Oraciones y novenas · Santa Rita de Casia
Nueve días de oración con santa Rita de Casia, esposa, madre, viuda y monja agustina, abogada de los imposibles, para confiar a Dios las causas más difíciles.
13 – 21 de mayo · Fiesta: 22 de mayo

Novena original de rezaelrosario.org.
Las meditaciones y oraciones propias de esta página han sido preparadas expresamente para acompañar durante nueve días esta devoción. No son transcripción ni adaptación encubierta de ediciones ajenas.
Entradilla
Santa Rita de Casia (Roccaporena, hacia 1381 – Casia, 1457) recorrió casi todos los caminos de la vida: fue hija, esposa de un hombre difícil, madre de dos hijos, viuda y, por fin, monja agustina en el monasterio de Santa María Magdalena de Casia. La devoción cristiana la conoce como «abogada de los imposibles» y «santa de las causas desesperadas», no porque garantice milagros a la medida de nuestros deseos, sino porque su vida entera enseña a confiar en Dios cuando humanamente ya no queda salida.
Esta novena original te propone acompañar durante nueve días los pasos de Rita: el hogar herido, el perdón ante la violencia, la oración de una madre, la entrega de la viuda, la vida consagrada, la llaga en la frente unida a la Pasión de Cristo y la rosa que floreció en pleno invierno. Cada día ofrece una memoria histórica, una meditación, una Palabra de Dios, un propósito y una oración, para que tu petición concreta se ponga, con la de Rita, en las manos del Señor.
Datos esenciales
- Nombre: Margarita (Margherita) Lotti, llamada cariñosamente Rita.
- Vida: Roccaporena, cerca de Casia (Umbría, Italia), hacia 1381 – Casia, 1457.
- Estados de vida: esposa, madre, viuda y monja agustina del monasterio de Santa María Magdalena de Casia.
- Beatificación: por el papa Urbano VIII, en 1626.
- Canonización: por el papa León XIII, el 24 de mayo de 1900.
- Fiesta litúrgica: 22 de mayo.
- Patronazgo: abogada de los imposibles y de las causas desesperadas.
- Signos de la tradición piadosa: la espina de la corona de Cristo clavada en la frente y la rosa de Casia florecida en invierno.
Cómo prepararse para rezar la novena
La novena a santa Rita suele rezarse en los nueve días que preceden a su fiesta, del 13 al 21 de mayo, para culminar el 22 de mayo; pero puede rezarse en cualquier momento del año en que necesites confiar a Dios una causa difícil. Elige una hora fija y un lugar tranquilo, y ten cerca, si quieres, una imagen de la santa y una rosa como recordatorio de la esperanza.
Antes de empezar, conviene aclarar el sentido de esta oración. No acudimos a santa Rita como a una fórmula mágica que obliga a Dios ni como garantía automática de aquello que pedimos. La intercesión de los santos no sustituye la oración a Dios: la acompaña. Rita reza con nosotros y por nosotros ante el único Señor, y toda petición se somete siempre a la voluntad de Dios, que sabe mejor que nosotros lo que nos conviene.
Prepara tu corazón con un momento de silencio, reconoce tu necesidad con sencillez y dispón el ánimo a aceptar la respuesta de Dios, sea la que sea. Si te es posible, acompaña la novena con la Confesión y la Eucaristía, que son el centro de toda vida cristiana.
Orden propuesto para cada día
- Señal de la cruz y breve silencio.
- Oración inicial para todos los días.
- Invocación al Espíritu Santo.
- Memoria histórica y meditación del día.
- Lectura pausada de la Palabra de Dios sugerida.
- Formulación del propósito del día.
- Oración del día y presentación de tu petición concreta.
- Oración final para todos los días y un padrenuestro, avemaría y gloria.
Opening prayer for every day
Dios nuestro, Padre de misericordia, que en santa Rita de Casia nos diste un ejemplo admirable de fe paciente, de perdón y de amor a la Pasión de tu Hijo, mírame con bondad al comenzar esta novena. Reconozco mi pobreza y mis límites, y pongo en tus manos la causa que hoy te presento. Concédeme, por la intercesión de santa Rita, la humildad de confiar en ti aun cuando no comprenda tus caminos. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
Invocación al Espíritu Santo
Ven, Espíritu Santo, y llena mi corazón de tu luz. Enséñame a orar como conviene, purifica mis deseos y ordénalos según la voluntad del Padre. Que, como santa Rita, sepa buscar antes el Reino de Dios y su justicia, seguro de que lo demás se me dará por añadidura. Amén.
