Novena a Nuestra Señora de Copacabana

Novena a Nuestra Señora de Copacabana

Oraciones y novenas marianas · Bolivia

Nueve días de oración con la Virgen de la Candelaria de Copacabana, patrona de Bolivia, venerada a orillas del lago Titicaca desde 1583.

28 de julio – 5 de agosto · Fiesta: 5 de agosto (también 2 de febrero, Candelaria)

Fachada de la basílica de Nuestra Señora de Copacabana, a orillas del lago Titicaca (Bolivia)
Basílica de Nuestra Señora de Copacabana, lago Titicaca (Bolivia). Foto: Tasmita · Wikimedia Commons · CC BY-SA 3.0. La imagen muestra la fachada de la basílica.

Novena original de rezaelrosario.org.
Las meditaciones y oraciones propias de esta página han sido preparadas expresamente para acompañar durante nueve días esta devoción. No son transcripción ni adaptación encubierta de ediciones ajenas.

Novena a Nuestra Señora de Copacabana

A orillas del lago Titicaca, a más de 3.800 metros de altura, se venera desde hace más de cuatro siglos a Nuestra Señora de Copacabana, la Virgen de la Candelaria, patrona de Bolivia. Su imagen, tallada hacia 1583 por el escultor indígena Francisco Tito Yupanqui, ha reunido en torno suyo la fe de los pueblos andinos y de todo un país que la reconoce como madre y reina.

Esta novena original te propone nueve días de oración confiada. No adoramos a la Virgen —la adoración se debe solo a Dios—, sino que le pedimos su intercesión maternal para que, como en Caná, nos conduzca siempre a su Hijo Jesucristo. Rézala del 28 de julio al 5 de agosto, en torno a la fiesta grande de Copacabana, o en cualquier momento en que necesites acudir a ella.

Datos esenciales

  • Advocación: Nuestra Señora de la Candelaria de Copacabana.
  • Patronazgo: Patrona de Bolivia; venerada también como Reina de la Nación.
  • Autor de la imagen: Francisco Tito Yupanqui, escultor indígena, descendiente de la nobleza inca, hacia 1582-1583.
  • Material: talla en madera de maguey, posteriormente recubierta de oro.
  • Entronización: 2 de febrero de 1583, fiesta de la Candelaria (Presentación del Señor).
  • Santuario: Basílica de Nuestra Señora de Copacabana, a orillas del lago Titicaca (Bolivia).
  • Coronación pontificia: 1 de agosto de 1925, durante el pontificado del papa Pío XI, coincidiendo con el centenario de la independencia de Bolivia (1825).
  • Fiestas: 5 de agosto (fiesta grande) y 2 de febrero (Candelaria).

Cómo prepararse para rezar la novena

Busca cada día un momento de silencio, a ser posible ante una imagen de la Virgen o del Señor. La novena es una oración perseverante: nueve días seguidos en los que dejamos que la constancia eduque nuestra confianza, a imitación de los discípulos que perseveraron en oración con María a la espera del Espíritu Santo (cf. Hechos 1,14).

Comienza haciendo la señal de la cruz. Reza después la oración inicial y la invocación al Espíritu Santo, que son comunes a todos los días. A continuación lee la memoria histórica, la meditación y la palabra de Dios del día correspondiente; guarda un breve silencio, formula el propósito y termina con la oración del día y la oración final.

Ayuda mucho acompañar la novena con un gesto concreto de caridad cada jornada: una visita, un perdón, una limosna, un servicio callado. Así la oración se hace vida y la devoción no se queda en sentimiento.

Orden propuesto para cada día

  1. Señal de la cruz.
  2. Oración inicial para todos los días.
  3. Invocação ao Espírito Santo.
  4. Memoria histórica del día.
  5. Meditação.
  6. Palabra de Dios sugerida (léela despacio y guarda silencio).
  7. Propósito del día.
  8. Oración del día.
  9. Oración final para todos los días y peticiones comunitarias.

Oração inicial para cada dia

Dios y Padre nuestro, que has querido darnos en María una madre siempre atenta a tus hijos, te bendecimos por la fe sencilla y honda que has sembrado en el corazón del pueblo boliviano en torno a Nuestra Señora de Copacabana. Al comenzar esta novena, purifica nuestra intención: que no busquemos honrar a la Virgen por encima de ti, sino honrarte a ti en ella, reconociendo que toda su grandeza es reflejo de tu gracia. Concédenos rezar estos nueve días con humildad y perseverancia, para llegar por María hasta Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo por los siglos de los siglos. Amén.

Invocación al Espíritu Santo

Ven, Espíritu Santo, que llenaste de gracia a la Virgen María y la hiciste morada del Verbo. Ilumina nuestra mente y enciende nuestro corazón, para que esta oración no sea palabra vacía, sino encuentro verdadero con el Señor. Enséñanos a orar como María oraba, y haz que, como ella, guardemos y meditemos en el corazón todo lo que Dios quiera decirnos. Amén.

