Vida de un santo/una santa
Quería que su comunidad viviera plenamente unida a la Iglesia; al corregir una situación que la inquietaba, se encontró con una misión que nunca había buscado.
Entonces, María Rosa Molas llevaba años sirviendo a enfermos, pobres y niños en una corporación de Hermanas de la Caridad, a la que había entrado en 1841. Ya en Tortosa descubrió que el grupo al que pertenecía estaba desligado de la autoridad eclesiástica y había roto sus vínculos. La biografía vaticana describe aquella situación como una «orfandad espiritual». Ella quería vivir fielmente su vocación, pero no comprendía todavía qué consecuencias tendría intentar reparar aquella separación.
Ocurrió que buscó una solución mediante el diálogo, la oración y el discernimiento. El 14 de marzo de 1857, ella y las religiosas de Tortosa solicitaron ponerse bajo la autoridad de la Iglesia diocesana. Su propósito no era fundar una obra propia ni ganar un título: quería que la comunidad permaneciera plenamente en la Iglesia. La autoridad aceptó la petición, María Rosa fue nombrada superiora, las hermanas renovaron sus votos y se abrió un noviciado.
Después se hizo visible lo que ella no había planeado: aquella comunidad se había convertido en una nueva congregación, las Hermanas de Nuestra Señora de la Consolación. La biografía oficial señala que se encontró fundadora sin haberlo deseado nunca. Ese es el giro: al intentar solamente enderezar una situación, recibió una responsabilidad que jamás había salido a buscar. María Rosa no persiguió la importancia de comenzar algo nuevo. Buscó ser fiel, y la fidelidad la llevó hasta allí. A veces una tarea inesperada nace mientras hacemos con verdad la reparación concreta que tenemos delante.
01
Lo que parecía
No comprendía qué debía hacer al descubrir que la situación eclesial de su comunidad no era la que había creído.
02
Lo que descubrimos
Comprendió después que, al buscar únicamente permanecer fiel a la Iglesia, había asumido sin pretenderlo la misión de fundar una congregación.
03
Para tu vida
Hoy no buscaré una misión importante: repararé con fidelidad y sin protagonismo una situación concreta que sé que se ha torcido.
Oración
Una oración para hoy
Señor Jesús, concédeme fidelidad para corregir lo que se ha torcido y humildad para asumir las responsabilidades que nazcan de servirte. Amén.
Origen y referencias
Origen de esta meditación: Vida de un santo/una santa. La etiqueta ayuda a distinguir la Escritura, la memoria de una vida, una tradición y la reflexión editorial, sin presentar unas como si fueran las otras.
- Biografía oficial vaticana de santa María Rosa Molas; Hermanas de Nuestra Señora de la Consolación
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