Día primero — Dios escribe recto en renglones torcidos
Memoria histórica
Rita nació hacia 1381 en Roccaporena, una pequeña aldea cerca de Casia, en la Umbría italiana, en una familia humilde y cristiana. Creció en un tiempo de disputas y violencias entre familias, y su vida, lejos de discurrir por un camino llano, conoció desde pronto la contradicción. La tradición piadosa cuenta episodios prodigiosos de su infancia, pero lo que la historia retiene con certeza es que aquella niña sencilla fue conducida por Dios a través de circunstancias que ella no eligió.
Meditation
La vida de Rita nos recuerda que la santidad no se construye sobre un destino cómodo, sino sobre la respuesta fiel a lo que Dios va permitiendo. Muchas veces nuestros planes se tuercen y creemos que ya nada tiene sentido. Rita nos enseña que Dios escribe recto incluso en los renglones torcidos de nuestra historia, y que ninguna situación queda fuera de su providencia.
Palabra de Dios sugerida
«Sabemos que a los que aman a Dios todo les sirve para el bien» (Romanos 8, 28).
Propósito
Hoy repasaré con serenidad una circunstancia de mi vida que no elegí y que me cuesta aceptar, y la ofreceré a Dios pidiéndole ver en ella su providencia.
Oración del día
Señor, que llamaste a Rita desde una vida sencilla y difícil, ayúdame a reconocer tu mano en lo que no comprendo. Enséñame a no maldecir mis renglones torcidos, sino a confiar en que tú escribes recto en ellos. Santa Rita, ruega por mí para que aprenda a fiarme de Dios. Amén.
Día segundo — La esposa paciente
Memoria histórica
Siendo aún joven, Rita se casó con Paolo Mancini. La tradición hagiográfica describe a su esposo como un hombre de carácter áspero y costumbres difíciles, y presenta a Rita soportando con paciencia años de convivencia dura. La misma tradición atribuye a su constancia y a su oración la conversión y el cambio de su marido. Del matrimonio nacieron dos hijos.
Meditation
La paciencia de Rita no fue resignación pasiva ni debilidad, sino una forma fuerte de amor que espera y trabaja por el bien del otro. Conviene recordar que la paciencia cristiana nunca justifica el maltrato ni pide callar ante la injusticia; es más bien la fortaleza de quien no responde al mal con el mal. En nuestras propias relaciones heridas, Rita nos anima a sembrar paz sin rendir la dignidad.
Palabra de Dios sugerida
«El amor es paciente, es servicial; el amor no es envidioso… todo lo excusa, todo lo espera, todo lo soporta» (1 Corintios 13, 4.7).
Propósito
Hoy trataré con verdadera paciencia a una persona con la que me cuesta convivir, respondiendo a la aspereza con serenidad y bien.
Oración del día
Señor, tú sostuviste a Rita en un hogar difícil sin apagar su esperanza. Dame la paciencia que edifica y el amor que no se cansa. Que responda al mal con el bien, buscando siempre la paz. Santa Rita, esposa fiel, intercede por las familias heridas y por la mía. Amén.
Día tercero — El perdón ante la violencia
Memoria histórica
La tradición cuenta que Paolo, el esposo de Rita, murió de manera violenta, asesinado en el clima de venganzas entre familias de aquella época. Ante semejante herida, Rita no alimentó el rencor: perdonó a los culpables y pidió a Dios que apartara de sus propios hijos el deseo de venganza. Este perdón, en un tiempo dominado por las represalias, es uno de los rasgos más admirados de su figura.
Meditation
Perdonar una ofensa grave no es negar el daño ni renunciar a la justicia; es romper la cadena del odio para no quedar prisioneros de él. Rita eligió el perdón cuando todo su entorno esperaba sangre. Nosotros también cargamos heridas que piden desquite. La santa nos enseña que el perdón, aunque cueste y sea un camino largo, es la única puerta hacia la paz del corazón.
Palabra de Dios sugerida
«Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen» (Lucas 23, 34).
Propósito
Hoy nombraré ante Dios a alguien que me ha herido y daré un primer paso concreto para perdonarlo de corazón.
Oración del día
Señor Jesús, que en la cruz perdonaste a quienes te crucificaban, dame el corazón de Rita, capaz de perdonar la ofensa más honda. Líbrame del veneno del rencor y de todo deseo de venganza. Santa Rita, testigo del perdón, alcánzame la gracia de reconciliarme. Amén.
Día cuarto — La madre que reza por sus hijos
Memoria histórica
Viuda y madre de dos hijos, Rita vio cómo estos, según la tradición, se inclinaban a vengar la muerte de su padre. Temiendo por su alma más que por su vida, oró intensamente para que no cometieran homicidio. La tradición cuenta que ambos jóvenes enfermaron y murieron poco después, sin haber manchado sus manos con sangre. Rita quedó así completamente sola, entregada solo a Dios.
Meditation
Rita nos muestra el corazón de una madre que ama más el bien eterno de sus hijos que cualquier otra cosa. Su oración no busca el éxito mundano de ellos, sino su salvación. Todos los padres y madres pueden acudir a ella cuando sus hijos se alejan del bien: no para forzar la libertad ajena, sino para confiarlos a Dios con la misma entrega con que Rita entregó a los suyos.
