Vida de una venerable
Había quedado huérfana de padre siendo bebé y de madre a los nueve años. Creció en una institución atendida por religiosas; décadas después le tocaría recibir a otras mujeres que también acababan de perder su casa.
María Consolata Sanjurjo nació en Arecibo, Puerto Rico, en 1892. Su padre murió cuando ella tenía seis meses y su madre falleció de tuberculosis cuando tenía nueve años. Sus familiares confiaron su educación a una institución dirigida por las Siervas de María.
Allí conoció la congregación en la que ingresaría. Tras formarse en Madrid fue enviada a Cuba para cuidar enfermos en sus casas durante la noche. Ejerció después responsabilidades en Cuba y Puerto Rico.
En 1950 fue nombrada superiora provincial de las Antillas, la primera portorriqueña en ocupar ese cargo. Promovió un noviciado en las propias Antillas para formar las numerosas vocaciones locales y abrió comunidades en la República Dominicana. Ya no se trataba solo de recibir dirección desde fuera, sino de preparar y confiar responsabilidad a mujeres nacidas en la región.
Las revoluciones y dictaduras desestabilizaron aquellas comunidades. Cuando varias hermanas fueron expulsadas de Cuba, María Soledad las recibió con prontitud, protegió su integridad y les ofreció hospitalidad, descanso y seguridad. También ayudó a otros exiliados que acudían a ella.
Murió en 1973 y fue declarada Venerable en 2019. No afirmaremos que su orfandad la preparó necesariamente para el exilio ajeno. Sí vemos una circularidad humana documentada: una niña que había necesitado ser acogida terminó sosteniendo una red regional capaz de acoger a quienes acababan de perder su lugar.
01
Lo que parecía
Que las Antillas serían siempre una periferia dirigida desde fuera y que la expulsión de las comunidades cubanas podía dispersar definitivamente a las religiosas.
02
Lo que descubrimos
Que una mujer nacida y formada en la región llegó a dirigirla, abrió un noviciado local y convirtió otras casas en refugio para las hermanas expulsadas.
03
Para tu vida
Ante una persona desplazada no preguntaré primero cuánto tiempo se quedará. Procuraré seguridad, descanso y orientación; después podremos discernir juntos el siguiente paso.
Oração
Una oración para hoy
Señor Jesús, acompaña la causa de la venerable María Soledad Sanjurjo; protege a los exiliados y a las comunidades expulsadas, y danos generosidad para ofrecerles seguridad y descanso. Santa María, intercede por nosotros y llévanos a Cristo. Amén.
Origen y referencias
Origen de esta meditación: Vida de una venerable. La etiqueta ayuda a distinguir la Escritura, la memoria de una vida, una tradición y la reflexión editorial, sin presentar unas como si fueran las otras.
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