Día primero — Dios elige lo humilde

Memoria histórica

Dios quiso que la imagen venerada en Copacabana no saliera de un gran taller europeo, sino de las manos de Francisco Tito Yupanqui, un indígena de la región del Titicaca. Según cuenta la tradición, su primera talla fue tan tosca que hubo de retirarse del templo; lejos de rendirse, marchó a Potosí a aprender el oficio. En lo humilde y en lo pequeño quiso Dios manifestar su ternura.

Meditação

La historia de la salvación está llena de comienzos humildes: un pueblo pequeño, una muchacha de Nazaret, un pesebre. También aquí Dios se sirve de manos sencillas y de un corazón perseverante. La Virgen, que se proclamó a sí misma «la esclava del Señor», nos enseña que la grandeza cristiana no está en aparentar, sino en dejarse trabajar por Dios como el escultor trabaja la madera.

Palabra de Dios sugerida

«Ha mirado la humildad de su esclava; por eso me felicitarán todas las generaciones» (Lucas 1, 48).

Propósito

Aceptaré hoy con paz una tarea pequeña u oculta, ofreciéndola a Dios sin buscar reconocimiento.

Oración del día

Nuestra Señora de Copacabana, tú que naciste del amor de un pueblo humilde, alcánzame un corazón sencillo que no desprecie lo pequeño ni se avergüence de lo escondido. Enséñame a servir a Dios en lo cotidiano, seguro de que Él mira con predilección a los humildes. Amén.

Día segundo — Francisco Tito Yupanqui, el escultor indígena

Memoria histórica

Tras el fracaso de su primera imagen, Francisco Tito Yupanqui no se dejó vencer por el desánimo. Viajó a Potosí, aprendió el arte de la escultura junto al maestro Diego de Ortiz y, según la tradición, preparó su trabajo con oración y ayuno. Tomó como modelo una imagen de la Candelaria y talló en madera de maguey a la Virgen que hoy se venera en Copacabana, entronizada el 2 de febrero de 1583.

Meditação

El escultor indígena nos deja una lección de constancia y de fe hecha oficio: pidió a Dios en la oración lo que sus manos aún no sabían hacer. Su perseverancia recuerda que la santidad no exige talentos extraordinarios, sino fidelidad paciente. Cada uno, en su trabajo, puede convertir su esfuerzo en oración cuando lo ofrece con amor.

Palabra de Dios sugerida

«Todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres» (Colosenses 3, 23).

Propósito

Ofreceré mi trabajo de hoy a Dios y lo haré con esmero, aunque nadie lo vea ni lo agradezca.

Oración del día

Nuestra Señora de Copacabana, tú que fuiste tallada por unas manos que oraban mientras trabajaban, bendice el trabajo de mis manos. Que no me rinda ante mis límites, sino que pida a Dios lo que me falta y persevere con esperanza. Por tu intercesión, que mi esfuerzo diario se convierta en ofrenda agradable a tu Hijo. Amén.

Día tercero — La imagen y el santuario junto al Titicaca

Memoria histórica

La imagen fue colocada en Copacabana, a orillas del lago Titicaca, a más de 3.800 metros de altura. Con el tiempo, la primera capilla dio paso al gran santuario que hoy conocemos como Basílica de Nuestra Señora de Copacabana. Se cuenta entre los santuarios marianos más antiguos de América y, año tras año, es meta de multitud de peregrinos.

Meditação

Un santuario es una casa donde el pueblo aprende a rezar y a sentirse en familia con Dios. Las piedras hablan de generaciones que allí lloraron, agradecieron y esperaron. La Virgen no retiene para sí a los que acuden: los conduce al altar, donde Cristo se entrega en la Eucaristía. Todo templo mariano es, en el fondo, un camino hacia el Señor.

Palabra de Dios sugerida

«Qué amables son tus moradas, Señor de los ejércitos; mi alma se consume anhelando los atrios del Señor» (Salmo 84, 2-3).

Propósito

Cuidaré con respeto el lugar donde rezo, y haré de mi hogar un pequeño santuario de oración.

Oración del día

Nuestra Señora de Copacabana, que reúnes junto al lago a tantos hijos venidos de lejos, enséñame a buscar la casa de Dios con hambre de su presencia. Que mi corazón sea morada limpia donde tu Hijo quiera habitar, y que nunca me falte el gozo de rezar contigo. Amén.

Día cuarto — María, madre de los pueblos andinos

Memoria histórica

La devoción a Copacabana nació y creció entre las comunidades indígenas del altiplano, que reconocieron en aquella imagen de rasgos propios a una madre cercana. La fe cristiana se hizo así lengua y cultura de los pueblos andinos, sin dejar de ser la fe de siempre. La Virgen fue acogida como madre de todos, sin distinción de origen.

