Vida de una venerable
La violencia mató a dos de sus hermanos. Después dirigió una casa que recibió a centenares de mujeres excarceladas de procedencias sociales, culturales y políticas muy distintas.
Ascensión Sacramento Sánchez nació en Sonseca en 1911. A los dieciocho años, la lectura de la vida de santa Teresa del Niño Jesús profundizó su fe y la llevó a comprometerse en Acción Católica; llegó a fundar y presidir la sección de Villacañas.
La Guerra Civil desgarró su familia: dos de sus hermanos murieron. Ascensión presenció además saqueos, violencia y la destrucción de iglesias. No sabemos por qué ocurrieron esas muertes y el bien posterior no convierte aquella violencia en necesaria ni buena.
En Santander conoció al sacerdote Doroteo Hernández y colaboró con la Cruzada Evangélica. El Dicasterio afirma que aquel encuentro ayudó a madurar en ella el perdón incluso hacia quienes habían matado a sus hermanos. Ese perdón no quedó reducido a un sentimiento privado.
A finales de 1940 recibió la dirección del Albergue de la Merced, una casa madrileña para mujeres que salían de prisión y no tenían dónde rehacer su vida. Acogió allí a centenares de mujeres de condiciones sociales, culturales y políticas diversas. La Iglesia ha llamado a esa respuesta su «apostolado del perdón».
Ascensión murió de fiebre tifoidea en 1946, con treinta y cinco años, y fue declarada Venerable en 2024. No pudo devolver la vida a sus hermanos ni borrar el crimen. Sí pudo impedir que el odio decidiera a quién estaba dispuesta a recibir y servir después.
01
Lo que parecía
Que la muerte violenta de sus hermanos podía fijar para siempre una frontera entre los suyos y quienes quedaban asociados al otro lado del conflicto.
02
Lo que descubrimos
Que el perdón podía adquirir una forma verificable: abrir una casa y atender sin discriminación a mujeres que salían de la cárcel.
03
Para tu vida
No llamaré perdón a ocultar el daño ni a renunciar a la justicia. Buscaré, cuando sea posible y prudente, una obra concreta que impida que el daño decida por mí a quién puedo tratar con dignidad.
Prayer
Una oración para hoy
Señor Jesús, acompaña la causa de la venerable Ascensión Sacramento; consuela a las víctimas de la violencia y danos un perdón verdadero que no niegue la justicia y se traduzca en dignidad y acogida. Santa María, intercede por nosotros y llévanos a Cristo. Amén.
Origen y referencias
Origen de esta meditación: Vida de una venerable. La etiqueta ayuda a distinguir la Escritura, la memoria de una vida, una tradición y la reflexión editorial, sin presentar unas como si fueran las otras.
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