Oraciones y novenas marianas · Perú
Nueve días de oración a «la Mamita de Chapi», la Candelaria venerada en su santuario del desierto arequipeño, meta de una multitudinaria peregrinación penitencial a pie.
Fiesta: 2 de febrero, la Candelaria

Novena original de rezaelrosario.org.
Las meditaciones y oraciones propias de esta página han sido preparadas expresamente para acompañar durante nueve días esta devoción. No son transcripción ni adaptación encubierta de ediciones ajenas.
La Mamita de Chapi, luz del desierto
En las tierras altas y áridas del sur del Perú, a las afueras de Arequipa, el pueblo cristiano venera desde hace generaciones a Nuestra Señora de Chapi, la «Mamita de Chapi», bajo la advocación de la Virgen de la Candelaria o de la Purificación. Su santuario, levantado en un paraje desértico y agreste, se ha convertido en meta de una de las peregrinaciones penitenciales más queridas del país: miles de fieles caminan durante horas por el desierto para encontrarse con la Madre. Esta novena quiere ser un camino interior que prepare el corazón, tomando como imagen esa marcha a través de la sequedad hacia la fuente que es Cristo.
Conviene recordar, antes de empezar, una verdad que la Iglesia enseña sin ambigüedad: solo Dios es adorado; a la Santísima Virgen la honramos y le pedimos su intercesión. Cuando llamamos a María «Mamita de Chapi» no la ponemos en el lugar de Dios, sino que acudimos a ella como quien acude a una madre que nos lleva a su Hijo. Toda la devoción a Chapi tiene sentido únicamente porque nos conduce a Jesucristo, luz verdadera que ilumina a todo hombre. A Él, con la Virgen, dirigimos esta novena.
Datos esenciales
- Advocación: Nuestra Señora de Chapi, venerada bajo el título mariano de la Candelaria o Purificación (la Presentación del Señor).
- Lugar: Santuario de Chapi, en un paraje desértico del distrito de Polobaya, en la provincia y región de Arequipa, al sur del Perú.
- Custodios: el santuario ha estado tradicionalmente al cuidado del clero de la Arquidiócesis de Arequipa y de comunidades religiosas que atienden a los peregrinos; conviene verificar en cada momento a quién corresponde su custodia actual.
- Marco eclesial: devoción popular consolidada en la Iglesia católica de Arequipa y del sur peruano, expresada en un santuario reconocido como lugar de peregrinación.
- Fiesta: el 2 de febrero, fiesta de la Presentación del Señor y de la Candelaria; existe además una gran peregrinación a comienzos de mayo, muy arraigada en el pueblo.
- Devoción: peregrinación penitencial a pie a través del desierto, oración confiada a la Madre y culto a Dios que de ella nace.
Cómo prepararse para rezar la novena
Esta novena puede rezarse en los nueve días que preceden a la fiesta del 2 de febrero, o bien en preparación de la peregrinación de mayo, o en cualquier momento del año en que se sienta la necesidad de acudir a la Madre. Lo importante no es la fecha exacta, sino la constancia: reservar cada día un rato de silencio, a ser posible siempre a la misma hora, para no dejar que las prisas devoren la oración.
Se recomienda preparar un pequeño espacio de recogimiento: una imagen de la Virgen si se dispone de ella, una vela encendida —muy en consonancia con la Candelaria, fiesta de las candelas—, y la Biblia abierta por el pasaje sugerido de cada día. La vela nos recuerda que Cristo es la luz que se presenta en el templo, y que también nosotros estamos llamados a arder sin consumirnos, iluminando a quienes nos rodean.
Conviene acercarse a esta novena con espíritu penitencial, imitando a los peregrinos que caminan por el desierto de Chapi. No hace falta emprender ninguna hazaña física: basta ofrecer las molestias del día, un pequeño sacrificio, una obra de caridad concreta. Si es posible, será muy provechoso rematar estos nueve días con el sacramento de la reconciliación y la participación en la Eucaristía, donde la luz de Cristo se nos da en plenitud.
Orden propuesto para cada día
- Signarse con la señal de la cruz e invocar la presencia de Dios.
- Rezar la oración inicial, común a todos los días.
- Invocar al Espíritu Santo con la oración propuesta.
- Leer con calma la memoria histórica y la meditación del día.
- Proclamar y saborear la Palabra de Dios sugerida.
- Formular interiormente el propósito del día y hacerlo vida.
- Rezar la oración del día y añadir las intenciones personales.
- Concluir con un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria, y la señal de la cruz.