Meditação

Al pie de la cruz, Jesús entregó su Madre a Juan, y en él a toda la humanidad: «Ahí tienes a tu madre». María es madre universal, que habla a cada pueblo en su propia lengua y abraza a cada cultura sin borrarla. En Copacabana los pueblos andinos descubrieron que el Evangelio no venía a despojarlos, sino a elevar lo mejor de su corazón hacia Dios.

Palabra de Dios sugerida

«Ahí tienes a tu madre. Y desde aquella hora, el discípulo la recibió en su casa» (Juan 19, 27).

Propósito

Trataré hoy a alguien de distinto origen o condición como a un verdadero hermano en la fe.

Oración del día

Nuestra Señora de Copacabana, madre de los pueblos andinos y de todos los pueblos, tú que acoges a cada hijo con su rostro y su historia, enséñame a amar sin excluir a nadie. Haz que reconozca en cada persona a un hermano, y que juntos caminemos hacia tu Hijo, nuestra única paz. Amén.

Día quinto — Patrona de Bolivia

Memoria histórica

El 1 de agosto de 1925, durante el pontificado del papa Pío XI y coincidiendo con el centenario de la independencia de Bolivia (1825), la imagen de Copacabana fue solemnemente coronada y aclamada como Reina de la Nación. Desde entonces, el pueblo boliviano la reconoce como su patrona y madre, y celebra su fiesta grande el 5 de agosto.

Meditação

Llamar a María «reina» no la aparta de nosotros: su realeza es la del servicio, la de quien reina desde la humildad y la entrega. Confiar a la Virgen una nación es pedirle que interceda por su unidad, su justicia y su paz. No es un gesto de poder, sino de confianza: ponemos la patria en manos de una madre para que la conduzca a Dios.

Palabra de Dios sugerida

«De pie a la derecha del rey está la reina» (Salmo 45, 10).

Propósito

Rezaré hoy por mi país y por sus gobernantes, pidiendo justicia, honradez y paz.

Oración del día

Nuestra Señora de Copacabana, reina y patrona de Bolivia, pon bajo tu manto a esta nación y a todos los pueblos. Intercede por los que gobiernan, por los que sufren injusticia y por los que trabajan por el bien común. Que tu realeza de servicio nos enseñe a construir una patria más fraterna, según el corazón de tu Hijo. Amén.

Día sexto — La peregrinación y la fe del pueblo

Memoria histórica

Cada año, en torno al 5 de agosto y también en la Candelaria del 2 de febrero, miles de peregrinos suben a Copacabana. Muchos recorren largos caminos, algunos a pie, para presentar ante la Virgen sus gracias y sus penas. Esta fe sencilla y perseverante del pueblo boliviano es una de las expresiones más vivas de la devoción a Copacabana.

Meditação

La peregrinación es imagen de toda la vida cristiana: caminamos hacia la casa del Padre, con cansancio y esperanza, apoyados unos en otros. La Virgen, que «se puso en camino de prisa» para visitar a su prima Isabel, camina con el pueblo peregrino. Toda romería auténtica no termina en la imagen, sino en la conversión del corazón y en el encuentro con Cristo.

Palabra de Dios sugerida

«En aquellos días, María se puso en camino y fue aprisa a la montaña» (Lucas 1, 39).

Propósito

Daré un paso concreto de conversión: dejaré atrás un hábito que me aparta de Dios.

Oración del día

Nuestra Señora de Copacabana, tú que caminas con tu pueblo peregrino, sostén mis pasos cuando el camino se hace duro. Que mi fe no se quede en el sentimiento de un día, sino que se traduzca en conversión verdadera. Guíame, como buena madre, hasta la casa del Padre. Amén.

Día séptimo — María y los que sufren

Memoria histórica

Desde sus comienzos, la devoción a Copacabana ha estado unida a la confianza de los sencillos que acuden a la Virgen en la enfermedad, la pobreza y la aflicción. La tradición recoge numerosos testimonios de fieles que atribuyen a su intercesión consuelo y ayuda. Con prudencia, la Iglesia distingue siempre entre el relato piadoso y lo que puede afirmarse con certeza; pero la fe del pueblo que acude a la Madre permanece.

Meditação

María estuvo de pie junto a la cruz: conoce el sufrimiento por dentro. Por eso el pueblo que sufre la siente cercana. Ella no promete quitarnos toda cruz, sino acompañarnos en ella y enseñarnos a unir nuestro dolor al de su Hijo. Acudir a la Virgen en la prueba no es evasión, sino descansar en un corazón materno que nos lleva a Dios.

Palabra de Dios sugerida

«Junto a la cruz de Jesús estaba su madre» (Juan 19, 25).

