del cielo, donde tú ya reinas junto a tu Hijo. Amén.
Peticiones de la comunidad
- Por la Iglesia, por el Papa y por la archidiócesis de Santiago de Compostela, para que sean fieles guías de los peregrinos hacia Cristo.
- Por la ciudad y la provincia de Pontevedra, que veneran a la Divina Peregrina como su patrona, para que crezcan en fe, justicia y concordia.
- Por los peregrinos del Camino Portugués y de todos los caminos, para que su marcha exterior se convierta en verdadero encuentro con Dios.
- Por los que trabajan en el mar y por sus familias, para que la Virgen los proteja y a todos devuelva a puerto seguro.
- Por los enfermos, los ancianos, los solos y los forasteros, para que encuentren acogida, consuelo y esperanza.
- Por los difuntos de nuestras familias y por cuantos nos precedieron en la fe, para que hayan llegado a la meta del cielo y descansen en la paz de Cristo.
Novena preparada por el equipo de rezaelrosario.org como material devocional original. Los datos históricos se ofrecen conforme a la tradición y al magisterio de la Iglesia; la devoción se dirige a Dios, y a María se le pide su intercesión.