Oração inicial para cada dia
Dios y Padre nuestro, que has querido darnos en María, la Madre de tu Hijo, una madre para el camino, mírame reunido en tu presencia al comenzar esta novena. Tú que la elegiste para que presentara en el templo a Jesús, luz de las naciones, concédeme presentarte ahora mi vida entera, con sus alegrías y sus fatigas. Purifica mi corazón, aparta de mí la tibieza y enséñame a caminar hacia ti como los peregrinos caminan por el desierto de Chapi: cansados pero confiados, sostenidos por la esperanza de encontrarte. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
Invocación al Espíritu Santo
Ven, Espíritu Santo, luz de los corazones. Tú que cubriste con tu sombra a la Virgen María e hiciste de ella la morada del Verbo, ilumina mi entendimiento y enciende mi voluntad en estos días de oración. Enséñame a escuchar la Palabra con docilidad, a reconocer la intercesión de la Madre y a orientarlo todo hacia la gloria del Padre. Que ninguna aridez del camino apague la llama que hoy enciendes en mí. Amén.
Día primero — Arequipa y la Mamita de Chapi
Memoria histórica
Arequipa, la «Ciudad Blanca» al pie de los volcanes del sur peruano, ha tenido siempre un profundo arraigo católico. En sus alrededores, en un paraje desértico, surgió y se consolidó la devoción a Nuestra Señora de Chapi, a quien el pueblo llama con ternura «la Mamita de Chapi». La piedad popular ha rodeado los orígenes de esta devoción de relatos entrañables; los detalles precisos de su comienzo se pierden en la tradición y no siempre pueden fijarse con exactitud histórica. Lo cierto y verificable es la continuidad de un culto vivo que, generación tras generación, ha reunido en torno a esta imagen a los arequipeños y a los fieles de todo el sur del Perú.
Meditação
Empezamos esta novena reconociendo que la fe no nos llega en abstracto, sino a través de un pueblo concreto, con su tierra, sus volcanes y sus costumbres. Dios se sirve de lo humilde y de lo local para acercarnos su amor. Al invocar a la Mamita de Chapi, nos unimos a una larga cadena de creyentes sencillos que encontraron en María una madre cercana. Distinguir la piedad de la historia no debilita la devoción: la purifica, y nos permite amar a la Virgen con verdad y no con leyenda.
Palabra de Dios sugerida
«Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios mi salvador, porque ha mirado la humildad de su esclava» (Lc 1, 46-48).
Propósito
Comenzar esta novena con humildad, agradeciendo a Dios la fe recibida a través de personas concretas, y pidiendo no confundir nunca la devoción a la Madre con la adoración debida solo a Dios.
Oración del día
Mamita de Chapi, Madre buena del pueblo arequipeño, que reúnes bajo tu manto a los sencillos de esta tierra, alcánzame de tu Hijo un corazón humilde y agradecido. Enséñame a acercarme a ti como quien acude a una madre, para que tú me lleves siempre a Jesús. Amén.
Día segundo — La Candelaria, luz que se presenta en el templo
Memoria histórica
Nuestra Señora de Chapi es venerada bajo la advocación de la Candelaria, nombre popular de la fiesta de la Presentación del Señor, que la Iglesia celebra el 2 de febrero. En ese día, cuarenta días después de Navidad, se recuerda cómo María y José llevaron al Niño Jesús al templo de Jerusalén para presentarlo al Señor conforme a la Ley. La liturgia de esa fiesta incluye la bendición de las candelas y una procesión con luces, de donde viene el nombre de «Candelaria». Por eso la devoción a Chapi está íntimamente unida a la imagen de la luz.
Meditação
El anciano Simeón, al recibir al Niño en sus brazos, lo llamó «luz para alumbrar a las naciones». La Candelaria nos enseña que la verdadera luz no es la Virgen, sino Cristo, y que María es quien lo presenta, quien lo ofrece, quien lo pone en nuestras manos. Encender una vela en estos días no es un gesto mágico, sino una confesión de fe: pedimos que la luz de Cristo disipe nuestras tinieblas. La Madre nos precede llevando en brazos esa Luz, y nos invita a recibirla con el mismo asombro de Simeón.
Palabra de Dios sugerida
«Ahora, Señor, según tu palabra, puedes dejar a tu siervo irse en paz, porque mis ojos han visto a tu Salvador, luz para alumbrar a las naciones y gloria de tu pueblo Israel» (Lc 2, 29-32).
Propósito
Encender hoy una vela ante la imagen de la Virgen y renovar el deseo de que la luz de Cristo ilumine aquella zona de mi vida que aún permanece en sombra.