Propósito

Visitaré o acompañaré a alguien que sufre, aunque solo sea con una llamada o una oración.

Oración del día

Nuestra Señora de Copacabana, consuelo de los afligidos, acércate a cuantos hoy llevan el peso de la enfermedad, la soledad o la angustia. Intercede por ellos ante tu Hijo, y enséñame a ser prójimo de los que sufren. Que nadie se sienta solo teniéndote a ti por madre. Amén.

Día octavo — Las familias y el trabajo

Memoria histórica

El pueblo que reza en Copacabana es un pueblo trabajador, de labradores, comerciantes y artesanos, como el propio Francisco Tito Yupanqui. Ante la Virgen se presentan las cosechas, los negocios, los oficios y, sobre todo, las familias. La devoción a Copacabana ha sido siempre una fe encarnada en la vida ordinaria del hogar y del trabajo.

Meditação

María vivió en la casa de Nazaret el trabajo escondido y la vida de familia junto a José y a Jesús. Allí, en lo cotidiano, se santificó la Sagrada Familia. Encomendarle a la Virgen nuestras familias y nuestro trabajo es pedirle que el amor, la honradez y la paciencia reinen en nuestro hogar, y que el pan de cada día sea fruto de un trabajo digno.

Palabra de Dios sugerida

«Bajó con ellos a Nazaret y vivía sujeto a ellos» (Lucas 2, 51).

Propósito

Dedicaré hoy un tiempo de calidad a mi familia y rezaré por la unidad de mi hogar.

Oración del día

Nuestra Señora de Copacabana, que velas por las familias de tu pueblo, bendice mi hogar y el trabajo de los míos. Que en nuestra casa reinen la paz y el perdón, y que nunca falte el pan honrado. Enséñanos a vivir, como en Nazaret, la fe en lo sencillo de cada día. Amén.

Día noveno — Llevar a Cristo

Memoria histórica

La imagen de Copacabana es la Virgen de la Candelaria: María que lleva en sus brazos a su Hijo y lo presenta al mundo, como en el templo de Jerusalén. En su fiesta del 2 de febrero, la Iglesia celebra la Presentación del Señor, «luz para alumbrar a las naciones». Toda la devoción a Copacabana desemboca aquí: la Madre nos entrega a Cristo, luz del mundo.

Meditação

Al terminar la novena, conviene recordar el sentido de toda devoción mariana: no detenerse en la Virgen, sino recibir de sus manos a Jesús. Como el anciano Simeón tomó al Niño en brazos, también nosotros somos invitados a acoger a Cristo y a llevarlo a los demás. Honrar a María es dejar que ella cumpla en nosotros lo que más desea: que hagamos lo que su Hijo nos diga.

Palabra de Dios sugerida

«Su madre dijo a los sirvientes: «Haced lo que él os diga»» (Juan 2, 5).

Propósito

Llevaré a Cristo a alguien: con una palabra de fe, un gesto de bondad o una invitación a rezar.

Oración del día

Nuestra Señora de Copacabana, Virgen de la Candelaria, que presentas al mundo a tu Hijo hecho luz, ponlo también en mis brazos y en mi corazón. Que, terminada esta novena, no me quede en la sola devoción, sino que lleve a Cristo a los demás. Enséñame a hacer siempre lo que Él me diga. Amén.

Oração final de cada dia

Nuestra Señora de Copacabana, patrona de Bolivia y madre de todos los pueblos, te damos gracias por habernos acompañado en esta novena. Presenta a tu Hijo Jesucristo las peticiones que hoy te confiamos, y alcánzanos la gracia que más necesitamos para nuestra salvación. Enséñanos a orar con perseverancia, a amar con obras y a caminar siempre hacia Dios. Recuerda, oh piadosísima Madre, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que acudieron a tu protección haya sido desamparado. Confiados en tu intercesión, acudimos a ti; no deseches nuestras súplicas, antes bien, escúchalas y acógelas benignamente. Amén.

Peticiones comunitarias

  • Por la Iglesia en Bolivia y en toda América, para que anuncie el Evangelio con alegría y fidelidad. Roguemos al Señor.
  • Por la nación boliviana: por su unidad, su justicia y su paz. Roguemos al Señor.
  • Por los pueblos indígenas y por el respeto a su dignidad y su cultura. Roguemos al Señor.
  • Por los peregrinos, los enfermos y cuantos acuden a la Virgen en su necesidad. Roguemos al Señor.
  • Por las familias, por el trabajo digno y por los que carecen de lo necesario. Roguemos al Señor.
  • Por nuestras intenciones personales, que en silencio confiamos a la Madre. Roguemos al Señor.

Novena preparada por el equipo de rezaelrosario.org como material devocional original. Los datos históricos se ofrecen conforme a la tradición y al magisterio de la Iglesia; la devoción se dirige a Dios, y a María se le pide su intercesión.

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