Pontevedra y Tuy: los cinco primeros sábados y la petición de la consagración

Advocación mariana

la capilla de las apariciones de Pontevedra (casa de las Hermanas Doroteas) o la capilla del antiguo convento de las Doroteas de Tuy
la capilla de las apariciones de Pontevedra (casa de las Hermanas Doroteas) o la capilla del antiguo convento de las Doroteas de Tuy
Txo — CC0, vía Wikimedia Commons

Un dato que en España se ignora y debería saberse

Las dos apariciones que contienen las peticiones concretas del mensaje de Fátima no ocurrieron en Fátima: ocurrieron en España.

  • Pontevedra, 10 de diciembre de 1925: la promesa de los cinco primeros sábados.
  • Tuy, 13 de junio de 1929: la petición formal de la consagración de Rusia, «en unión con todos los obispos del mundo».

En 1917, en la Cova da Iria, hay un anuncio: «vendré a pedir la consagración de Rusia… y la comunión reparadora de los primeros sábados». La petición llega ocho y doce años después, en Galicia, cuando Lucía era religiosa doroteana.

Y hay otro dato de método: ninguna de las dos está en el cuerpo de las Memorias. Van en los Apéndices I y II de la edición oficial. Son documentos de otra naturaleza, y conviene saberlo.

PONTEVEDRA — 10 de diciembre de 1925

Qué clase de documento es

El editor de la edición oficial lo explica antes de dar el texto (p. 190):

«El texto que sigue es un documento escrito por la Hermana Lucía, a finales de 1927, por orden de su director espiritual, el Rev. P. Aparício, S. J. Poco tiempo después de haber tenido esta aparición, el día 10 de diciembre de 1925, en su celda, redactó un primer escrito que fue destruido por la propia Hermana Lucía. Este documento constituye, por tanto, la segunda redacción, exactamente igual a la primera…»
Traducción propia.
Léase despacio: el primer escrito lo quemó ella misma. Lo que tenemos es una segunda redacción, de finales de 1927, que el editor declara «exactamente igual a la primera». Consta además en la documentación crítica que Lucía contó que había quemado aquel primer texto (DCF. Seleção, doc. 93, 27 de enero de 1928, pp. 344-347). Esto no invalida nada, pero hay que decirlo.

El texto

«Día 10-12-1925, se le apareció la Santísima Virgen y, al lado, suspendido en una nube luminosa, un Niño. La Santísima Virgen, poniéndole en el hombro la mano y mostrando, al mismo tiempo, un corazón que tenía en la otra mano, cercado de espinas.
Al mismo tiempo, dijo el Niño:
— Ten pena del Corazón de tu Santísima Madre, que está cubierto de espinas que los hombres ingratos a todos los momentos le clavan sin haber quien haga un acto de reparación para quitárselas.
En seguida, dijo la Santísima Virgen:
— Mira, hija mía, mi Corazón cercado de espinas que los hombres ingratos me clavan continuamente con blasfemias e ingratitudes. Tú, al menos, procura consolarme y di que todos aquellos que durante cinco meses, en el primer sábado, se confiesen, reciban la Sagrada Comunión, recen el Rosario y me hagan quince minutos de compañía meditando en los quince misterios del Rosario, con el fin de desagraviarme, yo prometo asistirles en la hora de la muerte con todas las gracias necesarias para la salvación de sus almas.»
— Memórias da Irmã Lúcia I, Apéndice I, p. 191; el Santuario cita además, como fuente, la carta de sor Lucía desde Tuy del 17 de diciembre de 1927, Memórias, p. 192.

Las cuatro condiciones — y la que siempre se omite

1. Confesión

2. Comunión

3. Rosario

4. Quince minutos de compañía meditando los misterios del Rosario

Durante cinco primeros sábados seguidos, y —esto es lo esencial— con intención de desagravio.

La cuarta es la que más se omite en la divulgación. No basta con confesar, comulgar y rezar el rosario: la promesa incluye los quince minutos de meditación. Y ninguna de las cuatro vale sin la intención reparadora, que es el alma de toda la devoción.

La aparición complementaria del 15 de febrero de 1926

Porque las condiciones planteaban problemas prácticos, y hubo respuesta. Texto en el Apéndice I, pp. 192-193, y en forma de carta autógrafa en la edición crítica (DCF. Seleção, doc. 84, carta de Lucía a Mons. Manuel Pereira Lopes, pp. 324-326):

«— Sí, puede ser de muchos más días todavía, con tal de que, cuando me reciban, estén en gracia y tengan la intención de desagraviar al Inmaculado Corazón de María.
Ella preguntó:
— Jesús mío, ¿y las que se olviden de formar esa intención?
— Pueden formarla en la otra confesión siguiente, aprovechando la primera ocasión que tengan de confesarse.»
Traducción propia.

Y la razón de que sean cinco y no quince:

«— Es verdad, hija mía, que muchas almas los comienzan, pero pocas los acaban, y las que los terminan es con el fin de recibir las gracias que ahí están prometidas; y me agradan más las que hicieren los cinco con fervor y con el fin de desagraviar el Corazón de tu Madre del Cielo, que las que hicieren los quince, tibios e indiferentes…»
— Apéndice I, p. 193. Traducción propia.