Oración del día
Virgen de la Candelaria, que presentaste al Niño Jesús en el templo como luz de las naciones, preséntame también a mí ante tu Hijo. Que la llama que hoy enciendo sea signo del deseo de vivir en la luz y de rechazar las obras de las tinieblas. Amén.
Día tercero — El santuario en el desierto
Memoria histórica
El santuario de Chapi se alza en un paraje árido y solitario, alejado de la ciudad, en pleno desierto del sur peruano. No es un lugar cómodo ni de fácil acceso: precisamente por eso el pueblo lo ha amado tanto, pues llegar hasta él exige esfuerzo. Con el paso del tiempo el santuario se ha ido consolidando como centro de peregrinación, con su templo y sus servicios para acoger a los muchos fieles que acuden, especialmente en torno a la fiesta de febrero y a la peregrinación de mayo.
Meditação
El desierto atraviesa toda la historia de la salvación: en él caminó Israel cuarenta años, en él ayunó Jesús cuarenta días, en él han buscado a Dios santos de todos los tiempos. Que el santuario de la Madre esté en el desierto no es casualidad para el corazón creyente: nos recuerda que a Dios se le encuentra cuando dejamos las comodidades y aceptamos el despojo. La aridez exterior invita a mirar la aridez interior y a pedir que el agua viva de la gracia la fecunde. María nos espera al final del camino, pero también nos acompaña en la travesía.
Palabra de Dios sugerida
«El desierto y el yermo se regocijarán, se alegrará la estepa y florecerá como flor» (Is 35, 1).
Propósito
Aceptar hoy con paz alguna incomodidad o contrariedad, ofreciéndola como pequeño desierto que me acerca a Dios.
Oración del día
Madre de Chapi, que habitas en el desierto para esperar allí a tus hijos, enséñame a no huir de la aridez ni de la prueba, sino a buscarte en ellas. Haz que mi corazón seco florezca con el agua de la gracia de tu Hijo. Amén.
Día cuarto — La peregrinación penitencial a pie
Memoria histórica
Uno de los rasgos más característicos de la devoción a Chapi es la peregrinación a pie que muchos fieles realizan a través del desierto para llegar al santuario. Caminan durante horas, a menudo de noche para evitar el calor del día, en un ambiente de oración, penitencia y fraternidad. Esta romería, especialmente intensa en torno a la fiesta y a la peregrinación de mayo, expresa de manera muy física la fe de un pueblo que no teme el esfuerzo para acudir a la Madre.
Meditação
Peregrinar es hacer con el cuerpo lo que debe hacerse con el alma: ponerse en camino, salir de uno mismo, avanzar hacia Dios. El cansancio del peregrino, sus pies doloridos, la sed y el polvo del desierto se convierten en oración cuando se ofrecen con amor. No es sufrir por sufrir, sino unir la propia fatiga a la cruz de Cristo. Aunque no podamos caminar hasta Chapi, toda nuestra vida es una peregrinación hacia la casa del Padre, y cada jornada es un tramo de ese camino que conviene recorrer con los ojos puestos en la meta.
Palabra de Dios sugerida
«Dichoso el que encuentra en ti su fuerza al preparar su peregrinación» (Sal 84, 6).
Propósito
Ofrecer hoy el cansancio del trabajo o de las obligaciones como parte de mi peregrinación hacia Dios, sin quejas y con espíritu de penitencia.
Oración del día
Virgen peregrina de Chapi, tú que reúnes a los caminantes del desierto, sostén mis pasos cuando el camino se hace largo. Convierte mis fatigas en oración y no dejes que me detenga antes de llegar a ti y, por ti, a tu Hijo. Amén.
Día quinto — María y el pueblo peruano sencillo
Memoria histórica
La devoción a la Mamita de Chapi es, ante todo, una devoción popular: nace y se sostiene en la fe de la gente sencilla del sur del Perú, campesinos y trabajadores, familias humildes que encuentran en María una madre a la que confiar sus penas. El nombre mismo, «Mamita», dicho con acento andino y con ternura, revela esa cercanía. La Virgen de Chapi es la Madre de los pobres, de los que caminan, de los que trabajan la tierra dura del altiplano y del desierto.
Meditação
Dios ha querido revelar su amor a los pequeños y esconderlo de los soberbios. María, que se proclamó «esclava del Señor» y cantó que Dios enaltece a los humildes, se hace especialmente cercana a la gente sencilla. La religiosidad popular, cuando es sana y está bien orientada hacia Cristo, es un tesoro de la Iglesia: guarda la fe de los humildes y la transmite de padres a hijos. Acudir a la Mamita de Chapi es aprender de esos creyentes sencillos que, sin muchas palabras, saben confiar en la Madre y adorar a su Hijo.
