Vida de un santo
Era un maestro muy joven cuando comprobó que no disponía de manuales adecuados. En vez de limitarse a lamentar la carencia, empezó a escribir gramáticas y textos que acabaría adoptando el Gobierno ecuatoriano.
Francisco Febres Cordero nació en Cuenca en 1854. Fue uno de los primeros alumnos de la escuela que los Hermanos de las Escuelas Cristianas abrieron allí en 1863 y descubrió entre aquellos maestros su propia vocación educativa.
Sus padres deseaban que fuera sacerdote y se opusieron a su entrada en los Hermanos. Su madre terminó autorizándola en 1868; su padre, aunque aceptó la decisión, no le escribió durante cinco años. No presentamos esa frialdad como un precio necesario de la vocación.
Ya como hermano Miguel comenzó muy joven a enseñar lengua y literatura en Quito. Encontró una dificultad concreta: faltaban libros de texto actualizados. No tenía todavía una larga carrera académica ni una editorial propia, pero empezó a componer gramáticas y manuales para responder a lo que sus alumnos necesitaban.
Aquellos materiales no quedaron encerrados en una sola clase. El Gobierno los adoptó para las escuelas de Ecuador. Con el tiempo escribió también catecismos, poesía y estudios filológicos y fue admitido en academias de la lengua.
En 1907 fue enviado a Europa precisamente para preparar materiales que ayudaran a otros hermanos a aprender español. Murió en España en 1910 y fue canonizado en 1984. Una carencia cotidiana del aula no se convirtió automáticamente en éxito; se convirtió primero en una tarea concreta que decidió asumir.
01
Lo que parecía
Que la falta de manuales adecuados era únicamente una limitación externa que aquel profesor joven debía soportar.
02
Lo que descubrimos
Que podía estudiar la necesidad, escribir una respuesta y ponerla a prueba; el material nacido para unos alumnos terminó sirviendo a escuelas de todo el país.
03
Para tu vida
Cuando falte una herramienta necesaria, distinguiré si puedo construir una primera versión útil. Empezaré por las personas concretas que tengo delante, sin exigir que el resultado alcance desde el principio a todo el mundo.
Oração
Una oración para hoy
Señor Jesús, por la intercesión de san Miguel Febres Cordero, bendice a maestros y alumnos que trabajan con pocos recursos; concédeles creatividad, rigor y perseverancia para convertir una carencia en servicio compartido. Santa María, llévanos a Cristo. Amén.
Origen y referencias
Origen de esta meditación: Vida de un santo. La etiqueta ayuda a distinguir la Escritura, la memoria de una vida, una tradición y la reflexión editorial, sin presentar unas como si fueran las otras.
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