Por qué cinco: la revelación de la noche del 29 al 30 de mayo de 1930

Éste es uno de los textos menos citados de todo el corpus de Fátima y está en fuente primaria plena: carta de sor Lucía al P. José Bernardo Gonçalves, Tuy, 12 de junio de 1930 — DCF. Seleção, doc. 128, pp. 522-524. El P. Gonçalves le había hecho seis preguntas por escrito; ésta es la respuesta a dos de ellas:

«Quedándome en la capilla con Nuestro Señor, parte de la noche del día 29 para el 30 de este mes de mayo de 1930 […] me sentí de repente poseída más íntimamente de la Divina Presencia y, si no me engaño, me fue revelado lo siguiente:
Hija mía, el motivo es simple: son cinco las especies de ofensas y blasfemias proferidas contra el Inmaculado Corazón de María.
1.ª — Las blasfemias contra la Inmaculada Concepción.
2.ª — Contra su Virginidad.
3.ª — Contra la Maternidad Divina, negándose al mismo tiempo a recibirla como Madre de los hombres.
4.ª — Los que procuran públicamente infundir en los corazones de los niños la indiferencia, el desprecio y hasta el odio hacia esta Inmaculada Madre.
5.ª — Los que la ultrajan directamente en sus Sagradas Imágenes.
He aquí, hija mía, el motivo por el cual el Inmaculado Corazón de María me llevó a pedir esta pequeña reparación…»
Traducción propia.

En la misma carta hay otras dos respuestas utilísimas y casi nunca citadas:

«1.º – ¿Cuándo?) El 10-12-1925. ¿Cómo?) Apareciéndoseme Nuestro Señor y la Santísima Virgen mostrándome su Inmaculado Corazón cercado de espinas, pidiendo reparación. ¿Dónde?) Pontevedra, Travesía de Isabel II; la primera aparición en mi cuarto, la segunda junto al portón de la finca, donde estaba trabajando.»
«5.º – ¿Y quien no pueda cumplir todas las condiciones el sábado, no satisfará con los domingos?) Será igualmente aceptada la práctica de esta devoción el domingo siguiente al primer sábado, cuando mis Sacerdotes, por justos motivos, así lo consideren a las almas.»
📌 Obsérvese la cautela de la propia vidente: «si no me engaño». Sor Lucía escribe sus revelaciones con condicionales. Quien la cite sin ellos la está falseando por exceso de celo.

TUY — 13 de junio de 1929

Qué clase de documento es (importante)

El editor advierte primero (p. 194):

«El texto de este Apéndice no es un documento manuscrito por la Hermana Lucía, pero tiene todas las garantías de autenticidad, ya que fue el propio director espiritual, en aquel momento el Rev. P. José Bernardo Gonçalves, S. J., quien lo transcribió directa y literalmente de los apuntes de la Vidente.»
Traducción propia.

Es decir: es una transcripción hecha por su confesor a partir de apuntes de ella. Con garantías, dice el editor. Pero no es un autógrafo. Se dice.

El texto

«13-6-1929 – Yo había pedido y obtenido licencia de mis Superioras y Confesor para hacer la Hora Santa de las 11 a medianoche, de jueves a viernes. Estando una noche sola, me arrodillé entre la balaustrada, en medio de la capilla, a rezar, postrada, las Oraciones del Ángel. […] De repente se iluminó toda la Capilla con una luz sobrenatural y sobre el Altar apareció una Cruz de luz que llegaba hasta el techo. En una luz más clara se veía, en la parte superior de la cruz, una faz de hombre con el cuerpo hasta la cintura, sobre el pecho una paloma también de luz y, clavado en la cruz, el cuerpo de otro hombre. […] Bajo el brazo derecho de la cruz estaba Nuestra Señora […] con su Inmaculado Corazón en la mano… Bajo el brazo izquierdo, unas letras grandes, como si fuesen de agua cristalina que corriese hacia el Altar, formaban estas palabras: «Gracia y Misericordia».
Comprendí que me era mostrado el misterio de la Santísima Trinidad y recibí luces sobre este misterio que no me es permitido revelar.
Después Nuestra Señora me dijo:
— Ha llegado el momento en que Dios pide al Santo Padre que haga, en unión con todos los Obispos del Mundo, la Consagración de Rusia a mi Inmaculado Corazón, prometiendo salvarla por este medio. Son tantas las almas que la Justicia de Dios condena por pecados contra Mí cometidos, que vengo a pedir reparación: sacrifícate por esta intención y ora.»
— Memórias da Irmã Lúcia I, Apéndice II, pp. 194-195. Traducción propia.

En la versión que publica el Santuario en su narrativa, con un inciso añadido entre comillas: la Virgen aparecía «era Nuestra Señora de Fátima con su Inmaculado Corazón… en la mano izquierda, … sin espada ni rosas, pero con una corona de espinas y llamas».

📌 La fórmula decisiva — «en unión con todos los Obispos del mundo» — es de Tuy, 1929. NO es de 1917. Sobre esas siete palabras gira toda la polémica de la consagración de Rusia, que se trata en su propia página.