Palabra de Dios sugerida
«Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y se las has revelado a la gente sencilla» (Mt 11, 25).
Propósito
Valorar hoy la fe de las personas sencillas de mi entorno y pedir a Dios el don de una fe humilde y confiada como la suya.
Oración del día
Mamita de Chapi, Madre de los sencillos y de los pobres, que escuchas la oración de los humildes, hazme pequeño de corazón. Enséñame a confiar en Dios como confían tus hijos del sur peruano, sin cálculos y sin orgullo. Amén.
Día sexto — María en la enfermedad
Memoria histórica
Como en tantos santuarios marianos, muchos peregrinos acuden a Chapi para pedir a la Madre por su salud y la de sus seres queridos, o para dar gracias por favores recibidos. La piedad popular guarda memoria de innumerables súplicas confiadas a la Virgen en momentos de enfermedad. La Iglesia acoge estas peticiones con respeto, sin obligar a nadie a creer en prodigios concretos y sin reducir la fe a la búsqueda de milagros: lo esencial es la confianza en Dios, que puede sanar el cuerpo y sana siempre el alma que se convierte.
Meditação
En las bodas de Caná, María se dio cuenta de una necesidad antes que nadie y acudió a su Hijo: «No tienen vino». Así sigue haciendo con nosotros: presenta ante Jesús nuestras carencias, también las de la salud. Pedir por los enfermos es una obra buena y cristiana; pero conviene hacerlo como el propio Jesús nos enseñó, añadiendo siempre «hágase tu voluntad». La salud es un bien, mas no el bien supremo; el mayor de todos es la salvación. María intercede por nuestro cuerpo y, sobre todo, por la salud eterna de nuestra alma.
Palabra de Dios sugerida
«Su madre dijo a los sirvientes: “Haced lo que él os diga”» (Jn 2, 5).
Propósito
Rezar hoy expresamente por un enfermo concreto que conozca, confiándolo a la intercesión de la Virgen y a la voluntad de Dios.
Oración del día
Madre de Chapi, salud de los enfermos y consuelo de los afligidos, presenta ante tu Hijo a cuantos sufren en su cuerpo y en su alma. Alcánzales, si conviene, la salud del cuerpo, y a todos, la paz y la salvación que solo Dios puede dar. Amén.
Día séptimo — La caridad
Memoria histórica
Las grandes peregrinaciones a Chapi congregan a multitudes en el desierto, y allí, como en toda romería, se despliega también la solidaridad: quienes comparten el agua y el alimento, quienes atienden a los cansados, quienes cuidan de los ancianos y de los niños durante el camino. La fe verdadera nunca se queda en el gesto devoto, sino que se traduce en amor concreto al prójimo. La devoción a la Madre, si es auténtica, hace más caritativos a sus hijos.
Meditação
De poco serviría caminar por el desierto hasta el santuario si el corazón siguiera cerrado al hermano. María, apenas concibió al Señor, se puso en camino «deprisa» para servir a su prima Isabel: su primera reacción tras recibir a Cristo fue la caridad. Así ha de ser en nosotros. La luz de la Candelaria que hemos contemplado no es para guardarla, sino para alumbrar a los demás con obras de misericordia. Rezar la novena y no crecer en amor al prójimo sería quedarse a mitad de camino.
Palabra de Dios sugerida
«En esto conocerán todos que sois discípulos míos: en que os amáis unos a otros» (Jn 13, 35).
Propósito
Realizar hoy una obra de caridad concreta y silenciosa: ayudar a alguien que lo necesite, sin buscar reconocimiento.
Oración del día
Virgen de Chapi, que después de recibir al Señor te apresuraste a servir, mueve mi corazón a la caridad. Que esta novena no se quede en palabras, sino que me haga más atento a las necesidades de mis hermanos, por amor a tu Hijo. Amén.
Día octavo — La esperanza
Memoria histórica
Quienes peregrinan a Chapi lo hacen sostenidos por una esperanza: la certeza de que la Madre los espera y de que el esfuerzo no será en vano. En medio de las dificultades de la vida —la pobreza, la enfermedad, las penas familiares— el pueblo del sur peruano sube al santuario para renovar su confianza. La devoción mariana, a lo largo de los siglos, ha sido para incontables fieles un motivo firme de esperanza, no como evasión, sino como fuerza para seguir adelante.