Palabra de Dios sugerida
«Vela por tu hijo… encomiéndalo al Señor en la oración» (cf. Eclesiástico 30, 1-2).
Propósito
Hoy rezaré expresamente por un hijo, un familiar o una persona joven que se ha alejado del bien, poniéndola en las manos de Dios.
Oración del día
Señor, tú escuchaste la oración de Rita por sus hijos. Recibe hoy mi súplica por los seres queridos que se alejan de ti. No permitas que se pierdan; atráelos con tu gracia. Santa Rita, madre orante, intercede por todas las madres y padres que sufren por sus hijos. Amén.
Día quinto — La viuda que se entrega a Dios
Memoria histórica
Sola tras la muerte de su esposo y de sus dos hijos, Rita comprendió que Dios la llamaba a una entrega total. Sintió el deseo de ingresar en el monasterio agustino de Santa María Magdalena de Casia. Al principio, según la tradición, fue rechazada por su condición de viuda y por las tensiones que su historia familiar arrastraba, pero no cejó en su propósito y llamó una y otra vez a aquella puerta.
Meditation
La viudez de Rita, lejos de encerrarla en la tristeza, se convirtió en ocasión de una entrega mayor. Cuando la vida nos despoja de aquello a lo que estábamos aferrados, Dios abre a menudo un camino nuevo. Rita nos enseña que ningún duelo, por hondo que sea, es la última palabra: en Dios, incluso la pérdida puede transformarse en vocación y en fecundidad espiritual.
Palabra de Dios sugerida
«La verdadera viuda, la que se ha quedado sola, tiene puesta su esperanza en Dios y persevera noche y día en sus súplicas y oraciones» (1 Timoteo 5, 5).
Propósito
Hoy ofreceré a Dios una pérdida o una soledad que llevo dentro, pidiéndole que la convierta en camino de entrega.
Oración del día
Señor, que consolaste a Rita en su soledad y la llamaste a una vida nueva, mira a cuantos hoy están solos o de luto. Convierte nuestras pérdidas en ocasión de acercarnos más a ti. Santa Rita, viuda entregada al Señor, acompaña a quienes lloran. Amén.
Día sexto — La monja agustina
Memoria histórica
Finalmente Rita fue admitida en el monasterio de Santa María Magdalena de Casia, donde profesó como religiosa agustina. Allí pasó el resto de su vida, entregada a la oración, la penitencia y el servicio humilde a sus hermanas. Bajo la Regla de san Agustín, aprendió a vivir en comunidad la caridad que ya había ejercido en su hogar, haciendo de la vida ordinaria un continuo acto de amor a Dios.
Meditation
La santidad de Rita no floreció en gestos extraordinarios, sino en la fidelidad de cada día: la obediencia, el trabajo callado, la oración perseverante. San Agustín enseñó a buscar a Dios en el interior del corazón; Rita lo encontró en la fidelidad a lo pequeño. También nosotros estamos llamados a la santidad allí donde vivimos, en el cumplimiento humilde de nuestros deberes cotidianos.
Palabra de Dios sugerida
«El que es fiel en lo poco, también en lo mucho es fiel» (Lucas 16, 10).
Propósito
Hoy cumpliré con esmero y por amor de Dios una tarea sencilla y ordinaria de mi jornada.
Oración del día
Señor, que hiciste de Rita una humilde religiosa fiel en lo pequeño, enséñame a santificar mi vida ordinaria. Que no busque grandes cosas, sino hacer bien lo de cada día. Santa Rita, monja agustina, ayúdame a amar en lo escondido. Amén.
Día séptimo — La espina: unida a la Pasión de Cristo
Memoria histórica
Una piadosa tradición, muy querida por la devoción popular, cuenta que, absorta en la oración ante un crucifijo, Rita recibió en la frente la herida de una espina de la corona de Cristo, que le quedó como una llaga dolorosa hasta el fin de sus días. Conviene recordar que se trata de una tradición devocional, no de un dato históricamente documentado; su valor está en lo que expresa: el deseo de Rita de participar en los sufrimientos del Señor.
Meditation
La llaga de Rita es signo de un amor que no quiere permanecer al margen de la cruz de Cristo. No buscamos el sufrimiento por sí mismo, pero, cuando el dolor llega, podemos unirlo al del Señor y darle así un sentido redentor. Rita nos enseña a no huir de nuestras propias espinas, sino a llevarlas junto a Jesús, convencidos de que compartir su Pasión es también compartir su esperanza.
Palabra de Dios sugerida
«Completo en mi carne lo que falta a los padecimientos de Cristo, en favor de su cuerpo, que es la Iglesia» (Colosenses 1, 24).