El epílogo: la queja, y «como el rey de Francia»

Y el texto sigue con un párrafo que es de los más duros y de los menos citados:

«Más tarde, por medio de una comunicación íntima, Nuestra Señora me dijo, quejándose:
— ¡No quisieron atender a mi petición!… Como el rey de Francia, se arrepentirán y la harán, pero será tarde. Rusia habrá ya esparcido sus errores por el Mundo, provocando guerras, persecuciones a la Iglesia: el Santo Padre tendrá mucho que sufrir.»
— Apéndice II, p. 195; el Santuario data este relato en 1936, en la descripción de sor Lucía al P. Gonçalves. Traducción propia.
⚠️ CORRECCIÓN DE UN ERROR DE FUENTE MUY EXTENDIDO. Esta frase —«como el rey de Francia, se arrepentirán y la harán, pero será tarde»— NO es la carta de Rianjo de 1931, como se publica continuamente. Es el texto de 1936 sobre la visión de Tuy. Son piezas distintas, de fechas distintas, y hasta el locutor cambia según la edición: en el texto del Santuario habla Nuestra Señora; en la edición de Frère Michel de la Sainte Trinité habla Nuestro Señor. Las propias fuentes fatimitas discrepan entre sí. Todo esto se desarrolla en la página «Rusia y la consagración».

Un segundo relato de Tuy, fechado «11-6-29»

Existe otro relato de la misma visión, hallado por el P. António Maria Martins entre las cartas al P. Gonçalves y publicado en Fátima e o Coração de Maria en septiembre de 1984. Fecha el hecho el 11 de junio, no el 13, y formula la petición con más exigencia: que el Papa haga la consagración «y ordene que, en unión con él y al mismo tiempo, la hagan todos los obispos del mundo».

⚠️ El propio Frère Michel, que lo publica, reconoce que no se puede datar con seguridad cuándo se escribió ese relato, y remite la cuestión a los responsables de la edición crítica. Aquí queda anotado como problema abierto, no como prueba.

Y una formulación distinta, de 1930, que no se puede mezclar con las otras

En una carta al mismo P. Gonçalves del 29 de mayo de 1930 (DCF. Seleção, doc. 125, pp. 516-518), sor Lucía escribe:

«Si no me engaño, el buen Dios promete terminar la persecución en Rusia si el Santo Padre se digna hacer, y mandar que lo hagan igualmente los Obispos del mundo Católico, un solemne y público acto de reparación y consagración de Rusia a los Santísimos Corazones de Jesús y María, prometiendo Su Santidad, mediante el fin de esta persecución, aprobar y recomendar la práctica de la ya indicada devoción reparadora.
Declaro temer muchísimo engañarme, y el motivo de este temor es no haber visto personalmente a Nuestro Señor, sino sólo sentido su Divina presencia.»
Traducción propia.
Dato que hay que tener presente y que se pasa por alto siempre: en esta redacción de 1930 la consagración pedida es «a los Santísimos Corazones de Jesús y María»; en el texto de Tuy de 1929 es «a mi Inmaculado Corazón». Las dos formulaciones están en fuentes primarias y no se pueden mezclar sin decirlo.

«Por fin mi Inmaculado Corazón triunfará»

La promesa final del secreto de julio de 1917. La edición oficial le pone esta nota, que es interpretación del editor y no texto:

«Esta promesa es incondicionada; con certeza se cumplirá. Nosotros somos los que, de hecho, no conocemos el día en que se hará realidad.»
— Memórias, p. 121, nota 12. Traducción propia.

Y la lectura que la Santa Sede publicó en el año 2000, por boca del cardenal Ratzinger:

«mi Corazón Inmaculado triunfará. ¿Qué quiere decir esto? Que el corazón abierto a Dios, purificado por la contemplación de Dios, es más fuerte que los fusiles y que cualquier tipo de arma.»

Fuentes de esta página

  • Memórias da Irmã Lúcia I — PDF oficial del Santuário, ficha F002: https://www.fatima.pt/files/upload/fontes/F002_Memorias1.pdf (HTTP 200). Apéndice I, pp. 190-193; Apéndice II, pp. 194-195; nota 12 de la p. 121.
  • Documentação Crítica de Fátima. Seleção de documentos (1917-1930), Santuário de Fátima, 2013 — PDF oficial, ficha F001: https://www.fatima.pt/files/upload/fontes/F001_DCF_selecao.pdf (HTTP 200). Documentos 84 (pp. 324-326), 93 (pp. 344-347), 125 (pp. 516-518) y 128 (pp. 522-524).
  • Santuário de Fátima, «Narrativa das aparições»: https://www.fatima.pt/pt/pages/narrativa-das-aparicoes (HTTP 200).
  • Congregación para la Doctrina de la Fe, «El mensaje de Fátima», 26 de junio de 2000 (HTTP 200).
  • A. M. Martins, S. J., Cartas da Irmã Lúcia, 2.ª ed., Porto, Livraria Apostolado da Imprensa, 1979, pp. 77-78 y 86 — citado por el Santuario como fuente paralela.

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