Meditação
María es llamada por la Iglesia «esperanza nuestra». No porque ella sea el fundamento de nuestra esperanza —ese es solo Cristo resucitado—, sino porque en ella vemos ya cumplido lo que a nosotros se nos promete: una criatura humana enteramente salvada, glorificada junto a su Hijo. Mirándola, sabemos hacia dónde caminamos. La esperanza cristiana no es optimismo ingenuo, sino la firme confianza de que Dios cumple sus promesas. El peregrino de Chapi, cansado en el desierto, es imagen del cristiano que avanza hacia el cielo sin perder de vista la meta.
Palabra de Dios sugerida
«La esperanza no defrauda, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones» (Rm 5, 5).
Propósito
Renovar hoy la esperanza en alguna situación que me pese, entregándola a Dios por medio de la Virgen y negándome al desánimo.
Oración del día
Madre de Chapi, esperanza de los que caminan, sostén mi confianza cuando el desierto de la vida parece no acabar. Recuérdame que tu Hijo ha vencido y que también a mí me espera al final del camino la casa del Padre. Amén.
Día noveno — Envío
Memoria histórica
Toda peregrinación termina con un regreso: los fieles que han llegado a Chapi vuelven después a sus casas, a sus trabajos y a sus familias, llevando consigo la gracia recibida. La devoción no se agota en el santuario, sino que se prolonga en la vida cotidiana. También esta novena llega a su noveno día no para cerrarse, sino para abrirnos: hemos venido a la Madre para volver a la vida ordinaria con el corazón renovado y la mirada puesta en Cristo.
Meditação
En la Presentación, tras cumplir lo prescrito por la Ley, María y José «volvieron a Galilea, a su ciudad de Nazaret», donde el Niño «iba creciendo». El encuentro con Dios siempre nos devuelve a lo cotidiano, pero transformados. Así nosotros: hemos contemplado la luz de la Candelaria, hemos caminado espiritualmente por el desierto, hemos pedido salud, hemos crecido en caridad y en esperanza. Ahora la Madre nos envía a ser, en medio del mundo, portadores de esa misma luz. Que estos nueve días den fruto en una vida más entregada a Dios y más atenta a los hermanos.
Palabra de Dios sugerida
«Vosotros sois la luz del mundo. Brille así vuestra luz ante los hombres, para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre que está en el cielo» (Mt 5, 14.16).
Propósito
Concluir la novena con un acto de agradecimiento y proponerme mantener en la vida diaria alguno de los propósitos de estos días.
Oración del día
Mamita de Chapi, que me has acompañado en estos nueve días de oración, envíame ahora a mi vida ordinaria como testigo de la luz de tu Hijo. Haz que lleve a los míos la paz y la caridad que he pedido, y no dejes nunca de conducirme a Jesucristo, único Salvador. Amén.
Oração final
Nuestra Señora de Chapi, Mamita querida del pueblo arequipeño y de todo el sur del Perú, te damos gracias por habernos acompañado en esta novena. Tú que presentaste al Niño Jesús en el templo como luz de las naciones, preséntanos también a nosotros ante Dios, con nuestras súplicas y nuestras acciones de gracias. Recibe las intenciones que hemos confiado a tu intercesión maternal y llévalas al corazón de tu Hijo.
Enséñanos a caminar por el desierto de esta vida con la constancia de tus peregrinos, con espíritu penitente y con la esperanza puesta en el cielo. Que nunca confundamos la ternura con que te llamamos Madre con la adoración que solo a Dios se debe, y que toda nuestra devoción a ti sea camino seguro hacia Jesucristo, luz verdadera que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.
Peticiones de la comunidad
- Por la Iglesia en Arequipa y en todo el Perú, para que anuncie con fidelidad y alegría el Evangelio de Cristo, luz de las naciones.
- Por los peregrinos que caminan hacia el santuario de Chapi, para que su esfuerzo y su penitencia los acerquen de verdad a Dios.
- Por los enfermos y por cuantos sufren en el cuerpo o en el alma, para que encuentren en la intercesión de la Madre consuelo y esperanza.
- Por las familias sencillas y trabajadoras, para que guarden la fe y la transmitan a sus hijos.
- Por los más pobres y olvidados, para que nuestra devoción a la Virgen se traduzca en obras concretas de caridad.
- Por todos nosotros, para que, terminada esta novena, vivamos como hijos de la luz y demos gloria al Padre con nuestras buenas obras.
Novena preparada por el equipo de rezaelrosario.org como material devocional original. Los datos históricos se ofrecen conforme a la tradición y al magisterio de la Iglesia; la devoción se dirige a Dios, y a María se le pide su intercesión.

