Vida de un venerable
Entró en el noviciado franciscano en 1859, cuando el Gobierno hostigaba a las órdenes religiosas. Las estructuras cambiaron varias veces; su modo franciscano de rezar, vivir pobremente y servir no desapareció con ellas.
Rafael Manuel Almansa Riaño nació en Bogotá en 1840 y fue admitido en el noviciado franciscano en 1859. Su formación coincidió con la hostilidad del Gobierno liberal contra la Iglesia y, especialmente, contra los institutos religiosos.
La persecución lo obligó durante un tiempo a vivir lejos de la comunidad. Terminó los estudios y fue ordenado sacerdote en 1866 para la archidiócesis de Nueva Pamplona. No afirmamos que aquella ruptura fuera necesaria para su vocación: fue una consecuencia real de decisiones políticas que limitaron la vida religiosa.
Cuando el clima político permitió restaurar la provincia franciscana, Rafael volvió a Bogotá y ayudó a sus hermanos en la reconstrucción de la vida conventual. Asumió además encargos delicados de los arzobispos, entre ellos las relaciones eclesiásticas con el Estado.
En 1897 la provincia fue intervenida. Ese mismo año pidió salir de la orden e incorporarse al clero diocesano de Bogotá. La Santa Sede le permitió conservar el hábito franciscano. Durante aproximadamente treinta años fue capellán de la iglesia de San Diego, dedicado especialmente a la reconciliación, la oración y la caridad.
Murió en 1927 y Francisco reconoció sus virtudes heroicas en 2016. Su trayectoria no permite juzgar desde fuera todos los conflictos institucionales que atravesó. Sí muestra que cambiar de pertenencia canónica no obligó a borrar la pobreza, la oración y el servicio que había aprendido como franciscano.
01
Lo que parecía
Que la persecución y los posteriores cambios de pertenencia podían haber deshecho por completo la identidad espiritual con la que había comenzado.
02
Lo que descubrimos
Que una forma institucional podía interrumpirse o cambiar mientras lo esencial de una espiritualidad seguía encarnándose en la oración, la pobreza y el servicio diario.
03
Para tu vida
Si una estructura cambia o deja de sostenerme, distinguiré con ayuda competente qué compromisos terminan, cuáles permanecen y qué valores puedo seguir viviendo honestamente sin fingir que nada ha cambiado.
Oração
Una oración para hoy
Señor Jesús, por la intercesión del venerable Rafael Almansa, acompaña a quienes ven alterada la forma institucional de su vocación; concédeles verdad, consejo prudente y fidelidad a todo lo bueno que todavía pueden vivir. Santa María, llévanos a Cristo. Amén.
Origen y referencias
Origen de esta meditación: Vida de un venerable. La etiqueta ayuda a distinguir la Escritura, la memoria de una vida, una tradición y la reflexión editorial, sin presentar unas como si fueran las otras.
Guardado anónimo y local: no se crea una cuenta ni se envía este dato al servidor.