Propósito
Hoy tomaré un dolor o una contrariedad concreta y la ofreceré a Jesús, uniéndola a su Pasión por el bien de alguien que sufre.
Oración del día
Señor Jesús, que asociaste a Rita a los dolores de tu corona de espinas, enséñame a llevar mis penas unido a ti. Que ningún sufrimiento me aparte de tu amor, sino que me acerque más a tu cruz y a tu esperanza. Santa Rita, amante de la Pasión, ruega por mí. Amén.
Día octavo — Abogada de los imposibles
Memoria histórica
La fama de la intercesión de Rita creció ya en vida y, sobre todo, después de su muerte, ocurrida en Casia hacia 1457. El pueblo cristiano empezó a invocarla en las situaciones más desesperadas, viendo en ella a alguien que había atravesado toda clase de pruebas sin perder la fe. De ahí nació el título con que hoy la conocemos: «abogada de los imposibles» y de las causas desesperadas.
Meditation
Llamar a Rita «abogada de los imposibles» no significa tratarla como una fórmula que arranca a Dios lo que pedimos. Significa confiar en que, cuando humanamente ya no hay salida, Dios sigue siendo Señor de lo imposible, y los santos rezan con nosotros ante Él. La verdadera gracia que Rita alcanza no es siempre el milagro que esperamos, sino la fe para seguir confiando y aceptar la voluntad de Dios.
Palabra de Dios sugerida
«Lo que es imposible para los hombres, es posible para Dios» (Lucas 18, 27).
Propósito
Hoy pondré por escrito la causa difícil que más me pesa y la entregaré a Dios, dispuesto a aceptar su respuesta.
Oración del día
Dios todopoderoso, para quien nada hay imposible, escucha la súplica que te presento por intercesión de santa Rita. Concédeme, si es para tu gloria y mi bien, la gracia que te pido; y si no, dame la fe para confiar en tu voluntad. Santa Rita, abogada de los imposibles, ruega por mí. Amén.
Día noveno — La rosa de Casia: esperanza contra toda esperanza
Memoria histórica
Otra tradición muy amada narra que, ya anciana y enferma, en pleno invierno, Rita pidió a una pariente que le trajera una rosa del huerto de su casa natal en Roccaporena. Contra toda lógica, la mujer halló una rosa florecida en la nieve y se la llevó. También aquí se trata de un relato devocional, no de un hecho documentado; por eso la rosa de Casia se ha convertido en símbolo de la esperanza que florece cuando todo parece muerto.
Meditation
La rosa en invierno recuerda que Dios puede hacer brotar vida donde nosotros solo vemos frío y esterilidad. Rita, al final de su camino, seguía esperando. Su rosa nos invita a no dejar nunca de esperar, no porque el invierno no exista, sino porque Dios es fiel. Cerramos esta novena con esa certeza: la esperanza cristiana no es ingenuidad, sino confianza firme en Aquel que resucita.
Palabra de Dios sugerida
«Esperando contra toda esperanza, creyó» (Romanos 4, 18).
Propósito
Hoy haré un gesto concreto de esperanza —un acto de confianza, un servicio, una oración serena— frente a la situación que más me desanima.
Oración del día
Señor, que hiciste florecer una rosa en el invierno de Rita, haz florecer la esperanza en mi corazón cansado. Que no me rinda ante lo que parece muerto, sino que confíe en tu fidelidad. Santa Rita, rosa de Casia, alcánzame la esperanza que no defrauda. Amén.
Closing prayer for every day
Oh Dios, que quisiste conceder a santa Rita, para hacerla semejante a tu Hijo, la gracia de amar a sus enemigos y de llevar en el corazón y en la frente la señal de tu amor y de tu Pasión: concédenos, por su intercesión y sus méritos, amar a quienes nos ofenden y contemplar cada día los dolores de tu Hijo, para alcanzar la gracia que en esta novena te pedimos, siempre según tu santa voluntad. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén. Santa Rita de Casia, abogada de los imposibles, ruega por nosotros.
Peticiones comunitarias
- Por los matrimonios heridos y las familias divididas, para que encuentren caminos de reconciliación y paz.
- Por quienes sufren violencia o han perdido a un ser querido de forma injusta, para que hallen consuelo y no sucumban al rencor.
- Por las madres y los padres que sufren por sus hijos alejados del bien.
- Por las personas viudas, solas o en duelo, para que sientan la cercanía de Dios.
- Por los enfermos y por quienes atraviesan situaciones humanamente sin salida.
- Por todos los que rezan esta novena y por las intenciones que cada uno lleva en el corazón.
Novena preparada por el equipo de rezaelrosario.org como material devocional original. Los datos históricos se ofrecen conforme a la tradición y al magisterio de la Iglesia; la devoción se dirige a Dios, y a María se le pide su intercesión.
