Vida de un venerable
Había dejado atrás la carrera militar y quería ser franciscano. El convento no pudo admitirlo; aquella puerta cerrada no canceló su entrega y terminó conduciéndolo al sacerdocio diocesano.
Cosme Muñoz Pérez nació en Villar del Río en 1573. A los dieciséis años marchó a Málaga para seguir la carrera militar en las galeras reales, pero su mala salud le obligó a abandonar las armas. Años después atravesó una conversión profunda y decidió poner su vida al servicio de Dios.
Distribuyó sus bienes entre los pobres y fue a Córdoba con la intención concreta de hacerse franciscano. Sin embargo, la comunidad tenía ya demasiados hermanos legos y no pudo admitirlo. Una puerta religiosa cerrada podía parecer especialmente desconcertante después de haber cambiado de vida.
Con acompañamiento de un jesuita, Cosme volvió a discernir. No intentó forzar la entrada ni concluyó que su deseo de entrega fuese falso: estudió Filosofía y Teología y fue ordenado sacerdote diocesano en 1607.
Dos años después el obispo le confió la obra de unas niñas huérfanas iniciada por Isabel de la Cruz. Cosme mendigó de puerta en puerta, soportó burlas, reorganizó la casa y promovió un colegio para su educación. También atendió a mujeres abandonadas, enfermos y presos.
Francisco reconoció sus virtudes heroicas en 2021. Cosme quiso primero ser militar y después franciscano; terminó descubriendo un tercer camino que no había formulado al principio. La falta de plaza en un convento no fue una sentencia sobre el valor de su vocación.
01
Lo que parecía
Que no ser admitido como franciscano demostraba que la entrega nacida de su conversión se había quedado sin un lugar posible.
02
Lo que descubrimos
Que su llamada podía tomar una tercera forma como sacerdote diocesano y educador de niñas a las que la sociedad dejaba sin oportunidades.
03
Para tu vida
Cuando una puerta concreta se cierre, no identificaré inmediatamente esa puerta con toda mi vocación: volveré a discernir acompañado y con libertad.
Oração
Una oración para hoy
Señor Jesús, por la intercesión que pedimos al venerable Cosme Muñoz, concede luz a quienes encuentran cerrada la forma de entrega que habían imaginado y ayúdales a reconocer caminos verdaderos sin forzarlos. Santa María, llévanos a Cristo. Amén.
Origen y referencias
Origen de esta meditación: Vida de un venerable. La etiqueta ayuda a distinguir la Escritura, la memoria de una vida, una tradición y la reflexión editorial, sin presentar unas como si fueran las otras.
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