Vida de un santo
Pasó siete años evangelizando en Nueva Granada y regresó a Valencia después de consultar. No abandonó el apostolado: lo continuó desde otra responsabilidad y otro lugar.
Luis Bertrán nació en Valencia en 1526 e ingresó en la Orden de Predicadores. Fue maestro de novicios antes de pedir la misión americana. En febrero de 1562 partió hacia Nueva Granada, en la actual Colombia, movido por un intenso deseo de anunciar el Evangelio.
Permaneció allí alrededor de siete años. La documentación dominicana sitúa su predicación en un contexto herido por los abusos y la ambición de colonos y encomenderos españoles, cuya conducta contradecía el Evangelio anunciado a los pueblos indígenas. Luis defendió la dignidad de aquellas personas y afrontó una misión mucho menos limpia y sencilla de lo que podía imaginar desde España.
En 1569, después de consultar entre otros a Bartolomé de las Casas, regresó a Valencia. Las fuentes conservan la consulta y el regreso, pero no permiten convertir en certeza una explicación única y exhaustiva de sus motivos. Por eso no debemos escribir que huyó, que fracasó o que los abusos fueron por sí solos la causa demostrada de su vuelta.
Lo que sí sabemos es que regresar no puso fin a su vida apostólica. En Valencia volvió a servir como prior, maestro de novicios y predicador. Recorrió pueblos, acompañó comunidades y formó a otros religiosos, algunos llamados a misiones que él ya conocía desde dentro. El servicio cambió de geografía y de forma.
Murió en Valencia en 1581 y fue canonizado en 1671. Su historia no ofrece una regla sencilla para irse o quedarse. A veces abandonar un lugar sería una evasión; otras, mantenerse puede nacer del orgullo, el miedo a parecer inconstante o la incapacidad de reconocer que una etapa ha terminado. Por eso Luis consultó y discernió.
Perseverar no siempre significa quedarse. Hay ocasiones en las que marcharse de un lugar no significa abandonar la misión. Discernir la diferencia exige verdad sobre los motivos, consejo de personas prudentes y disponibilidad para seguir sirviendo después del regreso. Luis no convirtió volver a Valencia en retirarse de la entrega.
01
Lo que parecía
Que regresar a España después de cruzar el océano podía identificarse con abandonar la vocación misionera y dejar inacabada la entrega.
02
Lo que descubrimos
Que, después de consultar, regresó y continuó el apostolado como prior, formador y predicador desde otra responsabilidad y otro lugar.
03
Para tu vida
No llamaré perseverancia a quedarme por orgullo ni fidelidad a marcharme por cansancio. Buscaré consejo, revisaré mis motivos y preguntaré dónde y cómo puedo seguir sirviendo después de cerrar una etapa.
Oração
Una oración para hoy
Señor Jesús, por intercesión de san Luis Bertrán, da luz a quienes deben discernir si permanecer o marcharse. Purifica sus motivos, pon junto a ellos consejeros prudentes y conserva viva su entrega más allá de cada lugar. Santa María, estrella de la evangelización, condúcelos a Cristo. Amén.
Origen y referencias
Origen de esta meditación: Vida de un santo. La etiqueta ayuda a distinguir la Escritura, la memoria de una vida, una tradición y la reflexión editorial, sin presentar unas como si fueran las otras.
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